- Granada Hoy, Noticias de Granada y su Provincia
- Entrevistas
- Entrevistas
- “La memoria es una herida que al taparse se infecta, se extiende”
“La memoria es una herida que al taparse se infecta, se extiende”
Patricio Guzmán, Documentalista
“La memoria es una herida que al taparse se infecta, se extiende”
En 'La batalla de Chile' Patricio Guzmán narra con precisión el último año de Salvador Allende. Ahora acaba de finalizar 'Nostalgia de la luz', un documental sobre el Chile actual.
Pedro Ingelmo | Actualizado 13.03.2009 - 12:25–Si yo digo 11 de septiembre, usted no piensa en las Torres Gemelas.
–Para los chilenos decir 11 de septiembre es mencionar un trauma. Pero sí, pienso en las Torres Gemelas, y también en el Palacio de la Moneda bombardeado, en aviones rasantes. Recuerdo Santiago. Una batalla urbana deja sonidos nítidos, balas que rebotan... sonidos que te acompañan siempre. Pero, ¿sabe en lo que pienso?
–¿En qué?
–El 11 de septiembre de 2001 fue atacado el país que nos atacó a nosotros en 1973. Tras el atentado, las paredes se llenaron de fotografías de desaparecidos. Como las fotografías de nuestros desaparecidos. Fotos de gente que nadie sabe dónde está, la angustia de la espera. Siempre fotos de lo que desapareció. Eso es el dolor. La espera.
–Un dolor compartido bajo la misma fecha.
–Mi camarógrafo, Jorge, casi un hermano, fue uno de los miles de desaparecidos. Recuerdo el Estadio Nacional, en el que se había celebrado el Nobel a Neruda, convertido en un campo de prisioneros, en la misma gradería que se aclamaba al poeta meses atrás. Recuerdo helicópteros pasando, tiroteos en la noche, la perplejidad del qué ha pasado aquí. Yo estaba allí. Quien ha sufrido, entiende el sufrimiento de los demás.
–Pero ya no es su 11-S, es el de ellos.
–Fíjese, yo estaba en Toronto, que no está muy lejos de Nueva York, y pensé: ya nadie se acordará de nuestro 11-S. Y un amigo me dijo que ahora era nuestro 11 de septiembre y el de ellos. El 11 de septiembre de todos. No se trata de banderas. Hay muchas fechas detrás del 11-S.
–Costa Gavras rodó ficción en Missing con Jack Lemmon y Sissy Spacek. Fue un taquillazo. Usted, un documental.
–Sí, Costa Gavras, que es un tipo excelente, consiguió contar lo que había pasado y llegó a todo el mundo.
–¿No envidia a los directores de ficción?
–Yo no sé hacer ficción, sé rodar lo que veo. Son lenguajes distintos.
–Últimamente están muy próximos. La ficción toma prestado el lenguaje documental.
–Y el documental toma el lenguaje de la ficción. Asistimos a una fusión.
–Si yo digo Pinochet...
–Nadie conocía a Pinochet en Chile en 1973. Hizo lo que hizo y no fue juzgado. Dijeron que le extraditaran desde Londres, que había que ser humanitario. ¿Para qué?¿Para su impunidad?
–Salvador Allende cometió graves errores, no midió.
–Hoy me río cuando pienso que a Allende se le acusaba de no saber de economía. Es gracioso en estos días. ¿Quién sabe de economía ahora? Allende ganó unas elecciones con el 43% de los votos. Zapatero, o cualquier líder mundial, está lejos de eso. Son muchos votos. Y no había pan, y no había azúcar. Aún así ganó las elecciones. Entonces dijeron: no vale que cambiemos por esta vía, tendrá que ser por la otra.
–¿Lo dijo el Ejército?
–Lo dijeron Nixon y Kissinger. Era una gran presión.
–Hasta entonces, usted, un chaval, filmaba el cambio de Allende y, luego, su caída, su inmolación.
–Yo tenía 30 años y vivía un momento histórico. Allende no era un ingenuo, era un zorro, sabía los riesgos que corría...
–¿Y aquello era documental o propaganda?
–Los países miden su democracia por los documentales que realizan. Un documental cuestiona lo que está sucediendo, ofrece contrainformación sobre la información que una sociedad tiene. Jamás Allende censuró un órgano de comunicación pese a tener al 70% en su contra. Allende era un marxista que no creía en la dictadura del proletariado.
–Si le digo memoria...
–Hay que destapar la herida para que cicatrice bien.
–¿Es necesario?
–La memoria es siempre una herida. El presente es una línea muy fina, el futuro es incierto. Cuando usted se reúne con sus amigos, habla del pasado. Nuestra existencia es el pasado. El pasado ni pasa ni se sepulta. La vida es pasado.
–¿Vale para España?
–Si Alemania no hubiera ofrecido a la luz su herida nazi hoy no sería un país. Las heridas tapadas corren riesgo de infección. Alemania tuvo Nuremberg.
–¿Y aquí a quién juzgamos?
–Las víctimas merecen un juicio moral.
–Pasó hace mucho tiempo.
–Pero pasó.
–Para los chilenos decir 11 de septiembre es mencionar un trauma. Pero sí, pienso en las Torres Gemelas, y también en el Palacio de la Moneda bombardeado, en aviones rasantes. Recuerdo Santiago. Una batalla urbana deja sonidos nítidos, balas que rebotan... sonidos que te acompañan siempre. Pero, ¿sabe en lo que pienso?
–¿En qué?
–El 11 de septiembre de 2001 fue atacado el país que nos atacó a nosotros en 1973. Tras el atentado, las paredes se llenaron de fotografías de desaparecidos. Como las fotografías de nuestros desaparecidos. Fotos de gente que nadie sabe dónde está, la angustia de la espera. Siempre fotos de lo que desapareció. Eso es el dolor. La espera.
–Un dolor compartido bajo la misma fecha.
–Mi camarógrafo, Jorge, casi un hermano, fue uno de los miles de desaparecidos. Recuerdo el Estadio Nacional, en el que se había celebrado el Nobel a Neruda, convertido en un campo de prisioneros, en la misma gradería que se aclamaba al poeta meses atrás. Recuerdo helicópteros pasando, tiroteos en la noche, la perplejidad del qué ha pasado aquí. Yo estaba allí. Quien ha sufrido, entiende el sufrimiento de los demás.
–Pero ya no es su 11-S, es el de ellos.
–Fíjese, yo estaba en Toronto, que no está muy lejos de Nueva York, y pensé: ya nadie se acordará de nuestro 11-S. Y un amigo me dijo que ahora era nuestro 11 de septiembre y el de ellos. El 11 de septiembre de todos. No se trata de banderas. Hay muchas fechas detrás del 11-S.
–Costa Gavras rodó ficción en Missing con Jack Lemmon y Sissy Spacek. Fue un taquillazo. Usted, un documental.
–Sí, Costa Gavras, que es un tipo excelente, consiguió contar lo que había pasado y llegó a todo el mundo.
–¿No envidia a los directores de ficción?
–Yo no sé hacer ficción, sé rodar lo que veo. Son lenguajes distintos.
–Últimamente están muy próximos. La ficción toma prestado el lenguaje documental.
–Y el documental toma el lenguaje de la ficción. Asistimos a una fusión.
–Si yo digo Pinochet...
–Nadie conocía a Pinochet en Chile en 1973. Hizo lo que hizo y no fue juzgado. Dijeron que le extraditaran desde Londres, que había que ser humanitario. ¿Para qué?¿Para su impunidad?
–Salvador Allende cometió graves errores, no midió.
–Hoy me río cuando pienso que a Allende se le acusaba de no saber de economía. Es gracioso en estos días. ¿Quién sabe de economía ahora? Allende ganó unas elecciones con el 43% de los votos. Zapatero, o cualquier líder mundial, está lejos de eso. Son muchos votos. Y no había pan, y no había azúcar. Aún así ganó las elecciones. Entonces dijeron: no vale que cambiemos por esta vía, tendrá que ser por la otra.
–¿Lo dijo el Ejército?
–Lo dijeron Nixon y Kissinger. Era una gran presión.
–Hasta entonces, usted, un chaval, filmaba el cambio de Allende y, luego, su caída, su inmolación.
–Yo tenía 30 años y vivía un momento histórico. Allende no era un ingenuo, era un zorro, sabía los riesgos que corría...
–¿Y aquello era documental o propaganda?
–Los países miden su democracia por los documentales que realizan. Un documental cuestiona lo que está sucediendo, ofrece contrainformación sobre la información que una sociedad tiene. Jamás Allende censuró un órgano de comunicación pese a tener al 70% en su contra. Allende era un marxista que no creía en la dictadura del proletariado.
–Si le digo memoria...
–Hay que destapar la herida para que cicatrice bien.
–¿Es necesario?
–La memoria es siempre una herida. El presente es una línea muy fina, el futuro es incierto. Cuando usted se reúne con sus amigos, habla del pasado. Nuestra existencia es el pasado. El pasado ni pasa ni se sepulta. La vida es pasado.
–¿Vale para España?
–Si Alemania no hubiera ofrecido a la luz su herida nazi hoy no sería un país. Las heridas tapadas corren riesgo de infección. Alemania tuvo Nuremberg.
–¿Y aquí a quién juzgamos?
–Las víctimas merecen un juicio moral.
–Pasó hace mucho tiempo.
–Pero pasó.
Blogs
Anuario Joly 2009
Las noticias más relevantes del año, artículos de reflexión, imágenes, gráficos y cuadros estadísticos.




















El reconocimiento de los hechos así como el restablecimiento de la verdad son imprescindibles para corregirnos. Se aprende a no repetir las cosas conociéndolas, nunca ocultándolas por muy nefastas que sean. Pasar página a la Historia es normal. Pero previamente hay que leerla. . .
No amigo mío. La memoria no es una herida. . . Frases tan bonitas, cuadradas, tan rebuscadas y, al mismo tiempo tan falsas, sólo sirven para poner de manifiesto la baja calidad del alma humana, de nuestra presumida alma humana. Devolvamos la dignidad a todos los hombres, con independencia de su ideología, no exaltemos ni condenemos en demasía lo humano. No pretendamos ser dioses.
HOLA PATRICIO ME GUSTARIA CONTACTAR CONTIGO PARA ASUNTO DE TRABAJO A VER SI ALGUIEN ME PUEDE DAR SU CORREO ACTUAL SI ES Q PUEDE SER SALUDOS Y GRACIAS en cuanto al comentario de esta pagina se resumiria en estas dos frases: ASI MUERE UN HEROE DEFENDIENDO AL PUEBLO. -