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El Clínico reduce sus emisiones con un plan pionero de gestión de la energía
El Clínico reduce sus emisiones con un plan pionero de gestión de la energía
El hospital granadino es el primer centro público del país en conseguir la acreditación ISO 50.001 · Su modelo ha permitido bajar un 2,6% el consumo energético y ahorrar casi 28.000 euros en apenas un año
S. Vallejo / Granada | Actualizado 22.07.2012 - 01:00Un hospital no para de funcionar. No tiene ni un momento durante años en los que no se utilice agua o luz. Desde que se inaugura tiene el destino de no parar nunca, por lo que en los sótanos se ubican grandes salas de máquinas, auténticas centrales eléctricas o de tratamiento de la energía que tienen siempre, 24 horas, a profesionales vigilando ante cualquier incidencia.
Y hay datos que dan imagen de su funcionamiento y necesidad de energía. El hospital Clínico de Granada emite a la atmósfera 5,2 millones de kilos de dióxido de carbono al año. Para absorber esa cantidad de CO2 se necesitarían 260.000 árboles realizando el proceso de fotosíntesis. Es decir, que si el centro cuenta con 2.900 trabajadores, cada uno tendría que plantar 90 árboles para neutralizar sus emisiones.
Por todo esto es importante en los centros sanitarios la unidad de Servicios Generales, el mantenimiento, que vigila que todo esté preparado y que se utiliza bien. Además, es fundamental tener un plan de gestión de la energía, que siente las bases sobre las necesidades, los consumos, los gastos y las emisiones, un aspecto fundamental y muy controlado en los últimos años dentro de las políticas de sostenibilidad y responsabilidad de los centros, que no quieren ser 'chimeneas' de emisiones y residuos.
En toda esta gestión, el Hospital Clínico San Cecilio de Granada instaló hace un año un Sistema de Gestión de la Energía pionero que acaba de convertirlo en el primer hospital público del país en conseguir la migración de la acreditación a la nueva norma UNE-EN ISO 50.001. De hecho, por esta distinción, el SAS quiere ahora extender esta forma de gestión al resto de centros públicos.
Según el director de Servicios Generales del Hospital Clínico, Manuel Díaz, el sistema de gestión energética toma decisiones sobre las energías y sus usos. Sobre el gasóleo, la electricidad, el propano, el agua, para cambiar el concepto de emisión de un suministro por el de gestión de un activo.
Los datos de gasto del hospital son llamativos ya que sólo en energía para el mantenimiento del centro invierten 1,5 millones de euros anuales. En propano consume 8.600 kilos al año (14.200 euros), en gasóleo 700.000 litros (577.100 euros) y en electricidad 7 millones de kilovatios (960.000 euros). El propano lo usan para la cocina -sólo para los pacientes se hacen 744.000 comidas al año-; el gasóleo para calefacción, agua caliente sanitaria y vapor para esterilizar y la electricidad para el funcionamiento general de maquinaria y luz.
En mayo de 2011 se puso en marcha el nuevo sistema, que supuso un gasto de implantación de 59.000 euros entre contadores, analizadores de red, software y consultorías. Su objetivo era "evitar cualquier pérdida de energía en el proceso de suministro, transformación y consumo de la misma". Así, evitando pérdidas el consumo final baja, la inversión también y las emisiones de dióxido de carbono.
En un año, ya hay resultados positivos. El consumo de energía (eléctrica y térmica) se ha reducido un 2,63% en total y el gasto ha bajado 27.693 euros, lo que aplicado a la inversión realizada para su implantación, supondrá la amortización de la misma en 26 meses.
Y hay datos que dan imagen de su funcionamiento y necesidad de energía. El hospital Clínico de Granada emite a la atmósfera 5,2 millones de kilos de dióxido de carbono al año. Para absorber esa cantidad de CO2 se necesitarían 260.000 árboles realizando el proceso de fotosíntesis. Es decir, que si el centro cuenta con 2.900 trabajadores, cada uno tendría que plantar 90 árboles para neutralizar sus emisiones.
Por todo esto es importante en los centros sanitarios la unidad de Servicios Generales, el mantenimiento, que vigila que todo esté preparado y que se utiliza bien. Además, es fundamental tener un plan de gestión de la energía, que siente las bases sobre las necesidades, los consumos, los gastos y las emisiones, un aspecto fundamental y muy controlado en los últimos años dentro de las políticas de sostenibilidad y responsabilidad de los centros, que no quieren ser 'chimeneas' de emisiones y residuos.
En toda esta gestión, el Hospital Clínico San Cecilio de Granada instaló hace un año un Sistema de Gestión de la Energía pionero que acaba de convertirlo en el primer hospital público del país en conseguir la migración de la acreditación a la nueva norma UNE-EN ISO 50.001. De hecho, por esta distinción, el SAS quiere ahora extender esta forma de gestión al resto de centros públicos.
Según el director de Servicios Generales del Hospital Clínico, Manuel Díaz, el sistema de gestión energética toma decisiones sobre las energías y sus usos. Sobre el gasóleo, la electricidad, el propano, el agua, para cambiar el concepto de emisión de un suministro por el de gestión de un activo.
Los datos de gasto del hospital son llamativos ya que sólo en energía para el mantenimiento del centro invierten 1,5 millones de euros anuales. En propano consume 8.600 kilos al año (14.200 euros), en gasóleo 700.000 litros (577.100 euros) y en electricidad 7 millones de kilovatios (960.000 euros). El propano lo usan para la cocina -sólo para los pacientes se hacen 744.000 comidas al año-; el gasóleo para calefacción, agua caliente sanitaria y vapor para esterilizar y la electricidad para el funcionamiento general de maquinaria y luz.
En mayo de 2011 se puso en marcha el nuevo sistema, que supuso un gasto de implantación de 59.000 euros entre contadores, analizadores de red, software y consultorías. Su objetivo era "evitar cualquier pérdida de energía en el proceso de suministro, transformación y consumo de la misma". Así, evitando pérdidas el consumo final baja, la inversión también y las emisiones de dióxido de carbono.
En un año, ya hay resultados positivos. El consumo de energía (eléctrica y térmica) se ha reducido un 2,63% en total y el gasto ha bajado 27.693 euros, lo que aplicado a la inversión realizada para su implantación, supondrá la amortización de la misma en 26 meses.
ayer y hoy
La Banda de Música del Ave María
Se gestó en 1896; fue luego muy popular con el Maestro José Ayala. Es bueno que se dediquen los jóvenes a cantar o a tocar la trompeta y el tambor antes que a mamar las babas del botellón.





Todo eso es mentira, solo ha servido para gastarse muchos miles de euros en contadores, que no sirven para nada. Solo sirve para que su director Manuel Diaz, una vez mas se ponga medallitas que es lo que le gusta, eso si mientras el hospital se hunde.