- Granada Hoy, Noticias de Granada y su Provincia
- Actualidad
- Mundo
- Francia decide entre el cambio y 'Merkozy'
Francia decide entre el cambio y 'Merkozy'
Francia decide entre el cambio y 'Merkozy'
Sarkozy y Hollande luchan por la jefatura del Estado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales galas.
HannaGieffers y Ralf E. Krüger (dpa), parís | Actualizado 22.04.2012 - 17:01
Artículos relacionados
Los votantes franceses muestran determinación, o al menos los que han ido este domingo a las urnas. Ni en el barrio obrero parisino de Saint Denis ni en el exclusivo distrito 15 había rastro de hastío ante las elecciones. "Hemos tenido un comienzo muy movido, hasta ahora no hemos notado nada que haya bajado la participación", dijo el presidente de la mesa en la avenida Félix Faure, Philippe Mouricou. Unas pocas calles más adelante se encuentra el barrio del conservador Nicolas Sarkozy, que lucha por su reelección. Sin embargo, aquí las voces de los electores no parecen tan seguras. "Yo he votado por François Hollande", dice la treintañera Ghislaine al salir del local electoral. "Estoy decepcionada con Sarkozy y esta vez quiero el cambio".
A varias docenas de kilómetros, en el tranquilo barrio parisino de Taverny, la presidenta de la mesa electoral se expresaba de modo similar. "Aunque Hollande no me convence al 100 por 100, voy a votar por él. No espero que haga milagros, pero simplemente defiende mejor nuestros intereses que Sarkozy", dijo antes de depositar su voto. Su hija, que estudia en Estrasburgo, ha viajado extra para votar, al igual que el médico Jean-Georges Mercier, que ha recortado sus vacaciones. "Mi voto es para Merkozy", dice en referencia al nombre de la pareja política formada por Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel en la gestión de la crisis del euro. El argumento de Mercier: "La visión política de Hollande no es compatible con los grandes retos europeos."
Tampoco en el campo era visible la desgana ante los comicios, aunque también por otros motivos. "En un pueblo, las elecciones suponen una ocasión para encontrarse haciendo fila", dice la jubilada Aude Bracquemond. Esta ex profesora reside en el tranquilo pueblo normando de Chaise-Dieu-le-Theil, al que muchos parisinos se dirigen para descansar y donde el ultraderechista Frente Nacional goza de un notable apoyo. "Doscientos sesenta habitantes, 237 electores y una participación del 71 por ciento poco antes de las 15:00", dice citando al alcalde. ¿Y a quién ha votado ella? Pese a su entusiasmo por Los Verdes franceses no ha apostado por su candidata, Eva Joly. "He optado por el voto útil y éste ha sido para Hollande. Estoy a favor del cambio."
La decepción ante el balance político del presidente saliente Sarkozy también guió el voto de la estudiante de Derecho Amélie Aiad en el barrio obrero parisino de Saint-Dénis. Sin embargo, para esta joven de 19 años tanto Hollande como Sarkozy son "poco claros". Sólo uno ha podido convencerla: el centrista François Bayrou. "Él es concreto, mientras que los demás sólo dicen blabla", subraya. En cambio, su madre Lydia se decidió por la extrema derecha y votó por Marine Le Pen. El argumento de esta mujer de medios modestos es que no quiere que "los falsos pobres, los gandules", sean financiados por el Estado. Además, en su barrio es importante que mejore la seguridad, tal y como promete Le Pen.
A varias docenas de kilómetros, en el tranquilo barrio parisino de Taverny, la presidenta de la mesa electoral se expresaba de modo similar. "Aunque Hollande no me convence al 100 por 100, voy a votar por él. No espero que haga milagros, pero simplemente defiende mejor nuestros intereses que Sarkozy", dijo antes de depositar su voto. Su hija, que estudia en Estrasburgo, ha viajado extra para votar, al igual que el médico Jean-Georges Mercier, que ha recortado sus vacaciones. "Mi voto es para Merkozy", dice en referencia al nombre de la pareja política formada por Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel en la gestión de la crisis del euro. El argumento de Mercier: "La visión política de Hollande no es compatible con los grandes retos europeos."
Tampoco en el campo era visible la desgana ante los comicios, aunque también por otros motivos. "En un pueblo, las elecciones suponen una ocasión para encontrarse haciendo fila", dice la jubilada Aude Bracquemond. Esta ex profesora reside en el tranquilo pueblo normando de Chaise-Dieu-le-Theil, al que muchos parisinos se dirigen para descansar y donde el ultraderechista Frente Nacional goza de un notable apoyo. "Doscientos sesenta habitantes, 237 electores y una participación del 71 por ciento poco antes de las 15:00", dice citando al alcalde. ¿Y a quién ha votado ella? Pese a su entusiasmo por Los Verdes franceses no ha apostado por su candidata, Eva Joly. "He optado por el voto útil y éste ha sido para Hollande. Estoy a favor del cambio."
La decepción ante el balance político del presidente saliente Sarkozy también guió el voto de la estudiante de Derecho Amélie Aiad en el barrio obrero parisino de Saint-Dénis. Sin embargo, para esta joven de 19 años tanto Hollande como Sarkozy son "poco claros". Sólo uno ha podido convencerla: el centrista François Bayrou. "Él es concreto, mientras que los demás sólo dicen blabla", subraya. En cambio, su madre Lydia se decidió por la extrema derecha y votó por Marine Le Pen. El argumento de esta mujer de medios modestos es que no quiere que "los falsos pobres, los gandules", sean financiados por el Estado. Además, en su barrio es importante que mejore la seguridad, tal y como promete Le Pen.


