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Gordos y deprimidos
el as en la manga
Gordos y deprimidos
| Actualizado 24.09.2008 - 01:00AUNQUE llevo bastantes años viviendo a caballo entre Granada y Nueva York, todavía no me acostumbro a ver la cantidad de gordos de los de verdad, redondos y orondos, que hay en el país de las hamburguesas y los hot-dogs. Hace un par de días, en el autobús que sale de mi casa y te deja en el corazón de Manhattan, había uno de esos. Trató de sentarse, y el primer obstáculo fue meter la pierna entre el asiento suyo y el respaldo del de delante. El segundo, meter la barriga una vez atravesada la pierna, y el tercero, sentarse sin destrozar los dos reposa brazos. Increíble, pero cierto, su perímetro excedía, a lo ancho, la distancia que hay entre los dos reposa brazos (son dos asientos por fila, y los reposa brazos están a la izquierda del asiento izquierdo y a la derecha del asiento derecho). Pero es que de atrás a delante, apoyando firmemente la espalda en los dos asientos, su barriga tocaba ligeramente el respaldo de delante. Entro en las tiendas y siempre veo secciones de tallas extralargas, y por la calle de cualquier ciudad siempre hay gordos, como John Travolta antes de hacer Pulp Fiction.
Lo peor de todo, en el país más rico del mundo, es que hay también muchos deprimidos, quizá muchos más que gordos, aunque esos no se ven a simple vista cuando te los cruzas por la calle. ¿Cómo puede ser que el país más poderoso del mundo, donde hay tantos ricos y tienes acceso a lo que quieras y cuando quieras, incluidos domingos, padezca esos males? Y la pregunta se podría hacer extensiva a España, donde también empieza a haber demasiados gordos y muchísimos más deprimidos. No exagero si digo que el 60% de las personas que conozco en España han visitado más de una vez a un psiquiatra.
En el otro lado, latinos y africanos. Este verano pasado, mi amigo Ricardo me ha enseñado las fotos de una actividad realizada por la ONG Cosocial, de Granada, en una ciudad africana. Lo típico: medicinas, ayuda en la construcción de hospitales, clases de español, atención sanitaria, actividades recreativas, etc. Negros como el carbón, casi desnudos, delgaditos y con una sonrisa de oreja a oreja. Lo mismo en Cuba: mal vestidos, medio hambrientos, azotados por el huracán Ike y los huracanes Castros, y se ríen a carcajadas de sus males. En América Latina sólo hay psicólogos en Argentina, y los psiquiatras apenas tienen curro. Lo contrario que en el primer mundo. ¿Será que cuanto más tienes más te jodes? ¿O más ambicionas? ¿O más egoísta te vuelves? ¿O das importancia a estupideces que no la tienen? Indique con una X la casilla correcta.
Lo peor de todo, en el país más rico del mundo, es que hay también muchos deprimidos, quizá muchos más que gordos, aunque esos no se ven a simple vista cuando te los cruzas por la calle. ¿Cómo puede ser que el país más poderoso del mundo, donde hay tantos ricos y tienes acceso a lo que quieras y cuando quieras, incluidos domingos, padezca esos males? Y la pregunta se podría hacer extensiva a España, donde también empieza a haber demasiados gordos y muchísimos más deprimidos. No exagero si digo que el 60% de las personas que conozco en España han visitado más de una vez a un psiquiatra.
En el otro lado, latinos y africanos. Este verano pasado, mi amigo Ricardo me ha enseñado las fotos de una actividad realizada por la ONG Cosocial, de Granada, en una ciudad africana. Lo típico: medicinas, ayuda en la construcción de hospitales, clases de español, atención sanitaria, actividades recreativas, etc. Negros como el carbón, casi desnudos, delgaditos y con una sonrisa de oreja a oreja. Lo mismo en Cuba: mal vestidos, medio hambrientos, azotados por el huracán Ike y los huracanes Castros, y se ríen a carcajadas de sus males. En América Latina sólo hay psicólogos en Argentina, y los psiquiatras apenas tienen curro. Lo contrario que en el primer mundo. ¿Será que cuanto más tienes más te jodes? ¿O más ambicionas? ¿O más egoísta te vuelves? ¿O das importancia a estupideces que no la tienen? Indique con una X la casilla correcta.

