La resaca de las europeas desata la primera bronca entre Griñán y Arenas

  • El presidente advierte al líder del PP de que su trayectoria es de "derrota en derrota hasta la catástrofe final" · Los populares anuncian que si el cobro de la deuda histórica es en especie "se organizará la mundial"

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Ha tenido que pasar la cita electoral europea para que, por fin, se viera ayer en el Parlamento el primer pulso entre el presidente andaluz, José Antonio Griñán, y el líder del PP, Javier Arenas. Dos plenos para medir sus fuerzas y un tercero para estrenar una nueva munición, la que dan las urnas, pero para sostener viejos ataques: unos ganan, los socialistas, y otros pierden a la vez que avanzan, los populares.

Ni el grado de cumplimiento del Estatuto andaluz ni el cobro de la deuda histórica en especie fueron la excusa para echarse en cara el escrutinio. El empecinamiento del PP en pedir una comisión de investigación sobre la ayuda de 10 millones concedida por la Junta a la empresa Minas de Aguas Teñidas (Matsa), en la que trabaja la hija del ex presidente Manuel Chaves, fue la que llevó a Griñán a intentar desactivar a su contrincante recordándole que el uso de este tipo de recursos en la contienda política no le dan resultados. "El pueblo andaluz se lo dice una y otra vez: usted se está equivocando", espetó a Arenas.

Poco contundente en su respuesta estuvo el líder popular. Arenas sólo lanzó una advertencia a Griñán: mientras el PSOE ha ganado, pero perdiendo más de 100.000 votos, su partido ha crecido en 140.000 papeletas, recortándole hasta once puntos respecto de la anterior convocatoria europea de 2004.

La contestación del líder del PP hizo a Griñán crecerse en su ataque. "Ni con mentiras ni con rencor se construye un país y Andalucía. Celebro que esté tan contento, porque con sus victorias sigue ahí sentado", arremetió, reforzando su postura tirando del "empate técnico" que vaticinaba el PP y que, sin embargo, le dejó a ocho puntos del PSOE.

Tanta insistencia en la derrota del PP en Andalucía llevó a Griñán incluso a desoír lo que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendía ayer mismo en Ferraz: "para llegar a la Moncloa hay que ganar en la Carrera de San Jerónimo y no en Estrasburgo". El presidente andaluz se saltó el consejo. Quiso ver en el Hospital de las Cinco Llagas lo mismo que hubo en las urnas el pasado domingo: un 47,8% de votos socialistas frente a los 39,8% de populares. Es decir, un escaño más para su bancada (56 diputados) para 2012, y que le sirvió para hacer augurios para Arenas: "Usted va de derrota en derrota, hasta la catástrofe final".

De la pregunta del PP sobre el nuevo Estatuto, poco más que cruce de datos. Si el incumplimiento llega al "espíritu y la letra" del texto, porque las leyes imprescindibles para su desarrollo van "a paso de tortuga", para el Gobierno andaluz llevan velocidad de crucero: 39 normas aprobadas desde que entrara en vigor. "Una ley por mes", según los cálculos presidenciales, aunque nada más y nada menos que 25 de ellas vieron la luz en los últimos cuatro meses de la anterior legislatura y sólo 7 en la actual (faltan seis que están en tramitación parlamentaria).

De la deuda histórica, que sirvió para el enésimo rifirrafe, pero ya de menor intensidad, el PP anunció que "se organizará la mundial" en el Congreso y en el Parlamento, pero también en los tribunales y en la calle, ante cualquier modalidad de pago "indigna" distinta al dinero contante y sonante.

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