Un secreto a voces

  • Andalucía y la mayor parte de las comunidades pedirán el rescate y seguirán a Cataluña, Murcia y Valencia · No hay otra opción con los mercados de deuda cerrados

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El Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) creado por el Gobierno el 13 de julio entrará en funcionamiento de inmediato. Pero de momento no tiene muchos clientes, a pesar de las penurias financieras que pasan casi todas las regiones españolas. No ha nacido con buen pie: se le ha bautizado como fondo de rescate y su solicitud más que un recurso para abaratar los intereses de la deuda es visto por la opinión pública como un sinónimo de bancarrota. No sólo en España. La petición de Cataluña mereció una larga conexión en directo de la BBC con su corresponsal en Madrid. Lo mismo ocurrió cuando Valencia incrementó su demanda.

Hasta ahora han sido tres las comunidades autónomas que se han adherido a este sistema, Cataluña, Valencia y Murcia. Es un secreto a voces que Andalucía lo hará de inmediato. Se hacen apuestas sobre si la decisión la tomará el Consejo de Gobierno de la Junta del próximo martes. Hasta ahora se pensaba que el presidente Griñán prefería esperar hasta que se conocieran los detalles precisos, la letra pequeña, de las condiciones adicionales que pondría el Gobierno. Esa espera tenía una fecha indicativa: la cumbre de presidentes autonómicos que Rajoy anunció a Griñán para este mes de septiembre, en su encuentro en La Moncloa a finales de julio.

Pero el fondo tiene sólo 18.000 millones de dotación y las tres primeras peticiones superan la mitad de esa cantidad: Cataluña, 5.023 millones, Valencia 4.500 y Murcia 300. Casi 10.000 millones. Y Griñán ha empezado este semana a preparar a la opinión pública propia y a la ajena. En julio asistimos a alguna exótica declaración del vicepresidente Valderas en la que descartaba que Andalucía fuese a recurrir a este mecanismo de mutualización de la deuda de las autonomías. El jefe regional de IU consideraba hace mes y medio que esta región tenía "un amplio diferencial de solvencia respecto a otras comunidades autónomas", lo que le hacía mirar con desdén el instrumento recién creado por el Gobierno. Ahora han cambiado las ornas y el propio Valderas y el mismísimo presidente de la Junta así lo reconocen implícitamente en sus declaraciones.

Griñán ha puesto el énfasis en dos cuestiones. 1. Las entidades financieras no están por la labor de financiar emisiones regionales de deuda. 2. El FLA tiene que repartirse de manera equitativa entre todos y no puede beneficiar a quienes se han adelantado a la hora de pedir el rescate. Este último es el elemento esencial por el que Andalucía no retrasará su solicitud de entrar en este mecanismo. No hay dinero para todas las necesidades y quienes se han adelantado, han acumulado portadas de diarios y minutos en las grandes cadenas de televisión internacionales, pero también una cierta prioridad a la hora del reparto. Sólo los vencimientos de deuda antigua de las quince comunidades autónomas del régimen fiscal general en el segundo semestre suman 13.612 millones de euros.

Sobre la negativa de los bancos a financiar operaciones de financiación a las autonomías, el presidente tiene la mejor información. Pero en las dos operaciones fracasadas en el mes de junio tuvo un papel negativo el Gobierno, según una fuente oficiosa, que Griñán ha preferido obviar en esta ocasión. La tercera clave de su declaración del jueves, no enunciada, es evitar la confrontación con el Gobierno en vísperas del rescate.

En junio estaba casi ultimada una operación de endeudamiento de la Hacienda andaluza con un banco multinacional de matriz española, por 150 millones al 6,5%. Pero el Gobierno no lo autoriza porque considera muy alto el interés, y marcaría un umbral muy caro para el resto de regiones. Por razones similares, también en junio fracasó otra operación por 850 millones de un crédito sindicado con cuatro entidades financieras.

Andalucía tenía autorizado emitir este año 2.622,2 millones de euros, pero sólo ha colocado 1.097 millones. Esto significa que tiene por emitir 1.525,2 millones. Y en este segundo semestre de 2012 vence deuda antigua por valor de 1.609,6 millones, lo que suma 3.134,8 millones, una cantidad que marcará la petición de la Junta al Fondo de Liquidez Autonómico. Además de Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía, varias comunidades que deben afrontar vencimientos millonarios en los próximos meses, se sumarán a este mecanismo. La más destacada es Castilla-La Mancha, pero hay otras como Baleares o Canarias que también lo necesitarían y de momento lo rechazan, como hacía Valderas con Andalucía a mitad de julio.

Otras autonomías han asegurado que no acudirán al FLA, las dos con un régimen fiscal foral, País Vasco y Navarra, y Madrid, La Rioja y Castilla y León. Sorprende que entre las que también rechazan el FLA esté Galicia, cuyas necesidades de financiación son altas: es la sexta región española en deuda acumulada sobre su PIB (Andalucía es la undécima), pero la cercanía de elecciones regionales quizá aconseje a su Gobierno esta decisión estratégica.

Uno de los capítulos delicados de la solicitud andaluza de acogerse a este mecanismo será el de las condiciones adicionales. Cataluña ya ha rechazado de antemano que las vaya a aceptar. Y la consejera de Presidencia de la Junta, Susana Díaz, ha advertido que el Fondo "no puede limitar las competencias autonómicas". Además de establecer la cifra y asegurarse un reparto equitativo, evitar la intervención del Gobierno en las finanzas públicas andaluzas será una prioridad de la Junta. Con esas cautelas, Andalucía pedirá con certeza el rescate de su deuda. Es un secreto a voces.

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