- Granada Hoy
- Opinión
- El encuentro imprescindible
El encuentro imprescindible
editorial
El encuentro imprescindible
| Actualizado 24.07.2008 - 01:00LA entrevista de ayer entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el del primer partido de la oposición, Mariano Rajoy, no ha defraudado las expectativas en ella depositadas en los medios políticos. Después de los desencuentros entre ambos líderes políticos durante toda la anterior legislatura, Zapatero y Rajoy han formalizado la mejora de sus relaciones que sugería la nueva realidad derivada de las elecciones generales del 9-M. Un Zapatero revalidado en las urnas y decidido a cambiar su estrategia antiterrorista y un Rajoy que ha abandona la estrategia de la crispación y ha asentado a su partido en el centro moderado, pese a la fuerte oposición interna sufrida en los últimos meses, estaban destinados a entenderse y a normalizar el país. Es lo que ha empezado a suceder. Los dos dirigentes alcanzaron un acuerdo de notable relieve acerca de la política a desarrollar frente al terrorismo, en una especie de Pacto Antiterrorista renovado, así como en las reformas legales necesarias para la mejor defensa de las víctimas del terror y de los delitos sexuales, singularmente la pederastia, y en la renovación del Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial, requisito este último imprescindible para alejar a las instituciones del sectarismo paralizante que las ha dominado en los últimos tiempos. Ha sido, pues, un consenso imprescindible, que la sociedad española venía demandando y que, sin resolver los problemas del país, los encauza en la dirección correcta, al construir un acuerdo de mínimos entre las dos grandes sensibilidades políticas españolas, las únicas con opciones para gobernar. Con ello se gana también en estabilidad y se pierde, en buena hora, en crispación. Entra dentro de la lógica que el nuevo clima consagrado en la cumbre de ayer no llegue al terreno económico, donde el diagnóstico y las recetas de unos y otros son considerablemente distintos. Pero es normal que sea así. PSOE y PP son partidos diferentes, alternativos el uno del otro. Que se hayan puesto de acuerdo en lo fundamental no significa que vayan a gobernar igual. Normalidad plena, pues.

