Mejora notable del trabajo colectivo

  • Los jugadores se muestran como un bloque atrás y lo intentan adelante

Anquela le pidió a sus jugadores durante la semana que trabajaran como nunca, que fueran solidarios con sus compañeros para, así, estar en disposición de sacar algo positivo del Camp Nou. Y estuvo a nada de conseguirlo.

Los jugadores le hicieron caso a su técnico y realizaron el mejor partido de la temporada. El orden defensivo mostrado en el estadio azulgrana fue espectacular. Líneas juntas y trabajo de cierre espectacular sobre la eficientes fábrica de huecos del equipo de Tito Vilanova.

Esto no hace más que demostrar que, pese a que el Granada está con sólo dos puntos en la tabla y no ha ganado ningún partido, los futbolistas creen en su entrenador y, sobre todo, en el trabajo que realizan. Pese a caer ayer ante el mejor equipo del mundo de facto, la confianza en el equipo habrá subido como la espuma y sólo hace falta que se refrende la próxima semana en Los Cármenes frente al Celta de Vigo.

De lo que quizás se pueda echar algo en cara es que en ataque sigue sin haber suerte de cara a gol. Ya fuera porque en otros días no se llegaba con claridad al área contraria, ayer, de lo poco que se llegó, fue evidente y faltó, en unos casos saber definir, y en otros momentos suerte.

Una derrota que puede servir para hacer crecer al equipo. Habrá que ver si, de verdad, esto sirve para que el Granada por fin se haya convencido de que ese es su juego e ir a por todas de aquí en adelante.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios