Corpus

Luque a hombros: tapa y repite

  • Morante de la Puebla no puede y Perera se justifica en el desgastado encierro de Torrealta

GANADERÍA: Se lidiaron toros de Torrealta, desiguales de presentación, flojos y desrazados. El más potable, el quinto. El tercero, sin clase, simplemente 'se dejó'. El primero, un inválido, fue imposible. TOREROS: Morante de la Puebla, de catafalco y plata; estocada (silencio) y estocada (división). Miguel Ángel Perera, de rosa y oro; pinchazo, otro hondo, estocada y dos descabellos (silencio); y cuatro pinchazos y estocada (ovación tras aviso). Daniel Luque, de canela y azabache; estocada (dos orejas); y estocada ligeramente desprendida (oreja) Incidencias: La plaza tuvo tres cuartos de entrada en tarde soleada.

Salvada por la campana habría que definir a la tarde de ayer. La salida a hombros del sevillano Daniel Luque tapó, pero en ningún caso justificó ni salvó, el desrasado y blando encierro de Torrealta, que además fue desigual. Por destacar algo, decir que el jabonero lidiado en tercer lugar tuvo algo más de movilidad, pero de clase lo justito, y, como siempre se dice, el quinto al menos dejó ver algo más y fue el más potable.

La desventura no acabó ahí, porque el que abrió plaza era un inválido descarado, pero tal vez a la presidenta Ana Belén Álvarez le vino a la memoria lo del jueves, cuando Mariano Damas sacó tres sobreros en el tercer toro, y supongo que al ser el primero le tembló un poquito el pulso, por si acaso lo que quedara dentro fuese igual. Pero no te preocupes, Ana, que al menos no nos dio tiempo a aburrirnos, eso sí, nos quedamos con las ganas de ver a Morante, que no es poca cosa. Con este tipo de ganado no es fácil crear mucha afición, pero ya es tan habitual que incluso uno llega a acostumbrarse, aunque de mala manera.

Menos mal que Luque salió enrabietado y a por todas en el tercero, al que recibió con verónicas ajustadas, dos chicuelinas y otra media de remate, porque si no, no sé en qué habría quedado la tarde. Tras el caballo y banderillas, el toro parecía tener algo de picante, pero estaba por definir. Comienza la faena de muleta a pies juntos, aunque su oponente se lo piensa y le cuesta pasar, dos remates con la izquierda tuvieron buen gusto. El toro tardeó pero le ligó la primera tanda llevándolo muy tapado, al igual que en las siguientes, donde Daniel se fue arriba pese a que le costaba tragarse el tercero. Cambió de mano, tiró la ayuda y se dispuso a torear al natural con la derecha, aguantando tanto que le costó un arreón. Ya muy encima y con enorme valor entre los pitones, obtuvo el reconocimiento del público a su gran esfuerzo. Remató con bernardinas y abaniqueo. Todo lo que se podía, que no era demasiado, estaba ya hecho.

El sexto buscó la salida ya en el capote y pese a las probaduras de Luque el toro no humillaba ni embestía ni nada. Llevándolo muy tapado logró alguna tanda por ambos pitones, pero el mayor esfuerzo y mérito fue evitar que el toro se fuera a tablas. Demasiado esfuerzo para tan poco que torear.

El primero de Perera salió parado y blando. Dobló al sentir someramente la vara. Lo tantea entre las rayas de picadores, por alto y sin forzar, al igual que al natural. Todo muy despacio, sin bajar la mano y con poca hondura, nada. Algo más templado en las dos siguientes pero sin someter, el redondo de remate por destacar algo. Vuelve a intentarlo por el pitón izquierdo y el toro se rajó. Lo tenía todo el marmolillo indignante, bochornoso espectáculo.

Salió con más decisión en el manejable quinto, con el que abrió faena con pases cambiados a pies juntos, ahí si hubo verdad y emoción. El toro no aguantaba las series y se quedaba en el tercer lance, pero Perera estaba muy firme. Rectificando, consigue siete naturales, alguno de buen trazo y exprimiendo al animal. Recurrió al toreo encimista sin darle sitio al animal, cosa que es efectista, pero que ya no dice tanto como el toreo de distancias justas. Circulares que llegaban al público porque se metió entre los cuernos, más valor que argumentos. Bernardinas en las que se veía el peligro real, ahí sí tuvo aguante y pundonor, pero falló con el acero.

Nos quedamos con las hadas de Morante volando por la plaza, pero no tuvimos ocasión de que bajaran al ruedo. Al inválido primero lo sacó y esperó. Intentó darle alguna justificación a algo que no la tenía, y tras las protestas acaloradas del público, abrevió.

Con la ilusión y el dibujo de cuatro verónicas y media de remate marca de la casa fue con lo único que nos quedamos en el cuarto. El toro protestaba por arriba y se colaba. Tras darle tiempo infinito en las tandas, Morante no lo veía claro ni estaba a gusto. Todo se tornaba probaturas breves hasta que se escucharon los primeros "Fuera, fuera". Demasiado para el maestro.

Hoy, la tradicional corrida que lleva a la plaza aficiones distintas para Manuel Díaz 'el Cordobés', Cayetano Rivera Ordóñez y David Fandila 'el Fandi', con toros de Gavira.

Además, ayer anunció Taurotoro que el sustituto de Julio Aparicio para el festejo del domingo era el propio Luque, que compartirá cartel con Juan Bautista y Castella, por fin se resolvió la incógnita, y además con éxito.

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