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Los conductores reaccionan antes a una obligación que a una prohibición
Los conductores reaccionan antes a una obligación que a una prohibición
Una investigación de la Facultad de Psicología desvela que las señales de tráfico positivas son preferibles a las negativas · La reiteración de información no es efectiva
Ester Araúzo / Granada | Actualizado 21.07.2008 - 01:00Cuando se trata del tráfico las milésimas de segundo son vitales. El tiempo que se tarda en pisar el freno, en hacer un giro, en tomar una decisión, es crucial. Si las señales son nuestras grandes aliadas en esta tarea, el que su diseño sea lo más claro posible es primordial. Por ello, un grupo de investigadores de la Facultad de Psicología dirige su trabajo a estudiar los procesos de pensamiento que intervienen en la interpretación de señales.
Y una de las primeras conclusiones a las que han llegado es que se asimilan mejor las señales que indican la acción correcta a realizar, es decir las de obligación, que las que prohíben. Dicho de otro modo, si hay dos caminos a tomar, el de la derecha está permitido y el de la izquierda, prohibido, por ejemplo, es preferible una señal que obligue a tomar el de la derecha que una señal que marque la prohibición de girar a la izquierda. "Sólo en situaciones muy simples y en las que sea muy importante evitar un peligro, sería mejor la prohibición. En el resto de casos, hemos visto más ventajas a la obligación", afirma uno de los investigadores, Sergio Moreno. "Sobre todo cuando hay múltiples opciones", añade la profesora Cándida Castro, que dirige con él este estudio: "Es más importante saber por dónde tenemos que ir, porque tendemos a pensar en positivo acerca de lo que podemos hacer, sobre las situaciones posibles, no sobre las no posibles"
Se podría considerar también la opción de indicar tanto los caminos obligatorios como los prohibidos, para que el conductor tenga toda la información. Error. "Más no es mejor", resume Castro. "La redundancia no es más efectiva", la secunda Moreno.
En su investigación presentan a varias situaciones y acciones de un vehículo en una pantalla y los colaboradores tienen que contestar si es correcta o no la actuación y examinan no sólo la precisión, sino también el tiempo de respuesta, ya que no sirve de nada que se mejore un factor en detrimento del otro.
Pese al valor de estos datos, el reto está en profundizar en la investigación tendiendo a una simulación lo más cercana a la realidad posible, empezando por estudiar los resultados que se obtienen cuando se está realizando otra acción a la vez, ya que la conducción es una tarea compleja en la que al mismo tiempo que se decide se tiene que manejar el volante o cambiar la marcha.
"La competencia de recursos que supone realizar más de una tarea a la vez afecta al tiempo de respuesta y a la precisión de los conductores cuando interpretan el mensaje de las señales de tráfico", apunta Castro, que explica que tienen la intención de seguir ampliando el estudio en varios sentidos.
Los investigadores se proponen seguir desvelando cómo afectan los procesos de pensamiento a la interpretación de señales, así como otros procesos como la percepción, la atención o, por ejemplo, la motivación: "Por qué no se obedecen las señales aunque se entiendan es otro punto importante. A veces se puede deber a que están mal colocadas, como cuando hay una señal de obras y luego no existe la obra", comenta Castro, que subraya la importancia de estos estudios para mejorar el sistema de señalización.
Y una de las primeras conclusiones a las que han llegado es que se asimilan mejor las señales que indican la acción correcta a realizar, es decir las de obligación, que las que prohíben. Dicho de otro modo, si hay dos caminos a tomar, el de la derecha está permitido y el de la izquierda, prohibido, por ejemplo, es preferible una señal que obligue a tomar el de la derecha que una señal que marque la prohibición de girar a la izquierda. "Sólo en situaciones muy simples y en las que sea muy importante evitar un peligro, sería mejor la prohibición. En el resto de casos, hemos visto más ventajas a la obligación", afirma uno de los investigadores, Sergio Moreno. "Sobre todo cuando hay múltiples opciones", añade la profesora Cándida Castro, que dirige con él este estudio: "Es más importante saber por dónde tenemos que ir, porque tendemos a pensar en positivo acerca de lo que podemos hacer, sobre las situaciones posibles, no sobre las no posibles"
Se podría considerar también la opción de indicar tanto los caminos obligatorios como los prohibidos, para que el conductor tenga toda la información. Error. "Más no es mejor", resume Castro. "La redundancia no es más efectiva", la secunda Moreno.
En su investigación presentan a varias situaciones y acciones de un vehículo en una pantalla y los colaboradores tienen que contestar si es correcta o no la actuación y examinan no sólo la precisión, sino también el tiempo de respuesta, ya que no sirve de nada que se mejore un factor en detrimento del otro.
Pese al valor de estos datos, el reto está en profundizar en la investigación tendiendo a una simulación lo más cercana a la realidad posible, empezando por estudiar los resultados que se obtienen cuando se está realizando otra acción a la vez, ya que la conducción es una tarea compleja en la que al mismo tiempo que se decide se tiene que manejar el volante o cambiar la marcha.
"La competencia de recursos que supone realizar más de una tarea a la vez afecta al tiempo de respuesta y a la precisión de los conductores cuando interpretan el mensaje de las señales de tráfico", apunta Castro, que explica que tienen la intención de seguir ampliando el estudio en varios sentidos.
Los investigadores se proponen seguir desvelando cómo afectan los procesos de pensamiento a la interpretación de señales, así como otros procesos como la percepción, la atención o, por ejemplo, la motivación: "Por qué no se obedecen las señales aunque se entiendan es otro punto importante. A veces se puede deber a que están mal colocadas, como cuando hay una señal de obras y luego no existe la obra", comenta Castro, que subraya la importancia de estos estudios para mejorar el sistema de señalización.
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