CCOO y UGT exigirán a la Junta nuevas ayudas para los parados sin ingresos

  • Esta petición es uno de los temas centrales para la negociación del séptimo Acuerdo de Concertación Social · Promueven la creación de un sistema financiero propio a través de la figura de un ICO andaluz

Un cambio de modelo económico para generar más y mejor empleo y nuevas prestaciones para quienes ya no tienen ningún tipo de ingreso. Estos son los dos caballos de batalla que CCOO y UGT plantearán a la Junta y a la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) en la negociación del VII Acuerdo de Concertación Social, que arrancará esta misma semana, y que abordarán desde tres bloques temáticos que han consensuado: qué medidas anticíclicas se pueden poner en marcha, valoración de las que se están aplicando y cómo reforzarlas, y la creación de ayudas para las familias en crisis.

Es este último bloque el más novedoso y que adquiere un tinte de urgencia ante los miles de parados a los que se les acaban la prestación y el subsidio por desempleo. Y es aquí donde le toca mover ficha a la Junta. Los dos sindicatos tomaron buena nota del discurso de investidura del nuevo presidente andaluz, José Antonio Griñán, en el que avanzó que ningún hogar andaluz se quedaría sin percibir algún tipo de ingreso. El secretario de Organización de UGT-A, Francisco Fernández, explica que, aunque las competencias en esta materia son del Gobierno central, la Junta podría adoptar un mecanismo similar al que utilizó cuando decidió aumentar las pensiones no contributivas con un complemento que corría a cargo de las arcas autonómicas. Esta fórmula no sólo sería un balón de oxígeno a los receptores, sino que se reactivaría el consumo, lo que contribuiría en parte a romper el "círculo vicioso" de "si no hay dinero no se consume, si cae el consumo se cierran empresas y más paro". En esta línea, tampoco pasan por alto la necesidad de acelerar la aprobación de Ley de Renta Básica.

Con nueva subvención o no, la mejor política social es la de crear empleo, y este camino las dos organizaciones sindicales abogan por iniciarlo orientando todas las medidas que se acuerden, anticrisis o no, hacia un cambio profundo de modelo productivo para que sea "más fuerte" que el actual. Un modelo que se aparte de la construcción, aunque sin abandonarla del todo; que fomente el turismo, pero de mayor calidad, y que apueste por el sector industrial en los segmentos de mayor potencialidad como el aeronáutico, las energías renovables y, cómo no, la industria agroalimentaria, buscando la creación de marcas que permitan un asentamiento en los grandes mercados a través de nuevas redes de comercialización. "Lo que no puede ser es que el 50% de la producción mundial de aceite esté aquí y que sólo un 20% del valor añadido se quede", reflexiona el secretario general de CCOO, Francisco Carbonero.

Otro pilar fundamental para reconducir la situación pasa por replantear la aplicación de la Ley de Dependencia, en donde CCOO y UGT quieren que se haga un esfuerzo para alejarla del mero subsidio y que empiece a ser vista como un nuevo yacimiento de empleo; es decir, promover la creación de empresas que dispensen este tipo de servicios.

Siguiendo la estela de los compromisos del nuevo presidente andaluz, los dos sindicatos también exigirán una apuesta inversora por la educación, de manera que vaya más allá del dinero que se consigna en los Presupuestos autonómicos y, respecto a la "igualdad de oportunidades" en la que tanto insistió, reclamarán un impulso a las infraestructuras, que además puede ser un elemento clave para si no frenar, al menos aliviar la caída en picado del sector de la construcción. "Sin infraestructuras será difícil la cohesión territorial, económica y social", recalca Carbonero, que cree más que necesario recuperar la figura del Observatorio de Cohesión de Andalucía que tal y como se constituyó en el anterior acuerdo de Concertación cayó prácticamente en el olvido.

Pero si importante es esta reorientación del tejido productivo, también debe serlo el sistema financiero. Ha llegado el momento de que Andalucía cuente con su propio modelo que permita dar una respuesta alternativa a las entidades financieras convencionales. Según Fernández eso será factible si se crea un "ICO andaluz", que favorezca la liquidez y corte la dependencia de una banca que "aún teniendo beneficios se resiste todavía a dar dinero a pymes y familias", apostilla.

Estas son las líneas generales en las que los dos sindicatos han acercado posiciones en los últimos meses para encarar este séptimo acuerdo. Ahora sólo falta trasladarlo a la mesa de negociación donde se cerrará el "temario" a debatir con Junta y CEA. No obstante, algo se ha avanzado, porque, aunque no muy público, ya hubo un "primer contacto" en marzo para dar el pistoletazo de salida, que quedó paralizado por los recientes cambios en el Ejecutivo autonómico. El proceso se reinicia ahora de nuevo. La Consejería de Economía quiere tener a principios de esta semana una primera toma de contacto y ver el calendario de reuniones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios