La aplicación de los reglamentos escolares marca el nuevo curso

  • La normativa permitirá agilizar la sustitución del profesorado en todos los centros educativos · El año académico llega con la amenaza del recorte presupuestario · La era digital desembarca en los institutos

Los colegios volverán a la vida el viernes con el comienzo del nuevo curso escolar que viene marcado, principalmente, por la puesta en funcionamiento de los reglamentos de organización y funcionamiento de los centros educativos (ROC) que tanta polémica suscitaron durante su elaboración y posterior aprobación. La nueva normativa, más allá de su defensa o detracción, viene a dotar de mayor autonomía a colegios e institutos y tiende, entre otros efectos, a disminuir la burocracia que hasta ahora predominaba en los trámites gestionados íntegramente por la Junta.

Los ROC suponen la puesta en práctica de varios preceptos establecidos en la Ley de Educación Andaluza (LEA), aprobada en 2007, entre ellos, el de convertir a los colegios e institutos en centros de gestión cada vez más autónomos, aunque sin escapar de la inspección educativa. Este aumento de la independencia pasa por concentrar un mayor poder de decisión en el equipo directivo, algo que al principio provocó la oposición de varias centrales sindicales, muchas de las cuales aún no dan el visto bueno a la normativa.

Lo cierto es que dicha autonomía permitirá desarrollar el nuevo sistema de sustitución del profesorado que tan buenos resultados cosechó el curso pasado durante su puesta en marcha de forma experimental en 200 centros andaluces. Las ventajas son considerables, ya que el tiempo de espera de un sustituto se reduce a cinco días, con lo que se acaba con uno de los males "endémicos" más criticados por los sindicatos y asociaciones de padres desde hace años. El único hándicapque puede encontrar dicho sistema en su desarrollo es el recorte presupuestario, sin duda, el principal escollo al que tendrá que enfrentarse la administración educativa en los próximos meses, pese a la insistencia del propio presidente andaluz en que este área no sufrirá los efectos del recorte en inversiones. Palabras puestas en duda por la oposición política los últimos días.

El programa que sí continuará su desarrollo, al margen de cuestiones presupuestarias, es la Escuela TIC 2.0, que este año desembarca en los institutos. Serán los alumnos de 3.112 aulas de primero de Secundaria los que se beneficien de las nuevas tecnologías digitales. Pero este plan no se detiene aquí, sino que afronta ya el inicio de su segunda fase (de forma experimental) con la introducción del libro de texto digital en la escuela, una herramienta que, de extenderse en años venideros, podría suponer un ahorro a las arcas públicas del 88% en el presupuesto que se destina anualmente al programa de gratuidad de libros de textos, que se ha visto mermado seriamente por el ajuste económico de la Junta.

Ésta fue una de las peores noticias con las que se despedía el curso pasado, al constatarse que los libros que ya estaban encargados a los editores para los alumnos de ESO no llegarían a los institutos, con la consiguiente pérdida económica -cifrada en 45 millones de euros- para el sector. Los estudiantes de Secundaria tendrán que volver a usar el material de años anteriores. Sí se renovará para los estudiantes de primero y segundo de Primaria. El programa, en su conjunto, supone un desembolso de 40,5 millones de euros.

En este curso la Junta sigue apostando por el fomento de las lenguas extranjeras con el plan de bilingüismo, un programa que tampoco se ha visto exento de críticas sindicales a raíz de conocerse los reajustes horarios a los que serán sometidos sus coordinadores de acuerdo con las directrices recogidas en los ROC.

Otra de las novedades del curso llegará en el segundo trimestre, cuando la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa dé a conocer la reforma del Plan de Calidad, una mejora prevista antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) emitiera una sentencia en la que considera que el programa contraviene varios principios de la LEA, de la que supuestamente emana. Pese a este fallo judicial, la Consejería de Educación ha abierto una nueva convocatoria -la cuarta desde su aprobación- para su acogida ya que la sentencia no es firme. Si el recurso presentado por el sindicato Ustea prospera, dicha convocatoria tendría que ser anulada.

El inicio de las clases trae también una buena noticia para los padres en apuros por la crisis. Educación, finalmente, ha establecido mediante una orden que para obtener las bonificaciones en los servicios de aula matinal, comedor y actividades extraescolares sea la declaración de la renta más reciente (la realizada en mayo y junio pasados) la que se exija para determinar el nivel de ingresos de una familia, de manera que en función de los mínimos establecidos puedan acogerse a los distintos porcentajes de descuento. Sin duda, un gran alivio para las economías familiares.

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