Messi asalta el Balón de Oro

  • La consecución blaugrana de la triple corona deja al argentino el camino libre para ser reconocido como el mejor del mundo.

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Si lo que le faltaba al argentino Leo Messi para coronarse como mejor futbolista del mundo era conseguir títulos, ya no hay excusas: el gol de cabeza que certificó el miércoles la Liga de Campeones y el triplete para el Barcelona supone la superación de un nuevo obstáculo en el camino para conquistar en diciembre el Balón de Oro y el FIFA World Player.

"El próximo año, seguro que (el Balón de Oro) será para él. Este año, sin duda ninguna, está mereciéndolo". Quien habló el miércoles así fue el astro brasileño Pelé, que verbalizó lo que todos pensaban: la final de la Liga de Campeones iba a decidir si el portugués Cristiano Ronaldo seguía siendo el mejor o si Messi le arrebataba el puesto.

"Para nosotros es el mejor aunque hubiéramos perdido la final. Imagino que ahora deben estar inscribiendo su nombre en el trofeo del Balón de Oro, estoy muy feliz por él", dijo tras la final su técnico, Josep Guardiola.

Con un hueco entra los más grandes

Messi se unirá casi con toda seguridad a Alfredo di Stefano, Omar Sívori y Diego Maradona como argentinos elegidos mejores futbolistas del mundo.

A pesar de la rúbrica lograda en Roma con la Liga de Campeones, su mayor título -se perdió la final de 2006 por lesión-, Messi apenas habló. Atendió por obligación a la televisión y basta.

Gerard Piqué pasó por el pasillo flanqueado por cientos de periodistas con una sonrisa y el balón de la final y trozos de las redes de las porterías del Estadio Olímpico bajo el brazo. La Copa plateada con los lazos azules y granates la llevaba el arquero Víctor Valdés.

Entonces, cruzó Messi. Los reporteros clamaban por tener sus palabras, pero él pasó rápido, cabeza agachada, extrema timidez, felicidad serena en el rostro, como si nada hubiera pasado.

Antes, en la cancha había festejado como no lo quiso hacer en 2006, cuando, despechado porque el entonces técnico, el holandés Frank Rijkaard, no quiso forzar su lesión en la final, ni siquiera quiso aparecer en la foto.

En Roma festejó, sobre todo tras el 2-0 en el minuto 70 tras un insólito salto y un certero remate de cabeza. Una nueva arma para la "Pulga", que suele picar con su pierna izquierda, rara vez con la derecha y casi nunca con la cabeza por culpa de sus 1,69 metros de altura.

Fue su noveno tanto en la Liga de Campeones. Di Stefano había sido hasta ahora el único argentino en ser el máximo realizador en Copa de Europa. De eso hace casi 40 años.

Messi superó además en Roma otro obstáculo: nunca había marcado a equipos ingleses.

Los retos superados

Y es que la presente temporada fue en la que Messi hizo desaparecer los "nunca".

Nunca había anotado tantos goles en una campaña (lleva 38). Nunca había vestido el simbólico 10 ni en el Barcelona ni en la selección argentina, dirigida ahora por su ídolo, Diego Maradona. Nunca había marcado en el estadio Santiago Bernabéu, el del Real Madrid, archirrival del Barcelona. Hasta el 2 de mayo, en el recordado 6-2. Nunca había ganado una final con el Barcelona. El 14 de mayo venció en la de la Copa del Rey con un gol. Y en Roma repitió. Nunca había pasado una temporada completa sin problemas musculares desde que llegó a la élite del fútbol.

Es un año de continuos pasos adelante. En su club y en la selección. Ya no es más el Barcelona de su amigo Ronaldinho. Es el Barcelona coral de Guardiola en el que por encima de todos destaca Messi. Y no es fácil despuntar en el actual conjunto azulgrana.

Y Maradona le ha entregado todos los galones en la albiceleste.

En Roma Messi tuvo su primera gran actuación a nivel planetario, a la espera de que llegue el Mundial de Sudáfrica en 2010.

"Quiero la triple corona y después el Mundial de Sudáfrica 2010 con Argentina, obvio", dijo Messi en una reciente entrevista con el diario argentino "Clarín".

"Todavía tengo frescos todos los festejos que tuvimos en Holanda 2005 cuando salimos campeones del Mundial Sub 20. Y repetirlo en la mayor, con Diego (Maradona) de técnico, con todo lo que eso significa. Sería decididamente único e inolvidable", agregó.

La comparación con Maradona se intensifica a cada obstáculo superado por Messi, que ya puede presumir de algo que no tiene el "Diez": es campeón de Europa.

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