caso bretón

Los peritos dicen de forma unánime que los restos hallados son humanos

  • La forense de la Policía Científica que dijo que los restos eran de animales rectifica y dice "sin género de duda" que pertenecen a personas. La acusación particular confía en enterrar a los niños en un mes.

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La investigación por la desaparición de Ruth y José dio ayer un paso adelante definitivo. Los 11 peritos convocados por el juez instructor, José Luis Rodríguez Lainz, para contrastar sus informes sobre los huesos hallados en octubre del año pasado en una hoguera de la finca de Las Quemadillas mostraron ayer una unanimidad férrea al defender que las muestras pertenecen a dos seres humanos de escasa edad. La tesis, expuesta con total rotundidad, aleja por fin la hipótesis de que José Bretón quemara restos de animales en la hoguera que él mismo reconoció que había encendido en la parcela de su familia el mismo día en que desaparecieron sus hijos y apuntala la acusación por doble asesinato contra el progenitor.

Rodríguez Lainz escuchó ayer, en total, a los autores de los cinco informes sobre las muestras óseas recuperadas en la fogata: el forense Francisco Etxeberria, el antropólogo José María Bermúdez de Castro -que ratificó su informe desde Burgos-, los expertos del Instituto Nacional de Toxicología, los profesores de la Universidad Complutense de Madrid y la perito de la Policía Científica Josefina Lamas, cuyo primer informe afirmaba con rotundidad que los huesos pertenecían a animales. La experta se retractó ayer y fue tajante al afirmar "sin ningún género de dudas que los huesos son humanos", explicó ayer al término de la exposición la abogada de la acusación particular, María del Reposo Carrero.

La visita de la perito a los juzgados se convirtió en la imagen más esperada del día por su errático análisis de los restos de la hoguera, una equivocación que impidió que el caso quedara resuelto a las pocas semanas de desaparecer los pequeños Ruth y José. "Por favor, dejemos de hablar de animales. Ha llegado el momento de que los niños se puedan enterrar", dijo Carrero, quien se negó a profundizar en la explicación que la forense ofreció al juez sobre su error. "Que la destituyan me da exactamente igual, lo que no entiendo es por qué no ha rectificado antes", insistió la abogada de Ruth Ortiz, quien no quiso hablar de la experta porque "ya ha sido lo suficientemente defenestrada". La perito ha rehuido durante el último mes a los medios de comunicación, que tampoco ayer lograron captar imágenes de su visita al juzgado.

Tampoco quiso comparecer el abogado defensor de José Bretón, José María Sánchez de Puerta, de quien Carrero aseguró que es un "excelente compañero, de una talla enorme". La letrada dijo que el defensor salió "impresionado" de la exposición de los peritos y alabó que, gracias a su actitud, los restos de los niños estarán a disposición de la madre en el plazo aproximado de un mes para que puedan ser enterrados.

La de ayer fue una "reunión cordial" -duró más de cuatro horas- en la que los forenses utilizaron un proyector para exponer sus tesis. Aparte de ratificar sus informes, entregaron al magistrado las presentaciones para que las examine en profundidad. Las fotografías ayudaron a los expertos, además, a determinar que los huesos recuperados en Las Quemadillas fueron los mismos que luego analizaron por separado. Fue el forense Francisco Etxeberria quien a mediados de agosto, dio una vuelta de tuerca al caso al alertar de que las muestras pertenecían a seres humanos, una idea que fue avalada por el antropólogo José María Bermúdez de Castro, responsable del yacimiento arqueológico de Atapuerca. Estudios posteriores del Instituto Nacional de Toxicología y la Universidad Complutense fueron en la misma línea; la única tesis divergente era la de la Policía Científica, que ayer rectificó.

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