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La lección de Lucena debe servir para que todos espabilen
La lección de Lucena debe servir para que todos espabilen
El equipo rojiblanco cometió errores importantes y a tiempo está de corregirlos si quiere optar a la primera plaza y acudir con garantías a la fase de ascenso · Fuera de casa hay que ser mucho más competitivos
J. Piñero / Granada | Actualizado 09.02.2010 - 05:02Cada vez que esta temporada se ha perdido fuera de casa de forma clara, se ha abierto un debate entre los aficionados del Granada CF sobre la conveniencia o no de destituir a Tomé como entrenador. Cada seguidor tiene sus planteamientos. Unos le acusan de ser el responsable de que no se obtengan mejores resultados y otros no lo ven tan culpable de lo que pasa y piensan que son los futbolistas los que deben apretar más para evitar que ocurra algo como lo que sucedió en Lucena el pasado domingo.
l CONFIANZA EN TOMÉ
Yo, aparte de periodista también soy aficionado, y pienso que hay que mantener la confianza en el técnico leonés. Es honrado y está perfectamente capacitado para reconducir la situación. Creo que está haciendo un gran trabajo al frente de la plantilla y que no es nada fácil llevar un equipo en el que hay muchos jugadores con grandes trayectorias en categorías superiores y que siempre han estado aconstumbrados a contar con protagonismo en sus clubes. Aquí no todos pueden jugar y el técnico está obligado a tomar decisiones que no siempre sientan bien. Cada jugador se ve capacitado para estar en el campo y a veces no encajan bien no sólo no jugar, sino no entrar siquiera en la convocatoria de dieciséis para cada semana. Esa tarea no es fácil de llevar.
l MÁS INTENSIDAD
El técnico se habrá equivocado en algunos planteamientos, es evidente, pero creo que no cabe achacarle nada de lo que sucedió en el terreno de juego frente al Lucena. Unas veces ha estado más acertado y otras menos. Él es el que hace las alineaciones y decide los planteamientos, pero son los futbolistas los que después deben desarrollar lo que ha ideado para cada encuentro. Tuve la oportunidad de ver el partido muy cerca del banquillo, al ubicarnos en esa zona el club lucentino por el reducido espacio que hay en ese campo. Tomé se desgañitó, pidió intensidad a sus jugadores desde el primer momento y se vio impotente ante lo que allí estaba sucediendo. El equipo se acomodó por momentos y eso es algo que nunca debe suceder. Los rivales salen muy motivados y muerden desde el principio, lo que dificulta un poco más salir airoso. Es la plantilla la que debe mentalizarse de ir a muerte en cada encuentro para exponer todo el potencial que lleva dentro. La Segunda División B no da concesiones y lo que pasó con el Lucena debe valer como lección definitiva.
l MARGEN DE MEJORA
Está claro que el equipo aún no ha dado muestras de todo lo que puede dar de sí. Por unas circunstancias u otras el juego no se ha correspondido muchas veces con la calidad que poseen los futbolistas. Hay rivales que se la han subido a las barbas con relativa facilidad. Creo que existe aún margen de mejora y los defectos que ahora acompañan a menudo deben pulirse en la trayectoria que hay hacia el momento crucial de la temporada. Es el momento de apretar al máximo. Está en juego la primera plaza, ésa que otorga tanta ventaja a la hora de encarar la fase de ascenso, según el sistema que se ha establecido para dar el salto de categoría. El Melilla está imponiento un ritmo trepidante. Ha ganado siete de sus últimos ocho encuentros, lo que le ha permitido adquirir una ventaja de cinco puntos. El Granada CF ya no puede hacer más concesiones si quiere optar al liderato.
l CONFIANZA EN TOMÉ
Yo, aparte de periodista también soy aficionado, y pienso que hay que mantener la confianza en el técnico leonés. Es honrado y está perfectamente capacitado para reconducir la situación. Creo que está haciendo un gran trabajo al frente de la plantilla y que no es nada fácil llevar un equipo en el que hay muchos jugadores con grandes trayectorias en categorías superiores y que siempre han estado aconstumbrados a contar con protagonismo en sus clubes. Aquí no todos pueden jugar y el técnico está obligado a tomar decisiones que no siempre sientan bien. Cada jugador se ve capacitado para estar en el campo y a veces no encajan bien no sólo no jugar, sino no entrar siquiera en la convocatoria de dieciséis para cada semana. Esa tarea no es fácil de llevar.
l MÁS INTENSIDAD
El técnico se habrá equivocado en algunos planteamientos, es evidente, pero creo que no cabe achacarle nada de lo que sucedió en el terreno de juego frente al Lucena. Unas veces ha estado más acertado y otras menos. Él es el que hace las alineaciones y decide los planteamientos, pero son los futbolistas los que después deben desarrollar lo que ha ideado para cada encuentro. Tuve la oportunidad de ver el partido muy cerca del banquillo, al ubicarnos en esa zona el club lucentino por el reducido espacio que hay en ese campo. Tomé se desgañitó, pidió intensidad a sus jugadores desde el primer momento y se vio impotente ante lo que allí estaba sucediendo. El equipo se acomodó por momentos y eso es algo que nunca debe suceder. Los rivales salen muy motivados y muerden desde el principio, lo que dificulta un poco más salir airoso. Es la plantilla la que debe mentalizarse de ir a muerte en cada encuentro para exponer todo el potencial que lleva dentro. La Segunda División B no da concesiones y lo que pasó con el Lucena debe valer como lección definitiva.
l MARGEN DE MEJORA
Está claro que el equipo aún no ha dado muestras de todo lo que puede dar de sí. Por unas circunstancias u otras el juego no se ha correspondido muchas veces con la calidad que poseen los futbolistas. Hay rivales que se la han subido a las barbas con relativa facilidad. Creo que existe aún margen de mejora y los defectos que ahora acompañan a menudo deben pulirse en la trayectoria que hay hacia el momento crucial de la temporada. Es el momento de apretar al máximo. Está en juego la primera plaza, ésa que otorga tanta ventaja a la hora de encarar la fase de ascenso, según el sistema que se ha establecido para dar el salto de categoría. El Melilla está imponiento un ritmo trepidante. Ha ganado siete de sus últimos ocho encuentros, lo que le ha permitido adquirir una ventaja de cinco puntos. El Granada CF ya no puede hacer más concesiones si quiere optar al liderato.
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