- Granada Hoy
- Granada
- El instituto Severo Ochoa se vuelca con el profesor denunciado por agresión
El instituto Severo Ochoa se vuelca con el profesor denunciado por agresión
El instituto Severo Ochoa se vuelca con el profesor denunciado por agresión
Alumnos, docentes y todo el equipo directivo del centro de La Chana niegan que el profesor pegara al alumno de primero de Bachillerato, tal y como denunció su familia el jueves en un Juzgado de la capital
A. Beauchy / Granada | Actualizado 16.05.2009 - 01:00Sorpresa. Indignación. Rabia. Impotencia. Pesadumbre. Desamparo. Desaliento. Estos sentimientos eran expresados ayer por profesores, alumnos y el equipo directivo del instituto Severo Ochoa de la capital al tener conocimiento de la denuncia por agresión que había presentado el jueves el padre del alumno J. M. G. en el Juzgado de Instrucción número 2 de Granada contra uno de sus docentes.
Tanto el director del centro, Ricardo Santos (con quien este periódico trató de contactar sin éxito la noche del jueves) como algunos alumnos presentes en la clase el martes pasado, coincidieron ayer en señalar que el profesor denunciado "no ha agredido a ningún estudiante" y que la reacción de J. M. G. y su familia es del todo "incomprensible".
Santos informó que el profesor (que ayer acudió a dar clases) repartió el martes pasado las notas de un examen de matemáticas y que J. M. G. era uno de los suspendidos, lo que provocó que el alumno estuviera un poco alterado. "Se levantó de su pupitre y se acercó al profesor de matemáticas -explicó el director- con un bote de colonia con el que le roció la cara, lo que provocó que el docente reaccionara desplazándolo hacia un lado". Los alumnos corroboraron ante este periódico la versión de la directiva y aseguraron que "el profesor no pegó en ningún momento al compañero".
Las circunstancias que llevan a J. M. G., que ayer asistió a clase con normalidad, y a sus familiares a presentar el jueves una denuncia en los Juzgados contra este profesor de matemáticas, a rellenar un parte en la Delegación de Educación y a solicitar un informe de lesiones en un centro de salud sólo el juez y un inspector podrán esclarecerlo.
Sin embargo, la dirección del Severo Ochoa envió ayer un informe detallado que contradice por completo la versión que reprodujo la familia en la denuncia.
El profesor, que el curso que viene se jubila, cuenta con una trayectoria "impecable" y no ha tenido ningún problema en sus 40 años como docente, 30 en el instituto Severo Ochoa.
Más de medio millar de alumnos se afanaron ayer, por iniciativa propia, en recoger firmas de apoyo a su profesor, confeccionaron enormes pancartas llenas de mensajes solidarios con los que 'empapelaron' el centro e incluso se escribieron su nombre con rotuladores en la piel a modo de tatuaje. "Es injusto lo que le han hecho", decía una de sus alumnas; "él es, junto a Santaella y la de música, los tres mejores profesores que hay en el centro", decía otro estudiante; "siempre he dicho que cuando fuera mayor querría ser como él", dijo otra alumna; "todos le tienen cariño a este profesor, y eso que da matemáticas, que ya es difícil", apuntaba otro alumno integrante de la Junta de Delegados, que ayer se reunió de forma extraordinaria para expresar su rechazo a la acusación del compañero.
Los comentarios sobre el buen comportamiento del profesor denunciado fueron reiterados por todos. Por el centro se acercaron ayer también antiguos alumnos del instituto y representantes de los sindicatos CSIF y CCOO. Ninguno daba crédito a la denuncia.
Entre los docentes del Severo Ochoa, compañeros del profesor denunciado, reinaba la indignación. "No he llorado en todos los años de carrera que llevo y lo he hecho hoy al enterarme de lo sucedido. Es injusto que se le trate así", decía entre lágrimas una profesora veterana.
"Luego la sociedad se pregunta por qué se dan de baja por estrés o depresión tantos profesores en el sistema educativo público", reflexionaba el presidente de Enseñanza de CSIF, Germán Girela. Sólo el que sea docente o familiar de uno sabe a lo que se enfrentan cada día. Cuentan los profesores veteranos que incluso años después de jubilarse todavía se despiertan en mitad de la noche con pesadillas por haber soñado que los alumnos se le rebelan y pierden el control de la clase.
Lo ocurrido en el instituto Severo Ochoa es una advertencia a los profesores con buenas intenciones, deseosos de aportar la mejor educación a los alumnos y que se arman contra el desaliento. La película La Clase da una idea de a lo que se enfrentan hoy en día los docentes de Secundaria: "Por muy divertidos y muy estimulantes que sean los adolescentes, sus comportamientos pueden cortar de raíz el entusiasmo de un profesor que no cobra bastante".
Tanto el director del centro, Ricardo Santos (con quien este periódico trató de contactar sin éxito la noche del jueves) como algunos alumnos presentes en la clase el martes pasado, coincidieron ayer en señalar que el profesor denunciado "no ha agredido a ningún estudiante" y que la reacción de J. M. G. y su familia es del todo "incomprensible".
Santos informó que el profesor (que ayer acudió a dar clases) repartió el martes pasado las notas de un examen de matemáticas y que J. M. G. era uno de los suspendidos, lo que provocó que el alumno estuviera un poco alterado. "Se levantó de su pupitre y se acercó al profesor de matemáticas -explicó el director- con un bote de colonia con el que le roció la cara, lo que provocó que el docente reaccionara desplazándolo hacia un lado". Los alumnos corroboraron ante este periódico la versión de la directiva y aseguraron que "el profesor no pegó en ningún momento al compañero".
Las circunstancias que llevan a J. M. G., que ayer asistió a clase con normalidad, y a sus familiares a presentar el jueves una denuncia en los Juzgados contra este profesor de matemáticas, a rellenar un parte en la Delegación de Educación y a solicitar un informe de lesiones en un centro de salud sólo el juez y un inspector podrán esclarecerlo.
Sin embargo, la dirección del Severo Ochoa envió ayer un informe detallado que contradice por completo la versión que reprodujo la familia en la denuncia.
El profesor, que el curso que viene se jubila, cuenta con una trayectoria "impecable" y no ha tenido ningún problema en sus 40 años como docente, 30 en el instituto Severo Ochoa.
Más de medio millar de alumnos se afanaron ayer, por iniciativa propia, en recoger firmas de apoyo a su profesor, confeccionaron enormes pancartas llenas de mensajes solidarios con los que 'empapelaron' el centro e incluso se escribieron su nombre con rotuladores en la piel a modo de tatuaje. "Es injusto lo que le han hecho", decía una de sus alumnas; "él es, junto a Santaella y la de música, los tres mejores profesores que hay en el centro", decía otro estudiante; "siempre he dicho que cuando fuera mayor querría ser como él", dijo otra alumna; "todos le tienen cariño a este profesor, y eso que da matemáticas, que ya es difícil", apuntaba otro alumno integrante de la Junta de Delegados, que ayer se reunió de forma extraordinaria para expresar su rechazo a la acusación del compañero.
Los comentarios sobre el buen comportamiento del profesor denunciado fueron reiterados por todos. Por el centro se acercaron ayer también antiguos alumnos del instituto y representantes de los sindicatos CSIF y CCOO. Ninguno daba crédito a la denuncia.
Entre los docentes del Severo Ochoa, compañeros del profesor denunciado, reinaba la indignación. "No he llorado en todos los años de carrera que llevo y lo he hecho hoy al enterarme de lo sucedido. Es injusto que se le trate así", decía entre lágrimas una profesora veterana.
"Luego la sociedad se pregunta por qué se dan de baja por estrés o depresión tantos profesores en el sistema educativo público", reflexionaba el presidente de Enseñanza de CSIF, Germán Girela. Sólo el que sea docente o familiar de uno sabe a lo que se enfrentan cada día. Cuentan los profesores veteranos que incluso años después de jubilarse todavía se despiertan en mitad de la noche con pesadillas por haber soñado que los alumnos se le rebelan y pierden el control de la clase.
Lo ocurrido en el instituto Severo Ochoa es una advertencia a los profesores con buenas intenciones, deseosos de aportar la mejor educación a los alumnos y que se arman contra el desaliento. La película La Clase da una idea de a lo que se enfrentan hoy en día los docentes de Secundaria: "Por muy divertidos y muy estimulantes que sean los adolescentes, sus comportamientos pueden cortar de raíz el entusiasmo de un profesor que no cobra bastante".
Recreación virtual de la imagen que se podrá contemplar desde la futura estación del AVE diseñada por Moneo.
Moneo diseña una estación mirador para el AVE en un entorno de espacios abiertos
El arquitecto presentó su anteproyecto, donde se esboza una estructura de doble planta, cuya parte soterrada libera miles de metros para plazas y jardines
GALERÍA GRÁFICA
El árabe como segundo idioma en el instituto Albaicín
Alumnos de primero y segundo de ESO del instituto Albaicín, junto a su profesora de Árabe, Amparo Muñoz, en una de las clases de esta semana. / Fotos: Pepe Villoslada.
GALERÍA GRÁFICA
Desalojo en la Casa del Aire
La policía echa a los ocupas del inmueble situado en el Albaicín de sin tener que recurrir a la violencia.




