Un equipo de 80 militares rastrea a pie las dos orillas del Guadalquivir

  • La búsqueda se intensifica entre Camas y Puerto Gelves · La Policía no descarta que las mareas hayan arrastrado el cuerpo de Marta hasta la desembocadura

Un equipo de 80 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) comenzó ayer a rastrear a pie las dos orillas del río en el sector que comienza en el puente desde donde arrojaron a Marta del Castillo (Camas) y que termina en Puerto Gelves. Se trata de un tramo del Guadalquivir que ya ha sido inspeccionado por los buzos y que presenta grandes dificultades por el fango, la vegetación y el cieno. El dispositivo de búsqueda está formado además por 15 embarcaciones, 30 buzos y dos helicópteros, que de momento no han encontrado "nada de interés," para la investigación, explicó ayer Manuel Piedrabuena, comisario jefe de la Brigada de la Policía Judicial y coordinador del operativo.

Los técnicos que trabajan en el dispositivo de búsqueda no descartan que las mareas del río hayan arrastrado el cuerpo de la joven asesinada hasta la desembocadura del Guadalquivir, pero consideran esta posibilidad "poco probable". No obstante, las tareas de rastreo se realizan desde Camas hasta Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y ninguno de los siete sectores del río en este recorrido se descarta, de momento.

Para evitar que la rutina y el cansancio visual merme las labores de búsqueda, los distintos cuerpos que participan en este dispositivo rotarán cada dos días en los siete sectores en los que se ha dividido el Guadalquivir para agilizar los trabajos: Camas-Puerto Gelves-La Puebla del Río-Estación de Bombeo del Mármol-Sanlúcar de Barrameda. Cada tramo supone alrededor de ocho kilómetros a excepción del último (Estación de Bombeo del Mármol-Sanlúcar de Barrameda) que son 40 kms.

El coordinador del dispositivo de búsqueda incidió ayer en que las tareas son "muy complicadas" debido a las características del río y sobre todo, a las mareas (ascendentes y descendentes; de entrada y salida a la desembocadura) que cambian cada seis horas. "Hemos comprobado cómo un animal muerto cambiaba de ubicación" en el cauce, movido por las mareas, explicó ayer Piedrabuena. La maleza, la suciedad acumulada en el fondo del cauce y la turbidez del agua son otras de las complicaciones que cada día afrontan los más de cien agentes que se afanan para encontrar a Marta del Castillo.

Los dos helicóperos sobrevuelan constantemente el cauce del río a pocos metros de altura y cuentan cada uno con un buzo preparado para lanzarse, en cualquier momento, al agua ante cualquier indicio del cadáver. En Puerto Gelves permanecen tres embarcaciones para maniobrar en el momento que sea necesario. El responsable de este dispositivo realizó ayer un llamamiento para evitar que el río se colapse de embarcaciones que podrían dificultar estos trabajos.

Cada mañana, a las ocho, los efectivos que participan en la búsqueda se reúnen en Puerto Gelves, donde se encuentra el centro de coordinación de las batidas que se desarrollan hasta que la luz del día permite los trabajos, en torno a las siete de la tarde. El dispositivo está formado por efectivos de los GEOS (Grupo Especial de Operaciones) procedentes de Guadalajara y de los GOES (Grupo Operativos Especiales de Seguridad) de Málaga, y un helicóptero de la Policía Nacional. De la Guardia Civil participan los buzos de GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas), embarcaciones del Servicio Marítimo de Cádiz y otro helicóptero. El operativo se completa con agentes de la Policía Autonómica, la UME, Bomberos de Sevilla, Protección Civil y técnicos de la Autoridad Portuaria.

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