Pérez, el mexicano que apunta a vestirse de rojo

  • El de Sauber, que suena como sustituto de Massa, confía en lograr su primer triunfo "antes de que acabe el Mundial"

Sergio Pérez siente que su primera victoria en la Fórmula 1 se acerca y espera que se produzca a tiempo y la temporada no se le haga corta. El mexicano, que debutó en 2011 en la Fórmula, se subió en Monza por tercera vez a un podio esta campaña, después de su segundo puesto en Malasia y el tercero en Canadá, e incluso suena ya como posible compañero de Alonso en Ferrari en 2013. Con su actuación en Italia su valoración sube por los aires y no sólo en la Scuderia.

"Espero que la victoria llegue pronto. Esta carrera fue un increíble. Es magnífico estar en el podio", añadía el piloto de Sauber, emocionado pero también extrañamente pálido "Ha sido un fin de semana complicado. Estuve enfermo con gripe", confesó.

En un circuito tan exigente como el velocísimo Autodromo Nazionale de Monza, el rendimiento del mexicano bajo condiciones físicas mermadas resulta aún más impresionante. No en vano, con alguna vuelta más podría haber alcanzado al McLaren del británico Lewis Hamilton, ganador en Monza, al que le iba recortando casi dos segundos por vuelta.

Y es que después de una decepcionante clasificación el sábado, en la que no consiguió entrar en la Q3, Pérez decidió arriesgar con la estrategia, cambiando los neumáticos muy tarde y poniendo en la segunda tanda los blandos, al contrario que los favoritos. "Estoy orgulloso del equipo. La primera parte de la carrera no fue fácil para mí con las gomas duras, pero fue lo correcto. Estuve en contacto por radio a menudo con el box. Me preocupaba que las ruedas se degradaran de repente. Tampoco sabíamos si las blandas podríamos calentarlas lo suficientemente rápido. Pero eso ahora no importa. Funcionó", añadió.

En su remontada, Pérez fue adelantando uno a uno a todos los impotentes pilotos que tenía por delante, incluido a la estrella de Ferrari, el español Fernando Alonso. "Yo lucho siempre por mi equipo", respondió el mexicano a la pregunta de si no temía que la maniobra estropeara sus posibilidades de lograr un asiento en la escudería italiana, cuyo color rojo inunda año tras años las gradas del Autodromo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios