El Barça acusa la resaca copera

  • Los azulgrana encadenan su segundo empate liguero

  • Con Messi desaparecido, Dembele falló en casi todo

El Barcelona acusó la resaca copera y sumó su segundo empate consecutivo en Liga, al no poder superar al Getafe, que se convirtió, tras el Celta, en el segundo equipo que esta temporada puntúa en el Camp Nou.

Ernesto Valverde ya avisó en la víspera de que la visita del Getafe resultaba de lo más inoportuna, aún más con las bajas en defensa de Umtiti, sancionado, Vermaelen, aún en la enfermería, y un Piqué renqueante desde que se lesionó en la rodilla derecha en el último derbi contra el Espanyol.

El Getafe es de esos equipos incómodos que no te dejan jugar. Ya lo comprobó el Barça en la primera vuelta, cuando se impuso por 1-2 tras remontar el tanto inicial de los madrileños con el gol del triunfo a seis minutos del final.

Nada que ver con las dos últimas visitas del Getafe al Camp Nou, pues en ambos casos se llevó un sonrojante 6-0. Tras los primeros minutos se supo que ese resultado no iba a repetirse.

Los azulgrana dominaron con claridad, pero no se acercaron con peligro a la portería defendida por Guaita, protegido por el planteamiento rocoso del equipo de José Bordalás, que atascó el juego del Barcelona en cada posesión.

Un posible penalti de Bruno a Messi, al cuarto de hora, y un gol anulado a Luis Suárez, por fuera de juego, en la última jugada de la primera mitad fue todo el caudal ofensivo local en el primer acto.

El Getafe, en cambio, tuvo una ocasión clara a cinco minutos del descanso. Ángel dejó clavado a Yerry Mina, que formó una pareja inédita en el eje de la zaga con Digne, antes de cruzar demasiado su disparo sobre la meta defendida por Ter Stegen.

Se agitó el partido al inicio del segundo acto. El Getafe se sentía cómodo y el Barça, consciente de que el Atlético había recortado la diferencia a seis puntos tras ganar en Málaga, empezó a exigirse un poco más ante su afición.

Luis Suárez remató ligeramente desviado tras una asistencia de Paco Alcácer, y Coutinho, de rosca, puso a prueba a Guaita antes del cuarto de hora.

Minutos después, Gaku, en una contra, intentó sorprender desde lejos a Ter Stegen, pero su disparo se marchó alto. Luego, Amath cruzó demasiado su disparo.

Valverde vio que el partido se le escapaba y puso a Iniesta y Dembele por Coutinho y Paco Alcácer para jugar la última media hora, pero el primero estuvo poco participativo y el segundo, que reaparecía después de su segunda lesión muscular de la temporada, erró en casi todas las acciones en las que apareció.

Dos remates de cabeza de Yerry Mina -el primero flojo tras un saque de falta y el segundo demasiado cruzado a la salida de un córner- avisaron al Getafe. Y Bordalás decidió que era el momento de defender con todo, sentando a Ángel, su único punta, y dando entrada al aguerrido Flamini.

Messi, en una de esas contadas tardes en las que parece que no está, puso a prueba a Guaita con un tiro desde la frontal y Luis Suárez, ya en el tiempo añadido, cabeceó un balón que obligó al portero visitante a volar.

No fue el día del Barça. Y aún pudo ser peor, porque el Getafe tuvo la última ocasión del encuentro en un par de lanzamientos de falta de Antunes.

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