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Las mentiras del CB Granada
Las mentiras del CB Granada
El castigo a los embusteros es que no los vamos a creer más, aun cuando digan la verdad. No tienen credibilidad
Juan Prieto / Deportes@granadahoy.com | Actualizado 14.05.2008 - 01:00ESCRITA ayer mi opinión sobre la conveniencia de renovar a Valdeolmillos, quiero dejar constancia de mi protesta más enérgica contra los responsables del CB Granada -sean quienes sean- por la fea y soez costumbre de mentir a los medios de comunicación y, por ende, a sus abonados y seguidores. No ha sido ni una, ni dos, nis tres... sino bastantes las ocasiones en las que hemos sido engañados a conciencia por parte del director general, el entrenador o el departamento de prensa. Incluso, hasta en los propios comunicados oficiales. Doy la enhorabuena a mis compañeros Juanjo Fernández y Pablo Quílez por marcharse de la rueda de prensa previa al partido del pasado viernes, cuando se enteraron de que Mensah-Bonsu llevaba en Estepona ¡desde el lunes!. Fue el culmen de una serie de embustes impropios de la categoría que se le supone a la entidad. Lo de Gutiérrez en Bilbao clamó al cielo, como otras veces que no se nos ocultó la realidad sino que se nos engañó en convocatorias o ausencias de jugadores, transmitiendo los medios, sin saberlo, esas mentiras a los aficionados. De la última me enteré el domingo cuando hablé con José Julián, que estaba en Estados Unidos. Resulta que la semana pasada se envió desde el club una nota de prensa en la que se anunciaba que el presidente había visitado la concentración en Estepona para dar ánimos y transmitir un mensaje de apoyo absoluto. Todos los medios nos hicimos eco de la presencia del presidente con los suyos. Pero no. Fue mentira. Jamás estuvo en Estepona. Se lo inventaron. Llamó a Valdeolmillos desde Marbella.
La culpa puede que sea nuestra. Si nos engañan una vez, es de ellos. Pero si es reiterado es porque lo permitimos. Ahora bien, el mayor castigo a los embusteros es que no los vamos a creer más, aun cuando digan la verdad. No tienen credibilidad los responsables de tales trolas. A ellos les pueden parecer bien estos métodos una vez conseguido el objetivo de la permanencia. Pero para mí el fin no ha justificado los medios porque, sobre todo, era innecesario. Es la última.
La culpa puede que sea nuestra. Si nos engañan una vez, es de ellos. Pero si es reiterado es porque lo permitimos. Ahora bien, el mayor castigo a los embusteros es que no los vamos a creer más, aun cuando digan la verdad. No tienen credibilidad los responsables de tales trolas. A ellos les pueden parecer bien estos métodos una vez conseguido el objetivo de la permanencia. Pero para mí el fin no ha justificado los medios porque, sobre todo, era innecesario. Es la última.

