El fiscal rebaja la petición de cárcel para Campanario y su madre

  • El Ministerio Público solicita finalmente una pena de dos años y nueve meses

El fiscal rebajó ayer a 2 años y 9 meses de prisión la pena que solicita tanto para María José Campanario como para la madre de ésta, Remedios Torres. Comenzó el juicio solicitando para ellas 4 años y medio de cárcel pero, tal como hacía prever el curso de la vista oral, lo que iba quedando más claro y lo que se oscurecía en el relato inicial, el representante de la Fiscalía optó finalmente por retirarles el delito relativo al episodio de la suplantación de Remedios en la prueba médica.

Sin el delito de usurpación de estado civil, Campanario y su madre son acusadas por el fiscal de los delitos de estafa a la Seguridad Social y falsedad en documento público.

No fue la única modificación en el escrito de acusación del fiscal, que hoy abrirá con su alegato una nueva sesión del juicio de la operación Karlos. El inspector médico Francisco Casto Pérez Lara ha visto rebajada de 10 a 9 años de cárcel la petición de pena.

Y dos médicos, Rufino Mondéjar y su esposa Dolores García Reina, abandonaron ayer el banquillo tras anunciar el fiscal que retiraba su acusación contra ellos.

Hubo otros cambios en la acusación pero algunos estaban anunciados (los de quienes pactaron su condena) y otros afectan a procesados con un papel secundario. No está claro si encaja en los cambios cómo queda la acusación contra Carlos Carretero: se dijo que había pactado 4 años y medio de prisión con el fiscal y ahora son 4 años. En todo caso, la petición inicial era de 10 años.

El cabecilla de la trama, el hombre que montó el negocio para conseguir pensiones de incapacidad laboral de forma fraudulenta, solventará esta causa con una pena inferior en seis años a la que inicialmente reclamaba la Fiscalía. Y, gracias a una cadena, pagando lo que estafó a la Seguridad Social con lo que ha cobrado por su intervención en un programa de televisión.

La pareja de Carretero, Elisa Calvente, también ha pactado su condena: 14 meses de prisión. No pisará la cárcel de nuevo (estuvo un tiempo cuando fue detenida), y también se librarán de entrar en prisión otros trece procesados que como ella y Carretero admitieron su culpabilidad a cambio de penas que no superan los dos años de prisión; esto es, de penas que permiten solicitar y obtener la suspensión de condena.

El inspector médico Casto Pérez, que ha rehusado pactar su condena con el representante del Ministerio Público de este caso, quedó así ayer en una posición bien destacada, al frente de los procesados de la operación Karlos, con esos 9 años de prisión que pide para él el fiscal.

El abogado de Casto, Felipe Meléndez, anunció ayer, al mantener su petición de absolución, que insistirá en combatir las escuchas telefónicas, que estima nulas, y que dará la batalla jurídica también con el pacto suscrito por 15 procesados con el fiscal: el letrado entiende que ese pacto ha deparado que algunos acusados, amparados por la conformidad, introdujesen en el juicio hechos no narrados anteriormente y que eso haya provocado un quebranto palmario en el derecho de defensa de su cliente.

El fiscal del caso de la operación Karlos abrirá hoy el turno de los alegatos, para los que hay previstas tres jornadas. Argumentará ante el tribunal su acusación contra quienes no han pactado. Después, le seguirán los abogados de los procesados que mantienen que son inocentes.

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