francisco toscano. alcalde de dos hermanas y presidente del comité federal del psoe

"Susana Díaz tiene que demostrar en 18 meses que de verdad mira a Andalucía"

  • El veterano dirigente socialista, firme defensor de Pedro Sánchez, no cuestiona el liderazgo de la presidenta de la Junta, pero advierte que "los congresos provinciales deben ser abiertos"

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"Susana Díaz tiene que demostrar en 18 meses que de verdad mira a Andalucía"

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Francisco Toscano, alcalde de Dos Hermanas a sus 68 años tras nueve mandatos, fue una pieza clave para que Pedro Sánchez regresara a la Secretaría General del PSOE derrotando con claridad en el proceso de primarias a la candidata de los pesos pesados del partido, Susana Díaz.

-¿Por qué apostó por Pedro Sánchez tras llevar al PSOE a dos derrotas tan duras?

-El PSOE estaba al borde de la insignificancia política. Había una necesidad de reencontrarse y de cambio ideológico. Eso lo representaba él y no la compañera Susana.

-Hay una foto de Felipe González en su despacho, con quien tuvo gran cercanía, como con Zapatero. ¿Por qué no los siguió en su apoyo a Susana Díaz en las primarias?

-Tengo cercanía y cariño por Felipe. Esa foto está desde que llegué a la Alcaldía en el 83. Es una dedicatoria. Una cosa es el cariño y otra la adulación. No hay por qué compartir todas las formas de pensar. También apoyamos a Zapatero. Los dos han creído que el PSOE debía seguir por los derroteros que representaba Susana, pero ese giro era cada vez más peligroso. Desde la izquierda que él lideró se viró al centro y estábamos siendo cada vez más liberales que de izquierdas. Eso se estaba cuestionando.

-¿Al PSOE se le estaban cayendo la S y la O de las siglas?

-Sí. Ves que tus hijos no le tienen simpatía a tu partido y te planteas qué ocurre. Eso me empujó no sólo a apoyar a Pedro sino a convencerlo de que tenía que presentarse por encima de su posición personal. Era el único que podía concitar la esperanza de cambio; debía superar la incertidumbre porque tiene cuarenta y tantos años, dos hijas, dejó de ser secretario general y diputado, podía tener opciones profesionales... Con ese panorama podía decir hasta aquí llegué en política. Había que hacerle ver que era el único que reunía los valores para cohesionar el cambio.

-¿Es el Rasputín de Sánchez?

-Borrell me dice Don Quijote. Las cosas son superables si se tienen ideas nobles por las que luchar. Antes de que el 28 de enero, en Dos Hermanas, Pedro decidiera presentarse, lo respaldaban pocos; eso sí, de mucha valía.

-Hasta llegar al resultado.

-Sabíamos que si la participación se quedaba en el 70%, estaría muy igualado; con el 75%, la horquilla a favor sería de seis a ocho mil votos; y en el 80%, entre 15.000 y 16.000. Lo relevante es la sorpresa en el otro entorno, tenían la convicción de que ganaban. Es más fácil rodearte de quien te adula que del que te dice cómo ve las cosas. Susana comentó en su entorno "me han dado una hostia con las primarias" y lo hizo sintiéndolo.

-Entonces, ¿esperaba una victoria tan abultada?

-En los últimos días sí. Ni poniéndonos todos de acuerdo, desde Felipe al último militante, salen mejor las cosas. Se canalizó ese sentimiento a través de una mayoría en contra de lo que se había convertido el partido. Además, ha habido circunstancias que han girado a favor, como el tiempo. Siempre le decía a Pedro: "Lo importante es no cometer errores".

-¿Para que el PSOE se cosa por dentro le puede convenir que siga Rajoy en el Gobierno?

-A quien le conviene es a Rajoy. Arrastra un problema muy gordo, sus posibles responsabilidades como líder de un partido tocado judicialmente. Tendrá que testificar. No tiene un pelo de tonto, debe protegerse y agotará la legislatura, aunque sea comprando voluntades mediante los Presupuestos.

-¿Cómo no aprovecha el PSOE la debilidad de un PP que se levanta a diario con casos de corrupción?

-Han intentado mezclar los problemas, no sólo de corrupción, y al final la gente piensa que todo es lo mismo y no lo es. Por ejemplo, en los ERE habrá dos o tres con responsabilidad política, el resto no la tiene. Pero ninguno se ha llevado dinero a Panamá o a Suiza. Al PP le interesa, y más con la figura de su juez en Andalucía, Zoido, hoy ministro compensado, magnificar ese tema. La derecha sociológica es comprensiva con que sus dirigentes puedan estar más o menos implicados. El coste es muy ligero.

-Y Podemos saca partido...

-Desde el 15-M el país ha cambiado. Lo canalizó Podemos de la mano de la derecha. Para ellos el 15-M era un riesgo de explosión social que ni el PSOE ni IU canalizaban. Por eso había que darle cancha a Podemos a través de Cuatro y de La Sexta. Te lo dicen descaradamente pasados unos años. ¿Ha mejorado el país para que la explosión social haya desaparecido? Intentan manejarte como una marioneta. Y dicen que se nos ha ido algo de las manos pero que han salvado al país y apoyado a Ciudadanos, que no ha cubierto ese déficit.

-¿Estaría de acuerdo en una moción de censura liderada por Sánchez junto a Podemos?

-Rajoy va a agotar la legislatura y el primero que lo ayuda es Pablo Iglesias; le dio la coartada tras el 20-D presentando un Gobierno para que justificara que no aceptaba la invitación del Rey para formarlo él. No me creo esas casualidades, estaba pactado entre ellos.

-¿De Rajoy e Iglesias?

-Se confirma después, cuando a Pedro lo encorsetan a que no puede pactar con Podemos ni con el PP. Quizá hubiese permitido el Gobierno de Rajoy a cambio de un pacto constitucional. Ese melón no se caló. El Comité se lo prohibió y sólo se le autorizó a negociar con C's. Pero Iglesias, por el bien del país y por echar a Rajoy, pudo abstenerse y que hubiera ocurrido como en Portugal.

-¿Se 'podemiza' el PSOE?

-No. Ha buscado con Pedro reencontrarse con sus valores y si los votantes de Podemos están en esa idea y confluimos, magnífico. La mejora del nivel de vida con Felipe provocó que parte de la clase media se derechizara, confundiera sus valores y votara al centroderecha. Con la crisis, los hijos de aquella clase son votantes de Podemos.

-El trabajo del PSOE tiene que ser recuperarlos.

-Convencerlos de que nos preocupamos por ellos y no sólo por el partido o por sus estructuras.

-¿Ha hablado con Susana Díaz?

-No he tenido ocasión, ni tras las primarias, ni en el Comité Federal, ni en el Director, donde no hay representantes de Dos Hermanas, un órgano que debe ser plural.

-Qué le habrá hecho usted...

-La puse de secretaria de Organización y no me arrepiento, pero sí de las discusiones con los jóvenes del partido porque se consideraban castigados. Ella era diputada nacional con 29 años, no parece un castigo. Ella es consciente de cómo llegó a secretaria general de Organización de Sevilla.

-No se acordará...

-Sí se acuerda, sí se acuerda...

-De momento, tendrá un congreso regional tranquilo.

-En Andalucía, hoy, no hay capacidad para una alternativa con fuerza. Susana preside la institución más importante del PSOE en España y no era positivo presentar otra candidatura, aunque podríamos haberlo hecho de forma testimonial, entrar en guerra, pero, con franqueza, sin opciones y, valorando el daño, no tenía sentido...

-...dañar al partido.

-Daño al partido que ahora representa ella. Tiene un problema: recuperar en menos de 18 meses el fervor del PSOE-A hacia nosotros, no hacia ella; el reto de cambiar el chip. Antes miraba a Madrid y ahora debe demostrar que de verdad le preocupa Andalucía.

-¿Está amortizada para la política nacional tras las primarias?

-Ese tren del que ella hablaba, y que no cogió la primera vez y lo tomó la segunda, no tiene paradas a nivel nacional, aunque es joven y nunca se sabe.

-Sánchez ha renacido.

-Son trayectorias distintas. Eso no significa que no tenga porvenir en política. Nada más que preocuparse de Andalucía es tela, ¿no? Pero, si eso no es importante para llenar de ego y de satisfacción a un político, se equivoca. Tiene un reto en este congreso regional porque su posición no es la de Pedro. Él significa una ruptura con un modelo, no tiene responsabilidad institucional y es lógico que afianzara una dirección monocolor y buscara la pluralidad en el Comité Federal, pero esa réplica no se debe dar en Andalucía. No le aconsejo que tenga una dirección monocolor.

-Dice que quiere integrar talento.

-Esas sutilezas son para hacer lo mismo de siempre. El talento debe estar en todos lados. Tiene que formar un Comité Director abierto y buscar personas en los territorios que signifiquen un cambio. Quien ha escrito la memoria de gestión para el congreso regional le ha hecho un flaco favor centrándola en la gracia divina que significó su llegada para el PSOE y para Andalucía tras el adiós de Griñán, como si fuera Evita Perón. Esos personalismos a la larga son negativos.

-¿Peligra la hegemonía del PSOE-A?

-Son momentos muy difíciles. Por primera vez dejamos de ser un plus para el PSOE nacional, que tendrá que captar a la gente y propiciar un cambio en el PSOE-A que compense la pérdida de credibilidad en Andalucía.

-El líder regional del PP, Juanma Moreno, desea que Díaz sea la candidata para la Junta.

-No me extraña porque confía en el desgaste. Pero ella es un animal político. A Pedro se lo daba por muerto y resucitó...

-Su decapitación fue retransmitida en directo el 1 de octubre.

-Susana se involucró por vez primera para hacer posible aquello. Su vuelco sin tapujos aglutinó a la militancia. Ése es el éxito de Pedro. En Andalucía, su entorno debe ser inteligente y saber que tiene que jugar otras cartas. Debe rodearse de gente que sepa trabajar, tener más en contacto con la calle y recuperar el PSOE-A en 18 meses.

-Los críticos podrían hacerle pupa en Andalucía, pero eso acercaría a la derecha al poder...

-Eso no se va a hacer. Antes de las primarias le decía a Gómez de Celis que íbamos a ayudar a Pedro para que Susana se dedicase en cuerpo y alma a Andalucía. Y que ahí la íbamos a ayudar, otra cosa es que quiera nuestra colaboración.

-Y en otoño los congresos provinciales.

-Los congresos provinciales, donde ya no se discute la figura de Díaz, deben ser más abiertos. Tengo la esperanza de que los territorios puedan representar la realidad de cada provincia. Sería lo mejor para que se refleje el cambio a nivel nacional. Sería positivo para la presidenta que viera las cosas con un sentir más abierto.

-¿Piensa presentarse a secretario provincial?

-¿Yo? En absoluto.

-Su admirado Felipe González, Alfonso Guerra y Manuel Chaves hablan de aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña...

-Es una postura de fuerza que, en un momento determinado, podrá ser legítima, pero antes hay que agotar todas las posibilidades de diálogo y eso debe ser lo último.

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