La Audiencia absuelve al dueño del chiringuito La Gata de Zahara

  • El fiscal pedía ocho años de cárcel para Sánchez-Gijón por apropiación indebida

La Audiencia Provincial de Cádiz ha absuelto a Eloy Sánchez-Gijón, uno de los propietarios y gerente del chiringuito La Gata, ubicado en Zahara de los Atunes, de apropiación indebida, falsedad contable y otros delitos de los que era acusado por un ex socio. La sentencia afirma que se podrá discutir si Sánchez-Gijón, administrador de la sociedad, dio por disuelta y liquidada la sociedad de forma correcta o no pero que "en ningún caso" puede hablarse de la comisión de delito alguno.

"Errónea o no, la actuación del administrador es transparente sin visos de ocultación o fraude más allá de simples conjeturas o hipótesis no contrastadas", señala la resolución. El fiscal acudió al juicio con un escrito de calificación provisional en el que reclamaba que al procesado le fuese impuesta una multa (por ausencia de información a socios de la empresa) pero tras oír al acusado, al querellante y a los testigos, optó por retirar la acusación y solicitar al tribunal que absolviese a Sánchez-Gijón. Quedó así únicamente petición de pena de la acusación particular, que pidió más de 8 años de prisión. La defensa, representada por el abogado Ricardo Muñoz, solicitó la absolución.

La sentencia de la Sección Primera, de la que ha sido ponente el magistrado Francisco Javier Gracia Sanz, explica que la defensa de Sánchez-Gijón aportó la documentación que obraba en poder de la sociedad correspondiente a los ejercicios de 2004 y 2005: soportes documentales, libro general de contabilidad, declaraciones censales y resúmenes anuales de IVA. "La acusación particular", agrega la resolución, "ni durante la instrucción ni en el escrito de calificación provisional ha solicitado la práctica de una prueba pericial contable para acreditar los presupuestos de este delito; es más, se ha negado a la admisión de tales documentos con argumentos difícilmente entendibles o congruentes con su condición procesal de acusación".

"Es ciertamente llamativa", anota el tribunal, "la comprobación por parte de la Sala de la absoluta inconcreción del escrito de acusación en relación con su más primaria exigencia, cual es la de determinar qué hechos concretos imputa al acusado y han llevado a producir un perjuicio patrimonial a la sociedad o al socio, independientemente de que a ello le haya acompañado un enriquecimiento patrimonial del administrador".

A finales de los 90, el chiringuito La Gata se convirtió en un lugar de referencia de la costa gaditana. En el verano de 2009 pasó por un momento delicado al ser clausurado y multado tras denunciar la Guardia Civil que allí se toleraba el consumo de drogas. La sanción fue recurrida.

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