Cuando el azar interviene en la salvación del corazón

El amor, la amistad, la fe... circunstancias de distintos de pacientes que se han salvado de la muerte por auténticas casualidades de la vida

Álvaro Martín / Paola García | Actualizado 29.09.2008 - 21:15
zoom

En el deporte de élite. Miki Albert (derecha) tuvo que dejar el fútbol con 27 años por una cardiopatía. /Diario de Girona

zoom

Una prótesis metálica en la válvula aórtica permitirá a Antonio López resarcirse de su anterior vida. / Paola García Costas.

Pese a los tremendos avances de la cirugía cardiovascular, el diagnóstico de un problema cardíaco no siempre sigue unas pautas lógicas. De hecho, factores tan variopintos como el deporte, la  amistad, el trabajo o el amor  se han cruzado para bien o para mal en la vida de los siguientes pacientes.

Salvado por el éxito

El caso de Miki Albert es conocido por el gran público, especialmente por el aficionado al fútbol. Este delantero del Girona anunció este verano su retirada, justo cuando empezaba a despuntar, con 27 años, tras el ascenso a Segunda División de su equipo. La razón, el conocido como síndrome Brugada, especialmente preocupante para deportistas de élite. Un caso similar al de Puerta, aunque con final feliz.

Lo curioso es que sin el ascenso de su equipo, el ariete natural de Gavà no se hubiera enterado de su problema con el consiguiente riesgo de muerte súbita. En Segunda B la revisión médica ordinaria no incluía el electrocardiograma, la prueba que alejó a Albert del fútbol de élite para siempre, pero le dio una segunda oportunidad en la vida. A posteriori una resonancia magnética y el diagnóstico de distintos cardiólogos, entre ellos el de los hermanos Brugada, confirmaron los peores presagios para el futbolista.

El egoísmo propio de todo nueve, eso sí, sigue intacto, y Miki Albert asume que “aún me cuesta pensar en la retirada como solución, pero será cuestión de tiempo el que lo asuma”. Siete años atrás la misma prueba dio negativo, pero ahora espera un estudio que determine si la causa de su aparición es una cuestión congénita o fruto de la competición al más alto nivel. “Lo peor es que no tuve síntomas, ni sustos. Cuando da la cara puede ser definitivo”. Al menos, el ahora secretario técnico del Girona puede seguir disfrutando del fútbol desde los despachos.

Amigos de corazón

También con resignación se toma Inmaculada Sánchez un viejo problema de corazón del que, por suerte, su mayor secuela es una entrañable relación de amistad con el doctor Infantes, a medio camino entre la admiración y la adoración. Esta mujer de Osuna fue intervenida en 1979, con 12 años de edad, de una comunicación interventricular congénita. En el cateterismo se le detectaron además cinco soplos, “nada del otro mundo”, según el especialista. Mucho más complejo debió parecerle a Manuela Fernández, abuela de Inmaculada, que comenzó a enviarle cartas de agradecimiento al que ella consideraba poco menos que ‘el salvador de su nieta’. En una de las misivas, pedía una fotografía al galeno, por lo que éste decidió visitarla en su antigua casa . Para sorpresa del jefe de cirugía cardiovasvular del Hospital Universitario Vírgen Macarena de Sevilla, en cada estancia de la casa había un montaje fotográfico en el que aparecía su cara y la de la paciente, y entre ambas, la imagen del Gran Poder.
“Cuando mostrábamos la casa de mi abuela a alguien, nunca faltaba la referencia al doctor Infantes, es como uno más de la familia”, admite Inmaculada. Además, Manuela, ya fallecida, comenzó a enviar un telegrama de felicitación al médico cada 4 de noviembre, onomástica de San Carlos. En los últimos 28 años no ha faltada un solo telegrama, tarea que heredó primero el padre de Inmaculada y después ésta. De hecho, pese a que recibió el alta médica en 1980, Inmaculada ha visitado en más de una ocasión al cirujano para presentarle a sus tres hijos. Para el galeno, “cada 4 de noviembre recibo el mejor regalo que tengo”.

Nueva vida, nueva conciencia

En una blanca y silenciosa habitación del ala D de la Unidad de Cirugía Cardíaca del Hospital Virgen Macarena de Sevilla,  están el lebrijano Antonio López Bellido, y su mujer Ángeles García.  Antonio, afónico, narra que fue ingresado en la UCI del hospital Virgen de Valme el 26 de agosto, y trasladado posteriormente al Hospital Clínico Virgen Macarena, donde lo operaron de urgencia el 29 de agosto a corazón abierto. El motivo, una insuficiencia en la válvula aórtica a la que le han puesto una prótesis metálica.

La historia de Antonio, ingeniero agrónomo de 42 años, amante del trabajo, del deporte y  de su familia, comienza tres semanas antes cuando empieza a notarse cansado y ahogado. Pero no le da importancia y lo justifica con el calor veraniego, y el hecho de que trabaja sin parar “de 7 de la mañana a 10 de la noche”. Cansado y ahogado, continuó con su rutina día tras día hasta que le dio un ataque en su propio coche, un edema pulmonar que le provocó vómitos y la sensación de que no podía respirar porque se le encharcaban los pulmones.

Desde su ingreso hasta la operación de urgencia Antonio no recuerda nada, su memoria retoma el recuerdo en el despertar postoperatorio. “El día que tardé en despertar de la operación, fue lo peor de toda esta experiencia porque no sabes dónde estás ni por qué. Lo único que percibes es que estás en una cama con la respiración asistida”,  lamenta el ingeniero.
Su mujer explica que ella ha pasado mucho miedo porque “en las intervenciones de corazón siempre se tiene la idea de que son peligrosas. El corazón es el motor y si para de bombear, para la vida. Afortunadamente la operación ha sido un éxito”. También apunta que ha experimentado otra emoción, y es la de impotencia porque  no ha podido actuar antes y “parar la vida que llevaba Antonio siempre trabajando, sin apenas descanso”. Por ello, la mujer de este lebrijano enfatiza la importancia de que “cuando veamos que algo no es habitual en nuestro estado físico se acuda al médico, y no intentemos justificarnos con que se debe al trabajo, el tiempo, o el estado anímico. No se trata de ser hipocondríacos, pero sí de prevenir”. En este sentido, Ángeles comenta que todos los amigos, de edad similar a la de Antonio, han preguntado cuáles eran los síntomas que éste tuvo, “ten en cuenta que les asusta que le haya pasado esto a un hombre joven, deportista, que no bebe, ni fuma”.

En lo que respecta al futuro, Antonio manifiesta que le ha cambiado su percepción de la existencia, “ahora pienso poner en primer lugar a mis dos mellizos que han cumplido un año estando yo ingresado, y a mi familia”, narra. La pareja sonríe, Ángeles bromea con que “Antonio a partir de ahora va a llevar una rutina normal con más tiempo para su vida personal”; él asiente. “Nos pasamos la vida obsesionados, trabajando, pensando que te vas a comer el mundo por tu juventud y dejas de lado muchas cosas. Entonces, en segundos te das cuenta de que puedes perder todo lo que más amas, tus seres queridos, tu vida. Por eso hay que priorizar, colocar cada cosa en su lugar, y por salud, tomarse la vida con más calma”,  concluye tranquilo el joven lebrijano.
0 comentarios
Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario

Entrevistas con ...

... los protagonistas de la actualidad

Andaluces del futuro

¿Eres tú el andaluz del futuro?

En el deporte de élite. Miki Albert (derecha) tuvo que dejar el fútbol con 27 años por una cardiopatía. /Diario de Girona

Pie de foto

Cuando el azar interviene en la salvación del corazón

El amor, la amistad, la fe... circunstancias de distintos de pacientes que se han salvado de la muerte por auténticas casualidades de la vida

Las asociaciones suelen realizar ejercicios cardiosaludables tres veces a la semana. /Asociación Cardíaca Visueña

Pie de foto

La fuerza del compañerismo

Las asociaciones andaluzas de pacientes coronarios trabajan por asistir al afectado en su rehabilitación y ayudarle en el día a día con la enfermedad.

Carlos Infantes, jefe del servicio de cirugía cardiovascular del hospital Virgen Macarena

"El gran avance es no tener que pasar por quirófano"

Tras haber intervenido casi 5.000 corazones, este experto describe los nuevos adelantos existentes y las posibilidades que habrá en un futuro

Perfusionista y cirujanos en un transplante en el Hospital Universitario Reina Sofía. / Guillermo Mendo

Pie de foto

Latidos que regalan vidas

El pasado año 37 personas fueron trasplantadas de corazón en Andalucía. Córdoba es la provincia con la mayor tasa de donantes de la comunidad