Griñán calma al PSOE al eludir cambios conflictivos de delegados de la Junta

  • La reunión con los secretarios provinciales sirve para acercar posturas y conjurar el peligro de abrir nuevos frentes, a pesar de la crisis malagueña. El Debate de la Comunidad coincidirá al final con el de la Nación.

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No rodaron las cabezas. El Gobierno andaluz se cuidó mucho ayer de efectuar cambios conflictivos de delegados en las provincias -en especial en Cádiz, Córdoba y Almería-, que pudieran ser entendidos como una imposición de la dirección regional del PSOE, liderada por el presidente José Antonio Griñán, con algunos de los grupos críticos que han tomado aire después de los malos resultados de las elecciones del 22 de mayo. Detrás de esta actitud se encuentra la reunión que Griñán mantuvo el lunes por la tarde con los secretarios provinciales, en la que el líder socialista realizó un análisis crítico de los resultados e, incluso, llegó a admitir ciertos errores por parte de la Junta, aunque no los estimó como concluyentes sobre el pésimo resultado que el PSOE ha obtenido en todas las comunidades autónomas. 

En Cádiz, la dirección provincial esperaba desde hace semanas que la Junta cambiase a los delegados más próximos a su secretario general, Francisco González Cabaña, y no ha sido así; en Córdoba, se daba por hecho la destitución de la delegada del Gobierno andaluz, Isabel Ambrosio, y tampoco ha ocurrido, y en Almería, donde se ha constituido una gestora para dirigir al PSOE hasta su congreso extraordinario, también había algunas destituciones en cartera. Todo indica que Griñán y su número dos en el PSOE, Susana Díaz, han optado por no abrir más frentes, y llevar algo de calma al partido para concentrarlo en el Debate del estado de la Comunidad, que se celebrará el 29 y 30 de junio. Ello no quita que se vayan a seguir oyendo voces críticas, como las de ayer en Málaga, aunque esta operación no va dirigida contra Griñán y su equipo, sino contra la dirección provincial. 

Un ejemplo de designación compleja es la del subdelegado del Gobierno en el Campo de Gibraltar. Sobre la mesa de la Junta estaba la propuesta de Juan Lozano, un sindicalista, cuyo nombramiento hubiera sido entendido como una afrenta por González Cabaña, que a su vez prefería a Angelines Ortiz, quien fuera su opción frustrada de candidata a la Alcaldía de Algeciras. Aunque el puesto lleva dos semanas vacantes, la Junta ha optado por no realizar el nombramiento para evitar nuevas tensiones. Fuentes del PSOE andaluz también indicaron a este medio que, desde los sectores más críticos de Cádiz con la dirección regional, también se ha pedido "paz". 

Así, el Gobierno andaluz va a centrar sus esfuerzos en preparar en Debate del estado de la Comunidad, aunque paradójicamente coincidirá con el de la Nación. Es cierto que, de modo oficioso, el andaluz se fijó para el 29 y el 30 de junio, y que fue después cuando se anunció el de la Nación para esos mismos días. Sin embargo, el Gobierno autonómico podría haber optado por el 22 y 23 de junio, que no hay debate parlamentario. Preguntado si esto respondía a que la Junta buscaba un bajo perfil para este debate, la consejera de Presidencia, Mar Moreno, negó esta situación, alegando que Zapatero hablará el martes 28 de junio y Griñán, el día 29. Según ha podido saber este medio, en la Junta y en la dirección socialistas se estuvieron barajando tres fechas: anticiparse una semana al Debate del estado de la Nación, hacerlo coincidir e, incluso, habilitar la primera semana de julio en la Cámara andaluza. Finalmente, coincidirán ambas citas con el riesgo de solapamiento informativo que ello entraña. 

Mar Moreno, que compareció después del habitual Consejo de Gobierno de los martes, mantuvo que ambos debates ya coincidieron en el año 2001, que la próxima semana no estaba previsto ningún pleno parlamentario -tampoco lo contrario- y que fue el Gobierno andaluz el primero en fijar la fecha. La consejera de Presidencia explicó que el presidente planteará un debate "sin complacencias", aunque "sin derrotismo", y que es consciente de que este ha sido el peor año para el Gobierno andaluz porque "lo ha sido para las familias andaluzas". La consejera insistió en que la idea del presidente es agotar la legislatura, llegar hasta marzo de 2012. "Nos quedan nueve meses, y no vamos a desperdiciarlos", dijo.

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