"Nos hicimos cargo de quienes no podían o no querían estudiar"

  • Uno de cada cuatro escolares españoles es andaluz, 1.800.000 alumnos se incorporan en estos días a las aulas, es la vuelta al cole de una región con dimensiones de un país

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Las cifras del sistema educativo andaluz son las de un país: 1.800.000 alumnos se incorporan estos días a las aulas. Hay casi 100.000 docentes. "Uno de cada cuatro escolares españoles es andaluz", apostilla Francisco Álvarez de la Chica, consejero de Educación. Asegura que lleva cerca de un año en la tarea de averiguar por qué los países con mejores sistemas educativos son los mejores, y saca un estudio de un carpetón y otro. Y uno más del ordenador y un resumen de muchos de ellos hecho por él mismo. "El secreto es que los docentes son los mejores profesionales, los más aptos y los mejor preparados". Finlandia, por ejemplo, sólo escoge uno de cada diez demandantes, y siempre de entre el 20% de los alumnos con mejores notas.

-Su currículum dice que, además de consejero y parlamentario por Granada, es profesor de Primaria.

-Maestro.

-Sí, parece casi un término en desuso, como si diera vergüenza utilizarlo. ¿Está maltratada la imagen del maestro?

-Injustamente tratada. Creo que está relacionado con el gran cambio que se ha producido en la educación en este país desde 1982. Abordamos una tarea que otros países habían hecho en 40 ó 50 años, que era acabar con un sistema de educación excluyente, del que iba saliendo quien no tenía capacidad económica, quien no tenía suficiente capacidad intelectual y quien tenía mediana capacidad intelectual, lo mejor que le podía pasar es que los echaran a la FP. Eso nos genera una clase de características y peculiaridades, y es que todavía no hemos asumido la extinción del sistema excluyente sobre el sistema incluyente. No hemos asumido como sociedad, por ejemplo, que en el sistema excluyente quien llegaba a tener un éxito mediano o alto, quien concluía el bachillerato o acababa una titulación universitaria, tenía casi asegurado el éxito en la vida. Hoy, tras acabar con el máximo nivel de conocimiento, que puede ser una carrera universitaria, no se garantiza el éxito en la vida, y mucha gente piensa que el sistema educativo ha dejado de ser eficiente.

-Bueno, mucha gente puede pensar: vale, hay más, pero a costa de tener un nivel formativo mucho menor.

-Estoy radicalmente en contra de esto. Es que es falso. Desde un punto de vista global, ¿cuál es el nivel de todas esas personas que se quedaban fuera del sistema? Cero. ¿Cuál era el nivel, entonces, del sistema excluyente? Pero que es que, además, hay dos estudios hechos por dos universidades muy prestigiosas de Barcelona que muestran que los resultados de los alumnos Logse son iguales o mejores que los que había antes.

-¿Están bien pagados los maestros en Andalucía?

-En el siglo XIX y en los primeros años del XX, el maestro es una figura de escasísima consideración económica, muchos de ellos vivían de la caridad de las familias de sus alumnos, pero fue el momento con mayor nivel de estima social.

-Y ahora...

-Todo ser humano que desempeña un trabajo con esfuerzo tiene, normal y objetivamente, la ambición de mejorar sus condiciones laborales, por lo tanto eso es lógico. Los estándares de retribuciones están en el paquete de arriba de los países de la OCDE, en el grupo de arriba, pero eso no lo es todo. Eso ayuda. Yo creo que uno de los elementos que se ha producido en los últimos años es que se ha ido devaluando la profesión del docente, otras profesiones han tenido unos altísimos niveles de exigencia para acceder a ellas, especialmente las vinculadas con el sector sanitario.

-Se refiere a los niveles para entrar en la Universidad.

-En muchos países han establecido unos niveles altísimos de exigencia para ser docente. En Finlandia, que es el mejor sistema educativo, sólo se escoge al 10% de los que optan a ser docentes y de entre los alumnos que tienen un 20% de mejores notas. Los países con mejores sistemas educativos han establecido procesos de selección muy altos. Nosotros tenemos muy buenos profesores, y son profesores a los que la sociedad les ha exigido injustamente responsabilidades para las que no se les había otorgado ninguna herramienta de preparación. Los profesores españoles están muy bien preparados en sus competencias, pero muchos declaran, que les gustaría haber tenido más formación en la resolución de conflictos, en cómo atender las diferencias entre alumnos o en cómo hacer un proyecto educativo lo más personalizado posible. Por ejemplo, se ha resuelto muy satisfactoriamente que la discapacidad forme parte de la normalidad del proceso. Todo eso eran exigencias consecutivas, y a veces sin haberles facilitado ni tiempo ni formación adecuada a muchos de ellos. Otro ejemplo: han tenido que asumir más de 100.000 inmigrantes casi de la noche a la mañana e integrarlos. Cada vez que ha surgido socialmente un problema colectivo, como en los años 80, cuando empezaron los problemas de drogadicción, metimos la educación contra la drogadicción en la escuela. Cuando aparecen los problemas severos de tráficos, damos la educación vial en la escuela; cuando aparecen los problemas de nutrición, hay educación nutricional. Y a veces no nos hemos preguntado, ni les hemos preguntado: ¿Ustedes están preparados para esto? ¿Qué necesitan? Y, además, nos hicimos cargo de quienes no querían o no se habían planeado jamás la educación como algo necesario y obligatorio.

-En los últimos años, la Junta ha ampliado las escuelas matinales, la gratuidad de los libros, ha introducido el ordenador en la escuela, pero seguimos con el déficit formativo, que ya no sólo afecta a Andalucía. Todos los estudios económicos, económicos, mantienen que el gran problema de este país es la educación.

-Hemos hecho lo más importante y ahora nos queda que hacer lo más difícil. Lo más difícil es que sin negar, si no afirmar que necesitamos más maestros, más colegios y más recursos económicos para el sistema, debemos afrontar el gran reto histórico de la calidad, y la calidad no se soluciona sólo con la cantidad. No sólo.

-Dígame un ejemplo.

-Presupuestariamente, vale igual formar bien a los profesores que formarlos de forma menos eficiente.

-A pesar de que lo hayan repetido usted y el presidente Griñán, los sindicatos y la oposición mantienen que este año habrá recortes en educación.

-Yo sé lo que dice el presidente, y el presidente cumple su palabra, y es que en Educación no va a ver recortes. Los sindicatos cumplen una extraordinaria función en la sociedad, yo les tengo un altísimo respeto porque la cumplen de forma cabal y eficiente y deben ser vigilantes. Y la oposición... yo creo que la oposición del PP se le nota demasiado que le gustaría que hubiera recortes.

-Ahora van a introducir el libro digital en 80 centros de modo experimental. Los libreros estarán temblando.

-No. Yo creo que de la misma manera que en los medios de comunicación se está produciendo una adaptación a los contenidos digitales, también ocurrirá en la Educación, pero el libro digital no va a sustituir nunca al libro de papel. En esos centros se van a combinar los dos. El libro digital va a llegar a las aulas, pero yo quiero explicarlo bien a los padres y a la sociedad. Es que abre muchas posibilidades educativas. Cuando uno ve muchos textos, y yo soy maestro, ve que casi no cambian, hasta las ilustraciones son las mismas en 10 ó 15 años. Un libro digital permite hacer los contenidos más variados, más atractivos y con mayores posibilidades, no es poner un texto de papel en otro digital, es mucho más.

-Hay un objetivo de incorporar 15.000 docentes entre 2007 y 2012. ¿Se mantiene? Hasta ahora sólo llevan un tercio.

- Andalucía crece más en profesores que en alumnos en proporción, pero ese objetivo ya se replanteó hace años. Es posible que necesitemos más años para llegar a esa cifra.

-Las cifras que aporta el Gobierno indica que el índice de fracaso escolar en Andalucía es del 37,5%. ¿No es escandaloso?

-Ahí también volvemos a los fundamentos del principio, ahora hay gente que abandona el sistema educativo que antes no entraba. La idea de la UE es bajarlo hasta un 20%, pero curiosamente, mientras en España y Andalucía pasa eso, el 40% finaliza estudios posobligatorios, que sí es un nivel europeo que se cumple.

-¿En el índice de fracaso escolar ha tenido algo que ver el boom económico de los últimos años? ¿De gente que ha abandonado porque el mercado del trabajo le resultaba más atractivo?

-Desde luego algo ha tenido que ver. No es significativo. Más bien lo relaciono con el cambio de los últimos años, pasamos de una generación de padres que no ha ido a la escuela a hijos universitarios. En los próximos años España y Andalucía van a dar un cambio espectacular.

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