La esperanza es de color blanco

  • Los empresarios confían en que Sierra Nevada remonte el vuelo tras dos años decepcionantes

La Alhambra, el Parque de las Ciencias, el centro histórico... La oferta cultural y turística de Granada es amplia y heterogénea durante todo el año, pero en invierno las miradas se suelen volver hacia esas montañas con forma protectora cuando caen las primeras precipitaciones y se ponen un jersey blanco.

En la campaña 2007-08 cayó un 35% menos de nieve que en la anterior, hubo un 9% menos de esquiadores y los ingresos también bajaron, registrándose 3,2 millones de déficit. En concreto, la estación, que abrió el 1 de diciembre, apenas estuvo operativa cinco meses, en los que recibió cerca de 900.000 clientes, cuando se espeba recibir un millón de esquiadores y 500.000 visitantes. Además, la climatología obligó a cerrar la estación totalmente durante catorce días y otros cinco de manera parcial.

Después de un par de años decepcionantes, los hay que se frotan las manos al ver que, mucho antes de lo previsto, ya hay nieve. Es sin duda un buen presagio, de ahí que la temporada se vaya a abrir oficialmente antes de lo previsto, el día 22 de noviembre, e incluso cabe la posibilidad de que algunos kilómetros ya sean esquiables desde el día 15.

Ahora hay una capa de entre 30 y 50 centímetros de espesor, lo que permitiría abrir diez kilómetros de los casi 95 que tiene la estación. Esa nieve no se va a fundir en las próximas semanas, porque a esas alturas ya hace un frío importante. Además, ya están funcionando 60 de los 350 cañones de nieve artificial habilitados en la estación, nutriendo a la pista de principiantes y a las zonas conocidas como El Zorro, La Perdiz y El Río.

Para el usuario, disponer de Sierra Nevada antes de lo previsto es una de las ventajas, pero no la única. Como medida para atraer a nuevos visitantes y para no disuadir a los habituales en tiempos de crisis, la empresa gestora, Cetursa, ha decidido no incrementar este año los precios de los fortaits y de otros servicios. Esquiar durante una jornada completa cuesta entre 32,50 y 40 euros al día, aunque hay bonos con descuento para varios días.

Muchos viajeros pasan el día en la sierra y pernoctan en Granada, pero si no quieren moverse de allí, la oferta de restaurantes y hoteles en el poblado de Pradollano es variada. La componen diez establecimientos de restauración, para todo tipo de bolsillos, y más de una veintena de hoteles, hostales, residencias y conjuntos de apartamentos. El panorama se completa pubs y discotecas. Quien quiera visitar Sierra Nevada y no esquiar va a tener a su alcance un buen número de actividades como para no aburrirse. Pero si, admirado por lo que ve o empujado por el ejemplo de quienes le acompañen, se quiere aventurar a dar sus primeros pasos -y tener sus primeras caídas- la estación ofrece cursos de fin de semana, que pueden costar entre 13 y 38 euros. Y no vale la excusa de que no se cuenta con equipo, porque es posible alquilar absolutamente todo lo necesario por un mínimo de 22 euros.

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