El robo de agua y los pozos ilegales amenazan con desertizar Doñana

  • La organización WWF advierte que el parque nacional necesita que se triplique el caudal anual de aguas superficiales y subterráneas · Alerta contra la sobreexplotación de sus recursos acuíferos

Doñana se seca. Y a una velocidad mucho más rápida de lo que se piensa. En un año en el que se conmemora el 40 aniversario de la creación del parque nacional, la organización WWF ha alzado la voz para alertar del futuro que le espera a este espacio natural si continua la tendencia dominante del uso ilegal del agua: su desertización. Hay un precedente terrible que los miembros de WWF no dejan de mencionar: Daimiel.

Se ha acuñado incluso un término: la daimielización de Doñana. WWF presentó ayer en Sevilla un pormenorizado informe que ilustra su denuncia, dirigida sobre todo contra la sobreexplotación de los recursos de los acuíferos, condenados por la existencia de mil pozos ilegales y el "robo" de agua, según Enrique Segovia, director de Conservación de WWF España. "Es muy urgente que el acuífero Almonte-Marismas sea declarado oficialmente sobreexplotado", advirtió.

En el informe de la organización sobre las necesidades hídricas de Doñana, ya aparece 1992 como el año en el que se extraían 71 hectómetros cúbicos. En 2006, la estimación aumentó hasta 98 hectómetros cúbicos. Eso supone una reducción del 90%. Y la mayor parte de la extracción "ha sido ilegal", enfatizó Segovia.

Es por ello que WWF considera que es urgente y obligatorio el cierre de "todos los pozos ilegales, volver a conectar el río Guadiamar con la marisma y que se limiten los cultivos de regadío". La organización manifestó que el 50% de la superficie de cultivo que se riega con agua subterránea "debería desaparecer" y solicitó a la Agencia Andaluza del Agua que declare oficialmente la "sobreexplotación" del acuífero Almonte-Marismas.

El informe Caudales Ecológicos en la marisma del Parque Nacional de Doñana y su ámbito de influencia, realizado por el experto en hidrografía Rafael Sánchez, constata que, si "continúa la tendencia actual de uso ilegal del agua, ocupación masiva del territorio para cultivos de regadío, como el fresón, y sobreexplotación del acuífero Almonte-Marismas, este Espacio Natural pronto acabará como el Parque Nacional de Daimiel, que apenas cuenta con un 1 por ciento de superficie inundada".

Para evitar llegar a esta situación, WWF pide un caudal ecológico de 200 hectómetros cúbicos al año frente a los 75 que tiene ahora este humedal, una cifra "mínima que le impide conservar sus ecosistemas". La organización también demanda la eliminación del 50 por ciento de la superficie de cultivos -como las 10.000 hectáreas destinadas al fresón- regados con aguas subterráneas.

La organización también exige que finalicen la actuaciones de restauración de la marisma de Doñana, contempladas en el Plan Doñana 2005, con el objetivo de que el río Guadiamar vuelva a inundar la marisma.

WWF lamenta que desde mediados del siglo pasado la marisma de Doñana "ha perdido el 80 por ciento del aporte natural de agua", lo que ha supuesto la "desaparición de entre el 60 y el 80 por ciento de la vegetación que depende del agua y la disminución de las poblaciones emblemáticas más ligadas a este espacio acuático, como el avetoro común y la cerceta pardilla". Así, debido a esta "alarmante" reducción, la marisma inundada de Doñana "ocupa sólo la tercera parte de su extensión original".

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