Vendedores de ilusión

Cuando uno sube a la feria nunca sabe cómo va a volver a su casa. Lo normal es que se salga por la portada de Almanjáyar con una (o dos) copas de más, pero también se ha dado el caso de salir de la feria oculto u oculta entre regalos, miles de regalos. Los muñecos de peluche gigantestos, las enormes pelotas de fútbol o los globos de todas las formas y colores son algunos de los obsequios habituales que te pueden "caer" en cualquier momento dado si pisas el ferial. La ilusión que supone recibirlos también la venden los trabajadores ambulantes de las tómbolas y los puestos. Hombres y mujeres anónimos que saben perfectamente cuál es la cara de la ilusión.

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