- Granada Hoy, Noticias de Granada y su Provincia
- Granada
- Cáritas 'rescata' en un año a 15.200 familias marcadas por la crisis
Cáritas 'rescata' en un año a 15.200 familias marcadas por la crisis
Cáritas 'rescata' en un año a 15.200 familias marcadas por la crisis
La ONG cristiana invierte 5,2 millones en asistencia · La demanda aumentó un 10% el pasado año pero las ayudas de los fieles llegaron hasta el 20%
C. Rodríguez / Granada | Actualizado 17.06.2012 - 01:00Hay rescates y rescates. En una época de crisis, de cifras de paro en ascenso y con una prima de riesgo por las nubes, hay rescates que son palpables, reales y que no suenan a chino para muchos ciudadanos. La ayuda social que se ofrece durante esta época a miles de familias para cosas tan básicas como comer o vestirse sí que se ha convertido en un rescate que realizan ONG y entidades sin ánimo de lucro a diario.
Por su estructura y veteranía, Cáritas se ha convertido en el refugio de numerosas familias granadinas y en un espejo perfecto para ver cómo ha afectado la crisis y qué cambios a nivel social se han producido desde entonces. Lo más destacado: la escalada sin descanso de la demanda de ayuda y el cambio de perfil del usuario. En datos. Durante el 2011, las diferentes Cáritas parroquiales atendieron a 15.263 personas, un 10% más que el año anterior. Y en cuanto al perfil, no atendió a las mismas personas de siempre -más ligadas a la exclusión social-. Aparecen en escena lo que llaman nuevos pobres o pobres vergonzantes. Personas que nunca se imaginaron en Cáritas. Parejas o familias que hace unos años vivían bien, incluso por encima de sus posibilidades, contaban con trabajo y con recursos para disfrutar de la vida pero, a golpe de recesión, todo se acabó y han llegado al punto de tener que llamar a las puertas de la iglesia para reclamar ayuda para pagar alquiler, hipotecas o, simplemente, comer.
Luis Antonio Rodríguez, responsable técnico de Comunicación de Cáritas, subraya otro detalle importante del cambio que se está experimentado. "Antes era las mujeres las que venían a explicar su situación, ahora están llegando padres de familia que tienen que romper barreras y confesar que no llegan a fin de mes".
En todo este mare mágnun económico y social no todo es negativo. "Es difícil verlo pero los que trabajos aquí vemos que la crisis también saca lo mejor de la gente", señala Rodríguez. El técnico subraya el hecho de que "a la vez que ha aumentado un 10% los demandantes, ha crecido un 20% las ayudas económicas que ha recibido la entidad". Si en 2010 las diferentes parroquias reunieron 290.000 euros, el pasado año -es el último cuantificado- se ha llegado a los 361.000 euros. Los que no pueden ayudar con dinero, lo hacen de otra manera Y, éste último año, los voluntarios también han crecido pasando de 1.100 a 1.195. Son la otra cara de la crisis, personas que "también lo están pasando mal pero que son conscientes que hay gente que está peor y ha optado por ayudar. Hay muchos que lo hacen" y ni qué decir tiene, comentan desde la organización, el papel que ejercen.
En estas tareas que realizan los voluntarios está, por ejemplo, la recogida y gestión de ropa. Es un simple detalle pero el mejor ejemplo de que la crisis está afectando a todos "es la importante reducción que hemos tenido de prendas". La gente ya no renueva tanto su vestuario y aguanta con prendas de años anteriores por lo que nos entra menos mercancía.
Los técnicos y voluntarios que trabajan a diario en las 250 parroquias -en las que en 110, Cáritas actúa de manera activa- son conscientes de que en durante estos años "lo más básico es lo importante". La entidad que cuenta con un presupuesto superior a los 5 millones de euros ha destinado medio millón en ayudas directas a familias. "Dinero que sirve para evitar desahucios, hacer compras semanales, pagar recibos o comprar material escolar para los niños". Así también lo constata el Observatorio de la realidad social de Cáritas que resalta que las ayudas más demandadas son las destinadas a alimentación, vivienda y empleo.
No resulta nada extraño cuando desde la entidad se destaca que una de cada tres personas ya no tienen prestación por desempleo, se encuentran con un riesgo alto de perder su vivienda y en un porcentaje del 62,3%, sólo cuentan con estudios primarios.
Con este panorama, el coordinador de Comunicación es sincero al decir que Cáritas -ni ninguna organización tienen una varita mágica para terminar la crisis o mejorar la situación de las personas-, ahora bien, "la labor de acompañamiento y formación tiene sus frutos".
Los responsables que, en breve presentarán los últimos datos de su memoria, aseguran que han tenido que adaptar sus programas para adaptarse a la nueva realidad y atender la demanda ciudadana. Cáritas ha tenido que diversificar sus programas y ponerse en contacto con empresas para establecer convenios de colaboración, las peticiones lo requieren. Durante el pasado año, más de 1.400 personas recurrieron a sus servicios para conseguir lo más demandado, un puesto de trabajo.
Por su estructura y veteranía, Cáritas se ha convertido en el refugio de numerosas familias granadinas y en un espejo perfecto para ver cómo ha afectado la crisis y qué cambios a nivel social se han producido desde entonces. Lo más destacado: la escalada sin descanso de la demanda de ayuda y el cambio de perfil del usuario. En datos. Durante el 2011, las diferentes Cáritas parroquiales atendieron a 15.263 personas, un 10% más que el año anterior. Y en cuanto al perfil, no atendió a las mismas personas de siempre -más ligadas a la exclusión social-. Aparecen en escena lo que llaman nuevos pobres o pobres vergonzantes. Personas que nunca se imaginaron en Cáritas. Parejas o familias que hace unos años vivían bien, incluso por encima de sus posibilidades, contaban con trabajo y con recursos para disfrutar de la vida pero, a golpe de recesión, todo se acabó y han llegado al punto de tener que llamar a las puertas de la iglesia para reclamar ayuda para pagar alquiler, hipotecas o, simplemente, comer.
Luis Antonio Rodríguez, responsable técnico de Comunicación de Cáritas, subraya otro detalle importante del cambio que se está experimentado. "Antes era las mujeres las que venían a explicar su situación, ahora están llegando padres de familia que tienen que romper barreras y confesar que no llegan a fin de mes".
En todo este mare mágnun económico y social no todo es negativo. "Es difícil verlo pero los que trabajos aquí vemos que la crisis también saca lo mejor de la gente", señala Rodríguez. El técnico subraya el hecho de que "a la vez que ha aumentado un 10% los demandantes, ha crecido un 20% las ayudas económicas que ha recibido la entidad". Si en 2010 las diferentes parroquias reunieron 290.000 euros, el pasado año -es el último cuantificado- se ha llegado a los 361.000 euros. Los que no pueden ayudar con dinero, lo hacen de otra manera Y, éste último año, los voluntarios también han crecido pasando de 1.100 a 1.195. Son la otra cara de la crisis, personas que "también lo están pasando mal pero que son conscientes que hay gente que está peor y ha optado por ayudar. Hay muchos que lo hacen" y ni qué decir tiene, comentan desde la organización, el papel que ejercen.
En estas tareas que realizan los voluntarios está, por ejemplo, la recogida y gestión de ropa. Es un simple detalle pero el mejor ejemplo de que la crisis está afectando a todos "es la importante reducción que hemos tenido de prendas". La gente ya no renueva tanto su vestuario y aguanta con prendas de años anteriores por lo que nos entra menos mercancía.
Los técnicos y voluntarios que trabajan a diario en las 250 parroquias -en las que en 110, Cáritas actúa de manera activa- son conscientes de que en durante estos años "lo más básico es lo importante". La entidad que cuenta con un presupuesto superior a los 5 millones de euros ha destinado medio millón en ayudas directas a familias. "Dinero que sirve para evitar desahucios, hacer compras semanales, pagar recibos o comprar material escolar para los niños". Así también lo constata el Observatorio de la realidad social de Cáritas que resalta que las ayudas más demandadas son las destinadas a alimentación, vivienda y empleo.
No resulta nada extraño cuando desde la entidad se destaca que una de cada tres personas ya no tienen prestación por desempleo, se encuentran con un riesgo alto de perder su vivienda y en un porcentaje del 62,3%, sólo cuentan con estudios primarios.
Con este panorama, el coordinador de Comunicación es sincero al decir que Cáritas -ni ninguna organización tienen una varita mágica para terminar la crisis o mejorar la situación de las personas-, ahora bien, "la labor de acompañamiento y formación tiene sus frutos".
Los responsables que, en breve presentarán los últimos datos de su memoria, aseguran que han tenido que adaptar sus programas para adaptarse a la nueva realidad y atender la demanda ciudadana. Cáritas ha tenido que diversificar sus programas y ponerse en contacto con empresas para establecer convenios de colaboración, las peticiones lo requieren. Durante el pasado año, más de 1.400 personas recurrieron a sus servicios para conseguir lo más demandado, un puesto de trabajo.
Agustina 'La Zapatera'
Fue tachada de loca, puta y tortillera, quiso ser diputada a Cortes por las 49 provincias de España Autora del Ideario del Entero Humanista, proponía un 'Palacio de Todos' para los sin techo




