CAPITALIDAD CULTURAL 2016

Córdoba abre la puerta a la impugnación

  • El alcalde afirma que "el fallo fue subjetivo y excesivamente político" · La Fundación desarrollará un nuevo proyecto cultural · Las ciudades derrotadas conformarán una red para aprovechar sus recursos

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Córdoba abre la puerta a una posible impugnación de la elección de San Sebastián como Capital Cultural de Europa en 2016 si, tras la lectura del informe del jurado, entiende que la decisión no se ajusta a los criterios establecidos en la convocatoria. La ciudad suma así su voz a Zaragoza (en la tarde de ayer también Burgos se adhirió a la protesta) en la denuncia de irregularidades en la decisión final del comité de expertos, si bien en un tono más moderado que el acuñado por el alcalde maño, Juan Alberto Belloch. Córdoba, según su alcalde, José Antonio Nieto, entiende que su proyecto "era mejor" que el de San Sebastián y que el jurado emitió un fallo "subjetivo y excesivamente político", al utilizar como argumento de su decisión la posibilidad de que la Capitalidad contribuya a la pacificación en el País Vasco. Una desafortunada mezcla de ideas (una "ingenua declaración de principios políticos", según el exalcalde Andrés Ocaña) proyectada sin cansancio por el antiguo regidor donostiarra Odón Elorza y que finalmente parece que caló con mucha profundidad en el comité de evaluación, integrado por siete miembros extranjeros (nombrados por las instituciones europeas) y seis españoles (por el Ministerio de Cultura). 

El día después fue la crónica de una resignación. La ciudad amaneció con una resaca extraña, como despertada de un largo sueño hermoso que derivó en una cruenta pesadilla final. Los patronos de la Fundación Córdoba Ciudad Cultural estaban convocados a primera hora de la mañana para realizar una evaluación de lo sucedido el pasado martes y la reunión fue sustanciosa: acordaron la continuación de este organismo y la intención de trabajar en un nuevo proyecto cultural "sin fecha y sin apellidos" que asimile la herencia de Córdoba 2016, así como la creación de un espacio de colaboración con las otras cuatro ciudades derrotadas para intercambiar propuestas: una red de ciudades culturales que recoja lo mejor de cada proyecto, siguiendo el ejemplo de la configurada en el Reino Unido en 2008 por las que perdieron ante Liverpool. 

Nieto (que ayer, curiosamente, celebró su primer patronato como presidente de la Fundación) considera que el "espíritu" del proyecto Córdoba 2016 no puede tener un carácter "efímero" y que por lo tanto el objetivo a partir de ahora es "trabajar en un proyecto serio y dinamizador, que cree desarrollo económico y genere empleo" y que demuestre que esta ciudad "puede ser capital eterna y permanente de la cultura", adaptándose "a la realidad económica y social" de cada momento. 

A partir de septiembre irá tomando cuerpo una propuesta de largo alcance que aprovechará algunos de los proyectos incluidos en el dossier de 2016 y que el alcalde prefiere no vincular a una fecha concreta. En relación a una posible capitalidad andaluza de la cultura para 2016, propuesta por el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, el alcalde apuntó que "todo lo que se pueda hacer es útil", pero hay que estudiar bien la estrategia para no tomar "decisiones que pueden parecer un poco patéticas". En cualquier caso, espera hablar pronto con Griñán sobre este aspecto. 

Pero antes de pensar en ello hay que cerrar el capítulo de la Capitalidad Cultural de Europa, y ello pasa por el análisis del informe del fallo del comité (que será emitido en 20 días) y el ejercicio de "alguna acción" si existen sospechas "de que los intereses de Córdoba han sido vulnerados" y de que en el proceso "se han traspasado los límites de equilibrio que se tenían que defender" y "se han sacrificado las bases y la raíz del proyecto". "Hay unas bases a las que tenía que atenerse el comité de selección y dejaban bien claro que, entre otras cosas, era necesario un proyecto en el que creyera la ciudadanía, técnicamente bien elaborado, transformador y que generase una nueva realidad económica en la ciudad", señaló Nieto, que destacó que "había una candidatura que daba seguridad y solvencia, la de Córdoba, y otra que implicaba muchos riesgos y que generaba mucha incertidumbre, la de San Sebastián". La evidencia (explicitada por el presidente del jurado) de que "aquí ha habido otros criterios", además de los técnicos, a la hora de decidir la ciudad designada, avala una posible protesta que Nieto no quiere formular en términos de amenaza sino de defensa de los intereses de la ciudad. Y, aun así, felicita "al pueblo de San Sebastián" y espera "que nada enturbie" el desarrollo de "un buen proyecto, si bien el de Córdoba era mejor". 

En la estrategia de futuro, tras poner "el reloj a cero", el alcalde espera que se mantenga "el espíritu de unidad y colaboración, implicación de la gente y apartidismo sano". La oficina municipal Córdoba 2016 desaparece pero Nieto espera que su director, Manuel Pérez, trabaje en el nuevo proyecto de desarrollo cultural. Las instituciones que conforman la Fundación mantendrán sus aportaciones económicas. "No somos peores sino mejores que antes, porque supimos perder", indicó el regidor, que cree que "Córdoba dio un auténtico ejemplo" y que "de la derrota se aprende más que de la victoria". Este "duro golpe" ha "enseñado cosas" a los responsables del proyecto Córdoba 2016 y a toda la ciudad: "abrazar la cultura con firmeza". El martes "vimos una nueva Córdoba", según Nieto: una ciudad que rehúye "el conformismo y la complacencia en la derrota". 

Rehabilitar la ilusión de una ciudad golpeada es ahora el objetivo de las instituciones. Un reto difícil que exigirá tiempo y mucha implicación y que empezará a configurarse después del verano, cuando 2016 sea ya un recuerdo flotante, la evocación de un tiempo en que la ciudad reivindicó con fuerza su derecho a soñar.

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