Cambian las sensaciones y queda poco tiempo

  • El Granada CF divisa con muchas esperanzas el final de la temporada y al '74' se le oscurece el horizonte

El fútbol, como la vida, da vueltas. En cuestión de semanas cambian las expectativas, los sentimientos, las sensaciones y los ánimos. Por lo general se tiende a ser eufórico o a estar hundido. Cuando la tendencia de resultados es positiva se ve todo de color de rosa y ya se piensa en lo máximo, y cuando es negativa se teme que vaya a peor. Algo así le está sucediendo al Granada CF y al '74'. Los rojiblancos han enlazado tres victorias consecutivas y el club capitaneado por Marsá acumula ya cinco jornadas sin ganar, lo que ha supuesto que se asome al precipicio.

l ILUMINADO

Al Granada CF se le ha iluminado el futuro más cercano. Hace pocas semanas se daba la temporada por perdida y han bastado tres triunfos consecutivos para darle la vuelta a la tortilla. Se cree que aún es posible, pese a que no depende de si mismo. Los cálculos pasan por ganar los máximos puntos posibles y esperar que los demás se sigan equivocando. Tiempo hay, aunque el margen de error ya se agotó y no se puede fallar más. Ante el Portuense habrá una nueva final. Si se gana se seguirán alimentando las esperanzas.

l MOVILIZACIÓN

La afición del Granada CF dio la nota positiva en el partido frente al Marbella. Ha bastado una mínima dosis de ilusión para levantar los ánimos, apagados por los fiascos que se había vivido en jornadas anteriores por los resultados adversos. Los seguidores respondieron a la movilización y transmitieron energías a los jugadores para que ganaran otra batalla.

l MALA PINTA

Lo que le ocurre últimamente al Granada 74 no tiene buena pinta. Ante el Albacete claudicó y se ha complicado mucho para la recta final. Se piensa que el problema puede estar en el banquillo y se ha tomado la decisión de destituir a Antonio Tapia. Ya se sabe que casi siempre se mira al mismo sitio como la causa del mal, pero no creo que el técnico cordobés se haya equivocado tanto como para merecer ese destino. Los refuerzos del mercado de invierno no están respondiendo y las lesiones han lastrado al equipo. Sólo hay que desear que el equipo se salve.

l CÁLCULOS

Números y más números, combinaciones, cábalas, adivinaciones, es lo que queda en el Baza en las cuatro semanas que restan para que finalice la temporada, sobre todo por la zona de abajo porque por arriba toda la lucha se va a centrar entre tres o cuatro equipos por una plaza, pero por el fondo es otra cosa, hasta ocho equipos luchando por salir de las dos de descenso directo y por la de promoción. Además equipos que hace poco más de un mes soñaban con la promoción de ascenso, se ven ahora mismo enfrascados en eludir la Tercera División, Puertollano y Betis B son dos claros ejemplos. Lejos de aclararse con el transcurso de las jornadas que equipos acompañarán a Algeciras y Talavera en el amargo viaje del descenso, cada vez se lía más la situación. Ese mal de muchos está beneficiando, dentro de un orden, al Baza por varios motivos. Primero porque hasta el momento y con los que ya se ha enfrentado en la ida y la vuelta, les gana el gol average y eso con lo apretado de la clasificación puede ser definitivo. Y segundo porque el punto conseguido en Cartagena le proporciona sacar un poco la cabeza con respecto a los perseguidores más inmediatos.

l UNA FINAL

Pero toda esta mejor posición en la rampa de despegue se tiene que corroborar el domingo frente al Mazarrón. Ahora sí que llega la final definitiva, una victoria frente a los murcianos significará prácticamente la permanencia. Este partido tiene bastantes parecidos con el del ascenso frente al Villanovense, o con el del Castillo por la permanencia. En aquellos no cabía margen de error, pero en este ese margen quedaría reducido a la mínima expresión, porque en vez de dejar definitivamente atrás al Mazarrón, nos dejarían ellos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios