Médicos denuncian graves negligencias en Cirugía del hospital de Cádiz

  • Profesionales de la Unidad de Anestesiología entregan a la dirección del Puerta del Mar un estudio que revela una alta frecuencia de reintervenciones, aberturas de suturas e infecciones

Médicos de la Unidad de Anestesiología y Reanimación del Hospital Puerta del Mar de Cádiz han remitido a la Dirección Médica del centro un detallado estudio que refleja alarmantes irregularidades en la Unidad de Cirugía General del centro, que empezaron a producirse coincidiendo con la llegada de José Luis Fernández Serrano a la dirección de la Unidad de Gestión Clínica (UGC). Entre esas anomalías destaca el hallazgo de una frecuencia de reintervenciones, dehiscencias (aberturas) de suturas e infecciones muy superior a la aceptable para la actividad, además de supuesta falsedad documental, ya que deja al descubierto que los números oficiales no reflejan esta realidad que se han encontrado.

Estos profesiones de la Unidad de Anestesia y Reanimación han pedido a la dirección del hospital una auditoría externa de todos los expedientes clínicos, más allá de las estadísticas oficiales, que no consideran fiables. Advierten que los resultados podrían ser aún peores de los que recoge el estudio, ya que sólo se han analizado los pacientes que pasan por Anestesiología, pero hay otros que se derivan, entre otras unidades, a UCI o Medicina Interna durante el ingreso, de los que no tienen datos.

Profesionales del servicio de Anestesia sugieren que si una comisión de expertos cirujanos independientes analizara todos los casos, podría ver que la causa de todo lo que está ocurriendo "es la aplicación de unos criterios y protocolos de forma apresurada, incorrecta e impuesta". De ahí que las complicaciones sucedan en todo tipo de cirugía mayor y a todos los cirujanos, cuando esto no pasaba en la etapa previa a la llegada de Fernández Serrano. Profesionales de otras especialidades del hospital confirman esta situación.

El estudio abarca el análisis de más de 129 casos recogidos entre 2013 y 2015 que en algún momento del postoperatorio presentaron complicaciones, como sepsis (infección generalizada en todo el organismo), aberturas de sutura, reintervenciones y muertes. De 2013 y 2014 sólo se han incluido los casos que fueron reintervenidos, mientras que en 2015 se incluyeron todos. Y en las tablas que la Unidad de Anestesiología ha entregado a la Dirección Médica del centro, las cifras no cuadran con los datos oficiales aportados al hospital por parte de la Unidad de Cirugía General y Aparato Digestivo. Se dan numerosas irregularidades en la codificación en las hojas quirúrgicas. Estas diferencias de datos se observan en el número de reintervenciones declaradas en la casilla específica de la hoja quirúrgica, con 68 reintervenciones, cuando en realidad hubo 173. Sólo se declaró el 39,3%. En cuanto a dehiscencias de sutura, según el estudio sólo se codificaron 12 de 42 (el 28,6%) en 2013 y 11 de 19 en 2014 (57,9%), que afectaron a un total de 43 pacientes. Llama mucho la atención el número de irregularidades de codificación en la hoja quirúrgica, que alcanza solo en dos años la cifra de 200.

Otra conclusión que puede obtenerse tras leer las tablas aportadas en el estudio es que los pacientes que se complican tienen una elevada mortalidad y morbilidad. La sepsis y las dehiscencias internas parecen ser dos de los factores más relacionados. Además, en cirugía programada existen alarmantes datos en comparación a la cirugía urgente, ya que se dan más muertes y complicaciones.

En los datos de 2015, se aporta el número de 173 reintervenciones, lo que supone 1,2 por semana o 4,44 reintervenciones mensuales. En 104 pacientes, supone 1,7 reintervenciones en cada uno de media. Por tanto, hay muchos pacientes que han tenido varias reintervenciones. Se han cifrado 87 dehiscencias en 65 pacientes, es decir, 1,34 dehiscencias por paciente.

Es de esperar que si un paciente se complica tras una cirugía, tenga peor resultado si la cirugía inicial fue urgente, pero esto no es lo que demuestran los números aportados por el Servicio de Anestesiología, que reflejan que en las complicaciones de 2015 la mortalidad del paciente programado fue de 37,5% (9 de 24 pacientes programados), una cifra levemente superior, ya que en los urgentes fue del 35,5% (12 de 34).

Según la UGC de Anestesia, también es de esperar que las complicaciones que surgen después de la cirugía urgente con una anastomosis (unión) tengan peores resultados que la cirugía programada, pero no es así aparentemente. La cifra de muertos en los pacientes complicados cuando hay una anastomosis en la intervención inicial que fue programada es de 10 fallecidos en los 28 enfermos con estas características (35,7%). Mientras que cuando hubo anastomosis, pero la intervención inicial fue urgente y el paciente se complicó, solo hubo un fallecido de seis pacientes (16,7%). Un hallazgo llamativo de este estudio se encuentra en el grupo de personas no reintervenidas en el año 2015 (25 pacientes): en cirugías programadas hubo 4 fallecidos de 6 (66,7%) y en urgentes 9 de 19 (47,4%).

La mortalidad por sepsis fue en 2015 del 48,5% con 16 muertes de 33 pacientes sépticos. La mortalidad en el paciente no reintervenido fue de un 42,1% (8 fallecidos de 19 pacientes), una cifra semejante a la del paciente séptico que sí se reintervino con un 57,1% (8 pacientes de 14).

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