IU advierte al PSOE que no habrá "lealtad retroactiva" con el Gobierno anterior

  • Castro dice que Griñán acudió a su comparencia con las "pinturas de guerra" y que apenas aportó información

El portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento, José Antonio Castro, miembro también de la comisión de investigación de la trama de los ERE irregulares, se fajó ayer para transmitir la absoluta libertad e independencia con la que su formación política elaborará el dictamen posterior a las comparecencias que han tenido lugar en la Cámara y que cerraron el ex presidente de la Junta, Manuel Chaves, y su sucesor en el cargo, José Antonio Griñán. Castro lanzó un claro mensaje para disipar cualquier duda que pueda darse en sus actuales socios en el Ejecutivo autonómico, los socialistas. "No habrá lealtad retroactiva" con el Gobierno anterior, advirtió Castro, que insistió en que IU se siente "muy libre" en el seno del Ejecutivo que preside Griñán.

El portavoz de IU insistió en que la lealtad al Gobierno actual no significa que le impida señalar los "fallos o errores" que pueda cometer. A juicio de Castro, el Parlamento ha estado "muy mal acostumbrado" a que los grupos que sostienen al Ejecutivo sean "ciegos o inactivos". "Eso no va a ocurrir con Izquierda Unida".

Sobre la comparecencia de Griñán, el pasado martes, Castro dio ayer su opinión: el presidente acudió a la comisión de investigación "al ataque y con las pinturas de guerra", en claro contraste con la mayoría del resto de los comparecientes, que lo hicieron "a la defensiva". Para Castro, el presidente no aportó mucha información, "no sabemos si porque no pudo o porque no quiso".

El líder de los populares andaluces, Juan Ignacio Zoido, también aludió ayer a la comisión, y lo volvió a hacer en términos ya archiconocidos. "Frustrante" y "paripé" fueron las palabras escogidas de nuevo por el presidente popular para referirse a un órgano que quedó "descafeinado por el PSOE e IU", dijo Zoido.

La comisión se reúne hoy a puerta cerrada al término de la sesión plenaria del Parlamento para programar los trabajos de cara a la elaboración y aprobación del dictamen final. Se abre así una etapa de este órgano "menos visible, pero muy importante", en palabras de su presidente, Ignacio García, quien considera "razonable" que el dictamen que finalmente elabore la comisión pueda ser llevado al último Pleno que celebre la Cámara en el mes de octubre, si se dispone con la suficiente antelación del informe que está elaborando la Cámara de Cuentas sobre este asunto, requisito acordado entre los grupos.

Tras la celebración de la ronda de comparecencias comienza una fase interna en la que cada grupo parlamentario hará un diagnóstico de lo sucedido a partir de las respuestas de los comparecientes y de la documentación aportada a la comisión. Posteriormente, intentarán consensuar las conclusiones en un dictamen conjunto que se abordará en el Pleno de la Cámara.

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