"Estamos en el principio, no en el final de la solución a la crisis del pepino"

  • La ministra considera que se ha encauzado el problema provocado por la acusación infundada a las hortalizas andaluzas, pero queda mucho por hacer para que ningún agricultor se quede sin ayudas

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Desde que el 26 de mayo se acusara sin fundamento a unos pepinos andaluces de ser los causantes de una epimedia masiva en Alemania, la ministra de Agricultura Rosa Aguilar (Córdoba 1957) desarrolla una actividad frenética. En Madrid, Debrecen (Hungría), Almería o Bruselas está procurando que se recupere la normalidad en los mercados lo antes posible.

-La pregunta del millón es a cuánto ascienden las pérdidas.

-En esa tarea estamos; no podemos saber la totalidad todavía. El martes 14 hay un comité de gestión en Bruselas al que se llevarán fórmulas sobre cómo efectuar los pagos, y establecer los procedimientos de certificación y de cobro.

-¿Se hará con peritos, como cuando hay una catástrofe natural?

-Es una competencia de las comunidades autónomas. Los técnicos e inspectores de las autonomías harán las certificaciones correspondientes. Y el Ministerio pondrá todos los medios humanos necesarios para respaldar esa labor. Hay mucha gente trabajando ya, de las instituciones, asociaciones agrícolas, asociaciones de productores, exportadores, todo el sector. El objetivo es conocer cuanto antes las pérdidas, certificar la retirada y que se puedan tener las ayudas del fondo europeo de inmediato.

-¿Cómo se miden las cantidades que se han tirado?

-Era una producción perecedera y hay quien no tenía cámaras para guardarla, ni dinero para el transporte. El reglamento no prevé esta eventualidad. Es algo excepcional lo que ha ocurrido y estamos clarificando la situación para que nadie se quede sin ayuda.

-Además de ampliar el derecho de compensación a quienes tiraron la mercancía, también pretende ampliar la lista de productos.

-Hay que restablecer la situación no sólo en los cinco productos que están en la lista. Al principio eran pepinos, tomates y lechugas. Después el comisario incluyó calabacines y pimientos. Las organizaciones agrarias que están en el Copa-Cogega [Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias] están preparando una propuesta para que se incluyan otros productores afectados: zanahoria, col, berenjena, cebollino, sandía, melón, melocotón, nectarino y níspero.

-Usted dijo que 150 millones de ayuda era una cantidad insuficiente. ¿Qué opina de la segunda cifra del comisario, de 210 millones?

-Fuimos muchos los países que dijimos que 150 millones era insuficiente. Pero esta nueva proposición de 210 millones es una buena base de partida, ampliable: se deja la puerta abierta para atender la demanda, si hay daños suplementarios. Hay que verlo después de que se certifiquen las pérdidas. El incremento de 60 millones nos permite empezar a resarcir a los perjudicados a finales de junio. Hay que hacer los trámites con eficacia y celeridad, para que los agricultores tengan liquidez, vuelvan a plantar y se reactive la producción.

-Sigue exigiendo que se pague el 100% de las pérdidas.

-La propuesta del comisario no tiene una traducción matemática: lo que ha puesto sobre la mesa, para cada uno de los productos hay un porcentaje diferente, en función de los distintos precios medios del mercado. En el caso del pepino, es la totalidad.

-Prepara campañas de promoción.

-Preparamos con el sector, la federación de exportadores, las cooperativas, una campaña para incentivar el consumo interno de nuestras hortalizas. Estamos decididos a aumentar el consumo en España. Y además, haremos promociones en los países de la UE para productos concretos. El sector nos ha pedido empezar con el melón y la sandía.

-¿Cuál será la línea argumental?

-Que tenenos unas hortalizas y unas frutas de excelente calidad. Nos ayudarán personajes famosos, caras conocidas en todo el mundo del ámbito del deporte, la cultura, el cine. La solidaridad de estas personas ha sido espontánea, por ejemplo el fin de semana pasado en el circuito de Cataluña Jorge Lorenzo defendió que el pepino español es salud. Esa será la línea argumental. Muchos medios de comunicación también se han sumado a hacer campañas propias de apoyo. Es muy de agradecer en unos momentos tan difíciles como los que hemos pasado.

-Los grandes cocineros con estrellas Michelín, como Ferran Adrià o Arzak, ¿van a participar?

-Contamos con los grandes cocineros españoles habitualmente en nuestras iniciativas y nos prestan una gran colaboración. Ésta es una buena oportunidad para que trabajemos juntos.

-¿Quién pagará la campaña?

-El Gobierno pondrá a disposición fondos en colaboración con las comunidades autónomas.

-¿Alemania contribuirá?

-Sí. Contribuirá a la campaña de hortalizas dentro de su país.

-¿Alemania es culpable de lo que ha pasado?

-Alemania es responsable. Las autoridades han reconocido que tenían un problema sanitario desde el 2 de mayo, pero no dijeron nada. No puede ser que 23 días después salga la senadora de Hamburgo denunciando sin pruebas a dos empresas andaluzas. Es injusto; una irresponsabilidad total. Ha causado un daño irreparable al primer exportador de frutas y hortalizas de la UE. Se ha puesto en cuestión nuestra calidad y excelencia. De eso es responsable Alemania.

-¿El Gobierno descarta poner una demanda a Alemania por incumplimiento de los Tratados?

-España se reserva el derecho a interponer todas las acciones legales que correspondan en el futuro. Pero en este momento la prioridad es evaluar la pérdidas y resarcir a los agricultores.

-¿Qué parte de la responsabilidad es de la Unión Europea?

-Una vez descubierta la crisis sanitaria que había en Alemania, la UE no ha funcionado bien en ese ámbito. Ha decretado una alerta sin haber verificado y comprobado lo que estaba haciendo y ha causado un daño añadido. Esta crisis nos enseña que hay cosas que mejorar en el sistema de alerta sanitaria y tenemos que colaborar para que no vuelvan a repetirse episodios como los de las últimas semanas.

-¿Cómo es su relación con su colega alemana?

-Tengo una buena relación con todos los ministros de Agricultura, con los de Francia, Italia, Portugal, Holanda, Bélgica, con todos. También con la ministra alemana. Lo que me permite, desde la claridad y contundencia que la situación exigía, plantarle cara al problema que teníamos, en el Consejo informal de Hungría y en el Consejo extraordinario de Luxemburgo. Allí le hemos llamado al pan pan y al vino vino, con firmeza. Dije que se había acusado sin pruebas a un sector con un prestigio ganado. Y la propia ministra alemana respondió que sentía lo ocurrido.

-¿Se acabó la crisis del pepino?

-Estamos en el principio, no en el final de la solución del problema. Seguiremos exigiendo toda clase de soluciones. En primer lugar, lo más rápidamente posible, restituir los daños. Las cosas empiezan a volver a su cauce: las propias cadenas alemanas de distribución que habían suspendido sus compras han reactivado los contratos.

-¿Le preocupa que en España surja una cierta germanofobia?

-Hay que ser firmes contra cuestiones que consideramos irresponsables, pero en su justa medida para no perder nunca la razón. Hace falta un equilibrio, es el ejercicio de responsabilidad que tienen que hacer todos los estados miembros. A la ciudadanía nacional le dan rabia cuestiones que considera injustas, pero además hay que tener una mirada global. Una cuestión puntual no se puede extrapolar a todas las relaciones con Alemania.

-Alemania compra la cuarta parte de nuestras exportaciones de frutas y hortalizas, es vital en nuestro turismo y paga la mitad de la PAC.

-En esta crisis estamos cargados de razón. Pero eso no debe llevarnos a perder la relación con nadie. Todos los estados miembros, empezando por Alemania, han entendido que teníamos un problema del que no éramos responsables. Y es verdad que el turismo alemán es muy importante para un sector que en España tiene mucho dinamismo y crea mucho empleo.

-¿Este episodio dejará cicatrices?

-La responsabilidad del Gobierno era defender al sector como lo ha hecho. Mil veces haría lo mismo. Pero sigo trabajando con Alemania, Francia y los demás para que en el futuro tengamos una PAC fuerte con suficiente presupuesto.

-Esta crisis demuestra que la seguridad alimentaria en Europa es superior a la de muchos competidores. Lo que hace necesario el mantenimiento de la PAC.

-Para la nueva PAC exigimos la reciprocidad de los países terceros, que deben cumplir los mismos requisitos de seguridad alimentaria establecidos en la UE. Y para eso tenemos que reforzar los controles en frontera.

-Las dos empresas andaluzas de Málaga y Almería, señaladas con el dedo, ¿tendrán un tratamiento especial?

-La situación de estas empresas es singular. Se han dado sus nombres y el daño que se les ha hecho ha sido mayor. Hay que buscar la respuesta adecuada en el marco comunitario. Y también para Almería, en donde miles de productores se han visto afectados y tiene la producción más importante de frutas y hortalizas. Hay que poner encima de la mesa todas estas circunstancias y encontrar una respuesta adecuada para cada caso.

-Cuando forzó el lunes 30 en el Consejo informal de Hungría incluir este punto en el orden del día, ¿la ministra alemana le apoyó?

-Se había quedado en Alemania por la alerta. Pero el secretario de Estado estuvo de acuerdo en tratar ese tema. Pusimos de manifiesto nuestra solidaridad con Alemania, explicamos la necesidad de conocer cuanto antes el origen de la epidemia, pusimos a nuestros profesionales y nuestros laboratorios a la disposición de las autoridades alemanas, exigimos una reparación urgente de los daños que nos habían causado. Y forzamos la convocatoria de un Consejo extraordinario para aprobar las ayudas correspondientes.

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