Golpe policial a una red que cubría parte del tráfico de drogas en la Bahía de Cádiz

  • Agentes de la Udyco detienen a 13 personas que distribuían estupefacientes en Cádiz, Jerez, Puerto Real y Conil · El grupo de la capital, el más complejo e importante por la cantidad de cocaína que manejaban

Agentes del grupo I de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Comisaría Provincial han desarrollado una importante operación que ha terminado con la "total desarticulación" de una red que se dedicaba al tráfico y distribución de cocaína en distintas localidades de la provincia, mayoritariamente de la Bahía. Este grupo actuaba en Jerez, Puerto Real, Conil y Cádiz, municipio donde se ha detenido a más personas y donde se encontraba la cédula más importante por su complejidad y la cantidad de cocaína que manejaban. Tanto la de la capital como la de Jerez, según apuntaron fuentes de la Comisaría Provincial, distribuían estupefacientes a lo largo y ancho de ambas ciudades, "con lo que se ha dado un golpe importante a individuos que realizaban un gran daño a la sociedad y se ha evitado las terribles consecuencias que el consumo de drogas acarrea".

En total, se han incautado 800 gramos de cocaína, 180 gramos de hachís, 18.000 euros, cuatro coches y dos motocicletas. La mayoría de los detenidos eran bastante conocidos por la Policía por su dedicación al tráfico de drogas, con antecedentes y con condenas cumplidas. Así, uno de los detenidos en Cádiz es un "histórico narcotraficante y famoso" entre la Policía con ingresos en prisión en numerosas ocasiones por tráfico de drogas y robos con fuerza.

La investigación policial comenzó meses atrás en Puerto Real y se centró en un vecino- J.C.J.V, de 34 años de edad- ampliamente conocido en la zona por su dedicación al tráfico de cocaína, informaron desde la Comisaría. Esta persona actuaba tanto en el municipio como en Conil, donde tenía una residencia de verano. Acudía a las llamadas que recibía de consumidores y les entregaba cantidades de cocaína que oscilaban entre el gramo y los cinco gramos, aunque con los consumidores de mayor confianza utilizaba lugares recónditos de El Marquesado, donde ocultaba el estupefaciente que iban "recolectando" sus mejores clientes.

De estas primeras investigaciones salió la "relación clara y directa" de este sujeto con otros dos grupos organizados con el mismo modus operandi en Jerez y Cádiz, y que le suministraban habitualmente la droga al puertorrealeño. El grupo de Jerez estaba compuesto por dos hermanas colombianas -D.C.B.S. y S.V.B.S., de 30 y 24 años- y el marido de una de ellas, de nacionalidad española y también conocido por la Policía -S.D.G., de 32-. Era el encargado de llevar la negociación y adquisición de la cocaína, que luego trasladaba al domicilio de su cuñada, que la cortaba y envasaba en las papelinas para su distribución.

Por último, hace un par de jornadas la Udyco desarticuló la cédula de Cádiz, compuesta por siete hombres y dos mujeres con funciones claramente determinadas. Desde la Policía manifestaron que cuatro de ellos, encargados de distribuir la droga, "son ampliamente conocidos en la ciudad por su relación con el mundo de la noche", donde encontraban a sus principales clientes. A la cabeza se encontraba el "histórico narco" L.B.F., de 49 años, vecino del Río San Pedro, que adquiría la cocaína en grandes cantidades ayudado por su esposa -M.G.L. de 40 años-, que preparaba la coca, y un vecino suyo -D.O.B. de 30 años- que efectuaba funciones de guía en traslado de la mercancía al objeto de detectar la presencia de agentes.

La droga la recibía en Cádiz J.C.F. de 47 años y su mujer, M.J.C. de 42 ,que repartían la sustancia a tres personas "ampliamente conocidos en la sociedad gaditana": un transportista e integrante de una banda de Semana Santa, un portero de locales de la Punta San Felipe y la calle Brasil y un empleado de bingos y bares -M.A.L.D., M.A.S.D., D.J.P., de 40, 22, 36 años respectivamente-. También vendía un taxista, F.L. O., de 39 años.

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