La escalada de Berrendero

  • El nuevo director general adjunto de Unicaja ascendió desde la oficina del muelle de la antigua Caja de Ahorros de Cádiz, una subida propia de los mejores ciclistas que tanto admira

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Cuando José Luis Berrendero entró a trabaja en la antigua Caja de Ahorros de Cádiz, tras ganar unas oposiciones, a la empresa contratada por la entidad para la tal selección le asombró el coeficiente de inteligencia de aquel aspirante. Aún lo recuerda José Ramón del Río, el que fuera presidente del consejo de administración de aquella entidad que con el tiempo se integró en Unicaja. Berrendero nació en el barrio de la Viña de Cádiz en 1958, y su primer puesto residió en la oficina que la caja tenía en el muelle de la ciudad, un punto importante de negocio debido al pujante sector pesquero de entonces. Desde aquellos años, a camino entre la década de los setenta y los ochenta, Berrendero ha ido subiendo escalones en la empresa con la misma firmeza de un ciclista, deporte que practica, al que es aficionado y del que lleva algo en la sangre por su parentesco con Julián Berrendero, aquel pionero del ciclismo español que ganó dos veces la Vuelta. Ahora se ha convertido en uno de los dos directores generales adjuntos de Unicaja.

Braulio Medel, su presidente, ha acometido una reforma en la cúpula de la entidad andaluza ahora que debe afrontar un nuevo camino en el cambiante panorama financiero español. Hace tres meses, se nombró director general a Manuel Azuaga, y ahora éste se rodea de dos adjuntos: Miguel Ángel Rodríguez, que se ocupará de la banca de inversión, participadas y mercado de capitales, y Berrendero, que estará al frente de la banca comercial, tanto minorista como mayorista.

Aquel joven que destacó en las oposiciones pronto demostró su eficacia en la vida real en la oficina del muelle, pasó a convertirse en su director, y de ahí a responsabilizarse de la oficina principal de la caja en Cádiz. A raíz de la fusión en 1990 de esta entidad con las de Ronda, Antequera, Málaga y Almería para formar Unicaja, Berrendero se convirtió en uno de los hombres que ha hecho carrera al lado de Braulio Medel. Fue responsable de operaciones en Sevilla para Andalucía occidental y, hasta su reciente nombramiento, ha sido el director de la división de banca corporativa.

Uno de sus mejores amigos lo define como un hombre muy comprometido con sus clientes y, de hecho, se ha convertido en un referente para las empresas clientes de Unicaja, donde en los últimos años ha obtenido grandes resultados en la gestión del riesgo. Pero aquellos que, realmente, lo conocen destacan su faceta poliédrica. Es un ejecutivo de éxito, pero también un hombre progresista, interesado por la situación de América Latina, a la que presta mucha atención y, sobre todo, un ávido lector de prensa. Un perseguidor sagaz de las intrahistorias de las noticias que sigue asombrando a algunos de los periodistas que se encuentran entre sus mejores amigos. Lector eficaz, Berrendero es hijo de Marina Bermúdez de Castro, una conocida profesora de Cádiz muy prestigiada en los ambientes culturales de la ciudad. Jubilada desde hace años, Marina ha sabido reforzar con bastante maestría la educación académica de los dos hijos de Berrendero.

Muy amigo de sus amigos, y poco dado al alarde personal, ya habrá recibido la enhorabuena de Daniel Vázquez, actual delegado de Hacienda en Cádiz, de Rafael Barra, presidente de la Autoridad Portuaria, de su compañero de salidas ciclistas, Enrique Huguet, ahora responsable del consejo de administración del Cádiz, o de algunos de los miembros del círculo payoyo con los que de vez en cuando comparte mantel en honor a la serranía gaditana.

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