'Pastora' rescata la Triana pura

  • La bailaora Pastora Galván rinde homenaje a los gitanos viejos del antiguo arrabal

"Es mi hermano mayor pero a veces se cree que es mi padre. Puede ser bastante duro conmigo y sin embargo, al final, siempre me echa un capote", dice entre sonrisas Pastora Galván (Sevilla, 1980) para explicar cómo combina las pulsiones propias de su baile con las lecciones del vanguardista y virtuoso Israel Galván. Él firma la dirección musical y la coreografía del espectáculo Pastora, con el que la joven regresa a la Bienal tras su arrollador debut en solitario de hace dos años con el montaje La Francesa. Con la guitarra de Ramón Amador, el compás de Bobote y los cantes de David Lagos y José Valencia, Pastora Galván plantea un viaje en el tiempo a la Triana de las reuniones familiares y las casas vecinales donde combina humor, clasicismo y guiños surrealistas.

El espectáculo, explica Pastora, "comienza con un homenaje a Triana Pura, es mi tributo a esos maravillosos gitanos viejos, a sus cantes y bailes autóctonos". A partir de ese arranque arrollador, con la artista vestida de sencilla ama de casa, se sucederá una serie de numerosos donde no faltará la bata de cola ni, por supuesto, los tangos y la soleá de Triana, pues el alma del antiguo arrabal anima toda la velada. "Estarán presentes casi todos los bailes y estilos trianeros", apunta.

Marianas, pregones, fandangos a nudillo, seguiriyas, bulerías, alegrías y malagueñas son los otros cantes que permitirán demostrar el momento excepcional que vive esta bailaora de numerosos recursos que ha encontrado una voz propia sin perder su carácter alegre, sus maneras sevillanas y su rotunda sensualidad.

El espectáculo se presentó el año pasado en el Festival de Jerez, la muestra que, dedicada al baile, revoluciona anualmente la ciudad gaditana con epicentro en el Teatro Villamarta. Sin embargo, apunta Pastora Galván, "hemos cambiado la iluminación, varias coreografías, las entradas y salidas en escena... Parece un espectáculo completamente nuevo. Y además yo voy a dar todo mi corazón y todo mi arte porque para mí la Bienal de Sevilla es muy importante y el Lope de Vega me parece el teatro más bonito de mi ciudad".

El ritmo de ensayos de Pastora Galván ha sido frenético en las últimas semanas. "Son muchas horas de estudio, muchos nervios e Israel no ha dejado de introducir cambios y limar aspectos del montaje". Por ello, la delegada municipal de Cultura, Maribel Montaño, sostuvo en la presentación del espectáculo en el Casino de la Exposición que "gracias a Pastora Galván también tendremos a Israel, al menos como coreógrafo, en esta Bienal donde tantos éxitos ha cosechado y cuya historia ha cambiado para siempre".

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