Tres detenidos en el centro de cría del águila imperial

  • La Guardia Civil arresta al director y a dos trabajadores, a los que se le acusa de robar pollos y huevos del campo para presentarlos como nacidos en cautividad y corbrar subvenciones.

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El centro de cría del águila imperial de Sevilla llevaba nueve años estafando a la Junta, según la Guardia Civil. Este fraude es una de las ramificaciones de la operación Horus contra el expolio de aves rapaces, que se ha llevado a cabo en nueve provincias españolas y que se ha cerrado con 16 personas detenidas. Los tres arrestados en Sevilla son el director y dos trabajadores del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA), que tiene su sede en San Jerónimo.

La investigación surgió a principios de año a raíz de la denuncia de una asociación ecologista acerca de unas irregularidades en este centro y de varias denuncias sobre el expolio de huevos y pollos de rapaces en la provincia de Ciudad Real. Desde entonces, los agentes del Seprona han sacado a la luz algunas de las prácticas que presuntamente empleaban los responsables del CREA.

La Guardia Civil sostiene que en este centro se falsificaban datos, de manera que se presentaban ante la Junta unos éxitos que no eran tales y que justificaban así las subvenciones que recibía cada año esta entidad.

Para ello, según la Guardia Civil, los implicados en este presunto fraude robaban pollos y huevos de águila imperial en el campo y los llevaban al centro de San Jerónimo. Luego los presentaban como ejemplares nacidos en cautividad. "De este modo ofrecían datos de un proyecto científico de éxito, pero en realidad todo era una estafa en tanto que los huevos eran extraídos del medio natural", expuso ayer en Madrid el capitán del Seprona José Manuel Vivas. El centro llevaba abierto desde 2002 y la Guardia Civil cree que la cantidad defraudada en subvenciones podría ascender a un millón. El responsable de la unidad encargada de la protección del medio ambiente también quiso destacar que la Junta es en este caso una "víctima" y ha colaborado en todo momento con la Guardia Civil.

En la provincia de Sevilla se han practicado dos registros domiciliarios, uno en una parcela de Sanlúcar la Mayor y otro en Simón Verde, además del propio centro de cría del águila imperial. En las instalaciones de San Jerónimo se han encontrando 11 ejemplares muertos y congelados. Para el Seprona, la finalidad de esto es la necesidad de justificar los datos sobre la evolución de las crías o la reproducción de las parejas ante una posible inspección de la Junta. "Si se moría un ejemplar con cuatro años, se intentaba suplantar, pero evidentemente no se podía hasta que la nueva cría tuviera una edad parecida. De ahí la conservación a efectos de justificar una ausencia, que se hacía dando una muestra de ADN", indicó el capitán Vivas. Prueba del escaso nivel científico del centro es, según la Guardia Civil, que uno de los pollos encontrados -que pudo ser robado por error- es de águila real y no imperial.

En uno de los domicilios registrados se hallaron también numerosos roedores congelados, que se utilizaban para alimentar a las aves rapaces, así como palomas y zorzales vivas. En ese mismo baúl congelador había también un halcón. Tanto las ratas como este halcón se almacenaban junto a la comida de la familia que vivía en esta parcela.

Los registros se han desarrollado durante las jornadas del martes y el miércoles. Este periódico se puso ayer en contacto con los responsables del CREA, que declinaron ofrecer su versión de los hechos. Uno de los detenidos es el director del centro, Agustín Madero, y otro uno de los criadores responsables del mismo, José Luis Alcaide. El tercer arrestado en Sevilla también es un trabajador del centro. Los tres han sido citados a declarar ante la Guardia Civil en calidad de detenidos y luego fueron puestos en libertad con cargos. En su declaración, negaron tener relación alguna con los hechos que se les imputan. Ninguno de ellos ha prestado declaración todavía ante el juez encargado del caso, el titular del número 1 de Sanlúcar la Mayor, Javier Carretero.

Las irregularidades en el CREA de Sevilla forman parte de una supuesta trama de tráfico de aves rapaces con varias ramificaciones en España. Esta red podría dedicarse al expolio de aves y nidos, así como a la falsificación de anillas y documentación sobre estos animales. Entre las especias afectadas hay águilas Harris, halcones canarios y peregrinos, cernícalos, azores, autillos, gavilanes, además del águila imperial. En total se han intervenido 101 rapaces vivas y más de 1.500 anillas, además de 14.050 euros.

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