- Granada Hoy
- Granada
- García-Royo atribuye a la contratista el control de la seguridad de Gomérez
García-Royo atribuye a la contratista el control de la seguridad de Gomérez
García-Royo atribuye a la contratista el control de la seguridad de Gomérez
El encargado de la obra afirma que comunicó a la coordinadora de seguridad que no le gustaba el aspecto del muro que acabó sepultando al obrero fallecido
Y. H. / Granada | Actualizado 18.11.2009 - 01:00Siendo Luis Gerardo García-Royo concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada ocurrió el derrumbe mortal de Cuesta de Gomérez. Por eso figuraba ayer entre los testigos que desfilaron por el juicio que se está celebrando estos días en los juzgados de Caleta por la muerte del obrero fallecido, Guillermo Estalin España. Durante su interrogatorio, que fue bastante breve, el entonces responsable del urbanismo de la ciudad señaló que, en el caso de la demolición del inmueble donde tuvo lugar el trágico accidente, las funciones de seguridad "recaían exclusivamente sobre la empresa adjudicataria", esto es, sobre Rehabilitaciones y Demoliciones Granada.
Tras señalar que en estas actuaciones, como edil, él se limitaba a "firmar todo aquello que revisaban sus técnicos", precisó que si se acordó que se iniciara la demolición por ejecución subsidiaria del número 16 de Cuesta de Gomérez fue "por el riesgo inminente de caída".
Sobre las supuestas presiones que Lucía Díaz, la responsable de la empresa contratista aseguró que sufría en la época del accidente por parte de su Concejalía para que acometiera muchas obras a la vez y con rapidez, García-Royo fue contundente: "Yo no he dado ninguna orden directa nunca a ninguna empresa contratista y menos a ésta".
Durante la sesión de ayer, declaró también la persona que hacía las veces de encargado en la obra, José Luis O., quien resultó asimismo lesionado. Este testigo, al que sus demás compañeros se refirieron como Pepe, afirmó que antes de que el muro cayera él ya había dicho que no le gustaba el aspecto que presentaba.
En concreto, dijo que comunicó a Alfonso Sances -dueño de Obras Alsa, segunda empresa subcontratada para la obra y para la que trabajaba el fallecido- que el muro "estaba para afuera". La respuesta de su jefe fue, según aseveró, que ese muro "llevaba allí 300 años" y si no se había caído antes no se iba a caer en ese momento, pero que se lo dijera a la directora técnica de la obra, Mari Paz García, porque era ésta quien debía decir "lo que había que hacer y si se apuntalaba o no". Lo cierto es que nunca se apuntaló.
Pepe explicó que hacía las veces de encargado para Obras Alsa "por ser el de mayor edad" de los empleados, pero que "no tenía título ninguno". Trabajaba de lunes a viernes, en horario de 8:00 a 18:00 horas. Tenía contrato y cobraba 360 euros semanales. Él empezó a prestar sus servicios en noviembre, cuando ya estaba avanzada la obra, y vivió en primera persona el desplome que costó la vida a su compañero. La pared cedió cuando Guillermo y él estaban tirando "dos tabiquillos que quedaban de la estructura".
También testificó el dueño del edificio colindante, el número 20 de Gomérez, quien presentó el 21 de octubre de 2004 (dos meses antes del accidente) un escrito de denuncia en los servicios de Urbanismo del Ayuntamiento. En él, además de informar de que se estaban haciendo fogatas en el solar que ya habían provocado que acudieran los bomberos, trasladó su temor a que pudiera ocurrir alguna desgracia personal "pues la demolición se estaba haciendo sin ningún criterio". Explicó en este sentido que "allí había muchas cosas que apuntalar".
Tras señalar que en estas actuaciones, como edil, él se limitaba a "firmar todo aquello que revisaban sus técnicos", precisó que si se acordó que se iniciara la demolición por ejecución subsidiaria del número 16 de Cuesta de Gomérez fue "por el riesgo inminente de caída".
Sobre las supuestas presiones que Lucía Díaz, la responsable de la empresa contratista aseguró que sufría en la época del accidente por parte de su Concejalía para que acometiera muchas obras a la vez y con rapidez, García-Royo fue contundente: "Yo no he dado ninguna orden directa nunca a ninguna empresa contratista y menos a ésta".
Durante la sesión de ayer, declaró también la persona que hacía las veces de encargado en la obra, José Luis O., quien resultó asimismo lesionado. Este testigo, al que sus demás compañeros se refirieron como Pepe, afirmó que antes de que el muro cayera él ya había dicho que no le gustaba el aspecto que presentaba.
En concreto, dijo que comunicó a Alfonso Sances -dueño de Obras Alsa, segunda empresa subcontratada para la obra y para la que trabajaba el fallecido- que el muro "estaba para afuera". La respuesta de su jefe fue, según aseveró, que ese muro "llevaba allí 300 años" y si no se había caído antes no se iba a caer en ese momento, pero que se lo dijera a la directora técnica de la obra, Mari Paz García, porque era ésta quien debía decir "lo que había que hacer y si se apuntalaba o no". Lo cierto es que nunca se apuntaló.
Pepe explicó que hacía las veces de encargado para Obras Alsa "por ser el de mayor edad" de los empleados, pero que "no tenía título ninguno". Trabajaba de lunes a viernes, en horario de 8:00 a 18:00 horas. Tenía contrato y cobraba 360 euros semanales. Él empezó a prestar sus servicios en noviembre, cuando ya estaba avanzada la obra, y vivió en primera persona el desplome que costó la vida a su compañero. La pared cedió cuando Guillermo y él estaban tirando "dos tabiquillos que quedaban de la estructura".
También testificó el dueño del edificio colindante, el número 20 de Gomérez, quien presentó el 21 de octubre de 2004 (dos meses antes del accidente) un escrito de denuncia en los servicios de Urbanismo del Ayuntamiento. En él, además de informar de que se estaban haciendo fogatas en el solar que ya habían provocado que acudieran los bomberos, trasladó su temor a que pudiera ocurrir alguna desgracia personal "pues la demolición se estaba haciendo sin ningún criterio". Explicó en este sentido que "allí había muchas cosas que apuntalar".
"Las tareas de desescombro han empezado ya más en serio"
Al quedar descartado que pueda haber más supervivientes, los policías y voluntarios se afanan ahora en la reconstrucción de Haití
GALERÍA GRÁFICA
El árabe como segundo idioma en el instituto Albaicín
Alumnos de primero y segundo de ESO del instituto Albaicín, junto a su profesora de Árabe, Amparo Muñoz, en una de las clases de esta semana. / Fotos: Pepe Villoslada.
Encuesta
¿Está de acuerdo con el desalojo de la Casa del Aire en el Albaicín?
Encuesta
¿Cree que el Partido Popular ganará las elecciones Generales y Autonómicas en la provincia de Granada, como indica el sondeo elaborado por IESA?
GALERÍA GRÁFICA
Desalojo en la Casa del Aire
La policía echa a los ocupas del inmueble situado en el Albaicín de sin tener que recurrir a la violencia.




