En el epicentro del 22-M

  • Sevilla, Jaén y Jerez, pero sobre todo la capital andaluza, serán los principales campos de batalla de las municipales · Las diputaciones de Almería, Granada y Málaga están en juego · La rivalidad se traslada a las ciudades medias

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Si no ya, una vez pasadas las vacaciones de Navidad, los partidos políticos se van a embarcar en una sucesión de elecciones que les llevarán hasta el año 2012, cuando se decidirán los gobiernos de la Nación y de Andalucía en uno de los escenarios más abiertos de las últimas décadas. Por eso, las elecciones municipales de 2011 cobran una especial importancia. Un objetivo confeso del PP es que el PSOE no gobierne en ninguna de las 10 ciudades más pobladas de España, lo que incluiría Sevilla y Barcelona. El PP de Javier Arenas concibe estos comicios -aún no convocados, aunque se celebrarán el 22 de mayo- como un escalón definitivo para lograr el Gobierno andaluz. El PSOE de José Antonio Griñán, por su parte, afronta dos grandes retos: mantener los buenos resultados de 2007 en un contexto de crisis muy desfavorable para cualquier gobierno y demostrar que él y su nuevo equipo son efectivos a la hora de afrontar elecciones. En cierto modo, esta primera cita con las urnas supone un importante examen parcial para el nuevo secretario general del PSOE andaluz y su Ejecutiva de jóvenes. Parcial, y no final, porque nadie en el Partido Socialista considera que un pésimo resultado para su partido, en caso de producirse, supondría una reconsideración de Griñán como candidato a la Presidencia de la Junta en 2012.

El líder socialista mantiene, y así se expresó en Madrid el pasado jueves en un desayuno organizado por Europa Press, que estas elecciones municipales serán como otras: primará lo local y el conocimiento del candidato, y sólo en las grandes ciudades pueden entrar en juego otras consideraciones políticas de ámbito nacional.

El mapa de las elecciones municipales dibuja una Andalucía rural de pueblos y ciudades medianas donde gobiernan alcaldes socialistas y una comunidad urbana en la que el PP es hegemónico. Salvo excepciones, claro. De las 29 ciudades mayores de 50.000 habitantes, donde vive el 50% de la población andaluza, el PSOE sólo ha incrementado sus apoyos en nueve de ellas desde 1991, primeros comicios en los que el PP se presentó como un partido renovado tras la refundación de Aznar.

Los crecimientos socialistas se deben, en su mayor parte, a que el PSOE supo aprovechar -o vencer- los huecos dejados por los andalucistas. Son los casos de Jerez y Algeciras, donde gobiernan, y de San Fernando, donde se quedaron a las puertas de la mayoría absoluta. En la provincia de Sevilla, sin embargo, los socialistas han conservado las principales ciudades sin trasvase de votos. Dos de ellas son mayores de 100.000 habitantes, la capital y Dos Hermanas, mientras en Alcalá de Guadaíra cosechan el mayor apoyo de toda la comunidad en este rango de ciudades: un 62,3% de los votos.

Las elecciones municipales de 2007 le funcionaron bien a los socialistas, pero las de 2011 se presentan como unos comicios especialmente reñidos por el objetivo del PP de convertirlos en una suerte de primarias de cara a las de 2012, cuando se jugará la suerte del color de la Junta y del Gobierno central.

El PP ha puesto el ojo en las ciudades medias del interior: caso de Antequera, Ronda, Baeza, Úbeda, Baza, Carmona o Écija. Por su parte, el PSOE también va a concentrar sus esfuerzos en Sevilla, donde prácticamente se va a jugar el gran titular del día posterior. Huelva es un objetivo creíble, mientras Málaga, donde Francisco de la Torre (PP) aún no sufre un gran desgaste, más bien parece un objetivo a largo plazo, toda vez que Griñán y su equipo en la Ejecutiva socialista han apostado de modo claro por la candidata María Gámez.

Éstos son algunos de los epicentros donde se distribuirá el temblor del 22-M.

Sevilla, ¿otra Barcelona?

El ex consejero de Vivienda Juan Espadas (PSOE) afronta el objetivo de mantener una posición como la de su antecesor -el alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín-: un número de concejales suficientes para gobernar con IU. Juan Ignacio Zoido (PP), que lleva cuatro años de campaña electoral, necesitaría dos ediles más que en 2007 para conseguir una mayoría absoluta imprescindible para conseguir la vara.

El PSOE sevillano tuvo prisas para nominar a Espadas -lo consiguió-, después forzó la máquina de las instituciones para darle un escaño en el Senado, pero lo cierto es que ahora hay preocupación por el curso de la campaña electoral. Ésta parece que necesita un relanzamiento. Un dato a considerar es que su puesta de largo -la presentación oficial con Griñán a su lado- se ha retrasado a enero. Espadas cuenta con dos frentes, además del que lidera el propio PP: su relación con Sánchez Monteseirín y su gestión, de la que tarde o temprano tendrá que desligarse públicamente, y el efecto arrastre de IU, cuyo candidato, Antonio Rodrigo Torrijos, está en el objetivo del PP y su entorno ante la certeza de que su erosión perjudica también a los socialistas. El efecto bipartito.

Sevilla figura en la lista del PP como las 10 principales ciudades donde el PSOE no debería gobernar. Los populares admiten que se frotan las manos con lo sucedido en las elecciones catalanas, que indican que el alcalde Jordi Hereu podría perder la Ciudad Condal, donde los socialistas han gobernado desde la Transición.

Jerez, ¿de Pacheco?

En la quinta ciudad de Andalucía, la alcaldesa socialista Pilar Sánchez y su oponente María José García Pelayo (PP) se pueden enfrentar a un factor determinante en la elección del alcalde: la vuelta del ex líder andalucista Pedro Pacheco. Una encuesta que manejó el PSOE regional en primavera le otorgaba a éste cuatro concejales, lo que le convertiría en llave si Sánchez no logra la mayoría absoluta. En el PSOE no creen que Pacheco le dé la Alcaldía a García Pelayo mediante un pacto, pero puede ocurrir que el ex alcalde tampoco quiera a Sánchez, sino al número dos socialista.

En cualquier caso, fuentes del entorno de Pacheco mantienen que "sigue en período de reflexión". También está por ver si esos sondeos se materializan de modo tan favorable para el ex alcalde jerezano.

A colmillo en Jaén

La alcaldesa Carmen Peñalver (PSOE) se enfrenta a José Enrique Fernández de Moya (PP), que también necesitaría una mayoría absoluta para poder gobernar y vencer el pacto numérico con IU. Como le ocurre a Córdoba, Jaén capital está votando en las últimas elecciones al PP, aunque en las municipales sea posible el pacto PSOE-IU. Los socialistas creen que Fernández de Moya tiene un problema importante por la contestación que mantiene una parte de su partido contra él, aunque la dirección regional del PP da eso por superado. Peñalver cuenta con un gran apoyo en la consejera de Presidencia, Mar Moreno, muy volcada en su ciudad.

El PSOE jiennense también ha vivido tensiones entre Mar Moreno y el ex vicepresidente andaluz, Gaspar Zarrías, aunque, como se mantiene en el PP, los conflictos se dan por superados. O, al menos, aislados.

En Córdoba, donde un pacto con el PSOE permite gobernar al alcalde Andrés Ocaña (IU) parece disolverse la posibilidad de un aumento significativo de votos socialistas una vez que Miguel Ángel Moratinos descartó su candidatura. Aunque lo nieguen en público, el PSOE no está, especialmente, entusiasmado con las posibilidades de su candidato Juan Pablo Durán, por lo que cobra fuerza la mayoría absoluta de José Antonio Nieto (PP).

Petronila y Pedro, en Huelva

Huelva capital es una de las ciudades donde el PSOE alberga más esperanzas de ganar espacio al PP. La presidenta de la Diputación, Petronila Guerrero (PSOE), se enfrentará con Pedro Rodríguez (PP), un alcalde muy popular que parece notar algunos síntomas de desgaste. Guerrero cuenta con el apoyo de algunos pesos fuertes del PSOE andaluz, caso del portavoz parlamentario, Mario Jiménez, y del consejero de Gobernación, Luis Pizarro. Sin embargo, Guerrero y Rodríguez representan dos perfiles muy distintos, dos personalidades radicales que pueden terminar por inclinar la balanza hacia un lugar u otro. Guerrero es una mujer bastante seria y estricta, mientras que el mejor activo de Rodríguez en su populismo a pie de calle.

La incógnita Gámez

Málaga no figura entre las preocupaciones del PP. Dan por hecho que el alcalde Francisco de la Torre renovará su mayoría absoluta, aunque comienza a encajar algunos síntomas de desgaste. Sin embargo, tanto la dirección del PSOE malagueño como el propio secretario general, José Antonio Griñán, tienen bastantes esperanzas en su candidata, María Gámez, actual delegada del Gobierno andaluz en la provincia. Gámez, que milita en el PSOE desde hace poco más de un año, no es muy conocida en la ciudad. Los socialistas confían en su buen perfil, aunque más bien parece una apuesta a largo plazo en caso de que el próximo mandato sea el último del popular De la Torre.

La Isla más disputada

En San Fernando se prevé una caída de apoyos al alcalde andalucista Manuel María de Bernardo, que bien podría ser aprovechado por el PP para gobernar en coalición. Tras el fallido intento de la dirección del PP de presentar al ex alcalde Antonio Moreno (andalucista fuera del partido), los populares optaron por José Loaiza. Sin embargo, el candidato socialista, Fernando López Gil, ya ganó las pasadas elecciones municipales, aunque no pudo gobernar por el pacto entre los andalucistas y populares. Ambos, Loaiza y López Gil son buenos candidatos, aunque el socialista lleva bastante camino andado. Es un de los nuevos valores del PSOE, líderes municipales sin cargos orgánicos, cuya legitimidad procede de los éxitos electorales. Los resultados de San Fernando son claves para que los socialistas puedan conservar la Diputación de Cádiz.

Algeciras, nuevo candidato

Los socialistas consiguieron arrebatar esta plaza andalucista hace ya dos mandatos, pero ninguno de sus alcaldes -Juan Antonio Palacios y Tomás Herrera- parecen haber tenido suerte con su partido. Ambos dimitieron antes de tiempo. Herrera no recibió el apoyo de la ejecutiva local para su reelección, y optó por dimitir. El candidato actual, Rafael España, ha sido el hombre que ha manejado los hilos del partido y de las instituciones en su ciudad y en el Campo de Gibraltar. España tendrá en frente a José Antonio Landaluce (PP). El caso es que en Algeciras se escenifican los últimos enfrentamientos que han vivido las ejecutivas regional y provincial del PSOE. A la presentación de Rafael España como candidato, hace dos sábados, no asistió José Antonio Griñán, que suele acompañar a casi todos los candidatos de grandes ciudades en su puesta de largo. Por el contrario, no faltó el ex presidente Manuel Chaves. Griñán había organizado ese día un acto en Sevilla.

La Línea será otra de las plazas más disputadas, una vez que Juan Carlos Juárez, ex gilista y ex del PP, fue inhabilitado.

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