debate territorial | los socialistas discrepan entre sí

España, nación de ciudadanos

  • El ex presidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla rebate, desde su biblioteca y libros en mano, la plurinacionalidad de España que defiende la dirección del PSOE

José Rodríguez de la Borbolla, en una de las habitaciones de su despacho de trabajo. José Rodríguez de la Borbolla, en una de las habitaciones de su despacho de trabajo.

José Rodríguez de la Borbolla, en una de las habitaciones de su despacho de trabajo. / josé ángel garcía

José Rodríguez de la Borbolla (Sevilla, 1947), ex presidente de la Junta de Andalucía, forma parte del nuevo comité director del PSOE de Andalucía; desde que en 1997 fuera descabalgado del federal, no participaba en un órgano de dirección del PSOE. Recibe en su casa dispuesto a defender que España "es una nación de ciudadanos" y a rebatir que sea "una nación de naciones, tal como mantiene la dirección de su partido y su secretario general, Pedro Sánchez. O para ser más precisos: dispuesto a demostrar que aquellos socialistas históricos que invoca Sánchez como defensores de la "nación de naciones" no fueron tal cosa.

"España es una nación de ciudadanos, no es una nación de naciones, hay que saber de qué se habla"

El más citado es Anselmo Carretero, un dirigente socialista segoviano e ingeniero que se exilió en México tras la Guerra Civil. "¿Me han dicho, Pepote, que erais amigos?", le preguntó el mismo Pedro Sánchez a Rodríguez de la Borbolla, el pasado 30 de julio en Sevilla. Sí que lo fueron: Anselmo Carretero, fallecido en México en 2002, formaba parte del mismo comité federal en la que estuvo Borbolla al inicio de la Transición, y en su casa sevillana conserva dos volúmenes del libro España y sus nacionalidades, firmado y dedicado por el propio autor. En 1976, Rodríguez de la Borbolla participó en el congreso federal en el que se fijó el posicionamiento del PSOE sobre una España formada "por nacionalidades y regiones, en pie de igualdad". "Con el acuerdo de Anselmo", subraya. Y cita a Carretero de nuevo, quien, en efecto, emplea en su libro el término "nación de naciones", pero de modo indistinto a la España de las nacionalidades o a la España de los pueblos.

"Están utilizando citas colgadas al aire, que no se corresponde con lo que se escribió"

Lo que sigue a continuación son las aseveraciones con las que Rodríguez de la Borbolla hiló una conversación de algo más de una hora. En su biblioteca hay cinco baldas de libros dedicadas a Cataluña, algunos de los cuales están escritos en catalán. Lo lee, pero no lo habla. Ni en la intimidad.

"España es una nación de ciudadanos, no es una nación de naciones. Hay que saber de qué se habla cuando se cita a la nación de naciones y a la España plurinacional, y de momento no se sabe de qué hablan. No se sabe, pero se hacen continuas alusiones a lo que han dicho y escrito algunos compañeros, como Anselmo Carretero, Gregorio Peces Barba, Jordi Solé Tura, Felipe González y Carmen Chacón... En fin. Son citas de autores colgadas del aire, porque no se corresponde con lo que está escrito. Están utilizando sin conocimiento los nombres de estos compañeros con algunas frases que no son lo verdaderamente escrito. De alguna manera toman en vano sus nombres. El problema es que usan el concepto de idea de nación de naciones como un bálsamo, como si fuera un dogma de fe, pero ni el PSOE es una iglesia ni el ser de España se puede definir por un congreso del PSOE. Hay cientos, si no miles de libros, destinados a explicar el ser de España y no hay un consenso, lo único claro es que es una nación. Ni la plurinacionalidad de España es un dogma de fe ni se puede aprobar por decreto".

"Adriana Lastra (vicesecretaria general) ha dicho que un congreso federal del PSOE es lo más sagrado: no mire, en el PSOE no hay nada sagrado, ni Pablo Iglesias ni Julián Besteiro ni Fernando de los Ríos ni Felipe González. No me pueden imponer un dogma de fe".

Durante la conversación, Rodríguez de la Borbolla lee, libros en mano, textos de Peces Barba y Solé Tura, tan preocupados por el autogobierno como por la igualdad entre comunidades.

"Se ha podido pensar que la idea de nación de naciones sirve para encajar una solución pronta para Cataluña, se ha llegado a decir que es para evitar el choque de trenes. Es una propuesta que divide a los españoles y no los une. Y tampoco es aceptado por los independentistas catalanes, porque no quieren igualdad entre las posibles naciones, sino la desigualdad. Por tanto, ni une a los españoles ni la aceptan los independentistas y, además, ha pasado su momento, ya no es el momento de una solución retórico- léxica, las palabras no son mágicas."

"La idea de nación de naciones divide a los españoles y no gusta a los independentistas"

"Con la afirmación de que España es una nación de naciones, o la de que el Estado español tiene un contenido plurinacional no se transmite ninguna verdad histórica, ni política, ni jurídica. Es , simplemente, una opinión o una creencia, historicista y romanticona, que se pretende convertir en dogma de fe. Pero en la sociedad actual, los dogmas de fe o la infalibilidad de los pontífices son cada vez menos asumibles por la colectividad".

El único de los autores leídos que apunta a una diferente escala de nacionalidades, o de naciones, es Pascual Maragall, quien con el tiempo llegaría a formular la idea de federalismo asimétrico, con una Cataluña que hablase de tú a tú con España.

"La Constitución de 1978 es la refundadora de España, el pasado está ahí, pero la España actual parte de ahí, la Constitución no sólo crea un Estado nuevo, sino una nación nueva y esa nación es la nación de los ciudadanos. Eso no lo hizo ninguna constitución, lo intentó la de Cádiz y la de la Segunda República, aunque ésta era una constitución de parte."

"La nación española tal como es hoy día es fundada en el 78. Se habla mucho de los condicionantes y de las presiones que hubo, pero todas las constituciones del mundo han estado condicionadas por fuerzas externas. Por ejemplo, la de Estados Unidos, tras la Guerra de Independencia; la francesa, tras la Revolución; la alemana, después de perder una guerra y con fuerzas extranjeras asentadas en el territorio y creando länder artificiales que no se correspondían con el viejo imperio alemán. La italiana se aprueba después de una guerra externa perdida e interna ganada. La Constitución española estuvo condicionada por tres elementos: por la crisis económica y la crispación social; por el terrorismo, y por los hábitos de pronunciamientos y golpes. A pesar de ello, los constituyentes superaron los condicionantes, ayudaron a una sociedad nueva y se vencieron los tres peligros. No hay una quiebra social, el terrorismo está acabado y el Ejército es otro. Es legítima de origen y legítima por ejercicio, es la que configura nuestra nación".

"Para reformar la Constitución es necesario el acuerdo de centro derecha y centro izquierda"

¿Qué hacer de ahora al 1 de octubre, día señalado para la celebración del referéndum? Borbolla fuma Ducados, se echa hacia atrás en el sillón y aspira.

"El primer deber de todo demócrata actual es defender la Constitución; es decir, defender la nación de ciudadanos. Y resulta que, ahora, España está amenazada por una agresión permanente contra su ser, y eso desde hace más de una decena de años. Comenzó con el plan Ibarretxe y sigue ahora con el independentismo catalán. Hay una posibilidad. ¿Se puede reformar? Sí, pero sólo si hay acuerdo entre el centro izquierda y el centro derecha. Los dos errores del proceso de Cataluña fueron; primero, dejar al PP fuera y, segundo, la agresión del PP contra el Estatuto de Cataluña. No se puede avanzar en una reforma constitucional si las principales fuerzas políticas del país no están integradas. Cualquier otra cosa está llamada al fracaso".

Habla de Andalucía, del congreso de 1976 de Torremolinos, un lienzo de la bibioteca está dedicado a temas relacionados con la comunidad.

"A los andaluces nos han criticado muchas veces por imitadores. No, el PSOE de Andalucía defiende desde 1974 un modelo para España y para Andalucía, y así ha sido en todas nuestras manifestaciones y en todas nuestra actuación política. Hemos defendido, desde el principio. Lo dijo Susana Díaz el otro día: soy tan andaluza como española. Yo lo digo de otro modo: soy español porque soy andaluz, y soy ambas cosas porque soy sevillano; Sevilla es mi nación. Por tanto, desde el primer momento. Por eso, en nuestro segundo congreso, de 1979, decíamos que había que evitar dos peligros: el lerrouxismo en el proceso autonómico y la conflictividad entre comunidades, el anticatalanismo, el antivasquismo... Lo decíamos expresamente, se trataba de construir juntos un proyecto de España y eso no es lo que han hecho, normalmente, ni los nacionalistas catalanes ni los catalanistas. Nosotros hemos sido clave para crear este sistema autonómico federal. Entre otras cosas, porque estamos seguros de nosotros mismos y otros siempre van de víctimas".

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