Bretón comunica que abandona la huelga de hambre de sólidos después de tres días

  • El fin del presunto asesino era que el centro rebajara el nivel de seguridad y la vigilancia

José Bretón, imputado por haber asesinado supuestamente a sus dos hijos, ha protagonizado una de las huelgas de hambre más breves de la historia carcelaria de España. El individuo comunicó ayer a la dirección del centro penitenciario de Alcolea que abandona la huelga de hambre de sólidos, según informaron fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. Bretón presentado la instancia preceptiva a los responsables de la cárcel para comunicar que cesaba su ayuno de alimentos sólidos.

El recluso, en prisión preventiva por haber asesinato supuestamente a sus dos hijos, se declaró en huelga de hambre el lunes en protesta por las medidas de seguridad a las que está sometido en la prisión y que implican que esté interno en un módulo aislado del resto de presos y adscrito a un estricto protocolo de prevención de suicidios que, incluye, entre otras medidas, una vigilancia absoluta durante las 24 horas.

Durante los pocos días en huelga de hambre de sólidos, Bretón ha comprado varios bricks de leche en el economato del centro penitenciario; trascendió, además, que en su celda guardaba varias galletas de chocolate y un paquete de dulces de Navidad. El objetivo de Bretón era que el centro penitenciario le permitiera mantener una mayor vida social y mezclarse con otros internos. Esta era la segunda ocasión en que Bretón se declaraba en huelga de hambre. La primera vez fue el 22 de diciembre pasado, con el fin de exigir su puesta en libertad. Pero en esa ocasión no lo comunicó al centro, sino que fueron los internos quienes trasladaron a la dirección que Bretón había dejado de comer.

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