baloncesto copa del rey

Pesic cambia el tablero

  • El Barcelona liquida al Baskonia con una victoria convincente

El base barcelonista Thomas Heurtel gesticula mientras es defendido por el jugador del Baskonia Vildoza. El base barcelonista Thomas Heurtel gesticula mientras es defendido por el jugador del Baskonia Vildoza.

El base barcelonista Thomas Heurtel gesticula mientras es defendido por el jugador del Baskonia Vildoza. / Elvira Urquijo A./ efe

Puede ser Svetislav Pesic el hombre de la Copa. Con 68 años y una luxación de hombro después de que Koponen le arrollara en un entrenamiento, el técnico serbio cambió el tablero de juego previsto hace unas semanas. Las fichas eran azulgrana barcelonistas ahora. Y tumbó al Baskonia, favorito en las apuestas (94-90) tras un partido de gran nivel. La precipitación cuando se vio ganador no le impidió rehacerse para lograr un triunfo muy necesario en Can Barça.

En una competición tan corta como la Copa el cambio de entrenador previo es elemento alterador de rutinas, propias y de rivales, que tienen más dificultad para prever lo que maquina Pesic, en el crespúsculo de su carrera pero con el bagaje y la autoridad para reactivar, de forma inmediata al menos, a sus jugadores. Llegaba el Baskonia con cierto aire de suficiencia al evento, era visto en los pronósticos como favorito por su lado del cuadro. Salió bien (4-10) al son de Granger, pero el uruguayo cometió dos faltas rápida y Marcelinho Huertas, su versión actual, está varios escalones por debajo. Martínez le relegó y acabó jugando Vildoza. Heurtel repartía juego y anotaba (nueve puntos y cinco asistencias al descanso) y Oriola culminaba transiciones como un alero para extender la renta (28-22) para el Barcelona al final del primer cuarto.

Timma y Shengelia aguantaban (34-34) a su equipo en el partido, de alta calidad, mucho ritmo y grandes alternativas. Pesic había completado ya dos rotaciones completas al final del primer cuarto. De pronto jugaba con Heurtel, Ribas y Navarro a la vez en pista como con Hanga de dos. O con Tomic y Oriola juntos. Podía parecer improvisación, era olfato de viejo zorro. Un triple de Navarro disparaba a 10 puntos (50-40) la renta, pero otro de Beaubois comprimía al descanso (52-47), antes del cual se vivía la particular disputa política, gritos de "Independencia" de los aficionados del Barcelona y respuesta con pitos y "Yo soy español" de buena parte del Gran Canaria Arena.

El Baskonia intentaba recortar ante la solidez del Barcelona, con ideas claras y sencillez. Y con una velocidad más de la que jugaba con Sito Alonso.Navarro metía un triple y una canasta de media distancia, Oriola seguía en plan búfalo para culminar contraaataques. Y el Barcelona se iba a una distancia peligrosa (70-59). Sucedía que el Baskonia no se despegaba y mantenía la fe en la victoria. El partido tenía muchosmatices tácticos. Claver hacía labor ímproba de intendencia, Pedro Martínez probaba con una zona 1-3-1 y Shengelia percutía (74-67 al final del tercer cuarto).

Ha mutado el carácter Baskonia de nombres, pero sigue latente. Heurtel creó superiodidades, pero Ribas y Moerman fallaron triples liberados para mandar la diferencia a los 15 puntos. Y el Baskonia vio la rendija para meterse en el partido completamente. Se movía entre los 5-10 puntos la renta y metió la cabeza con un dos más uno de Shengelia (monumental su partido) y un triple de Beaubois (82-82). La dinámica invitaba a pensar en una victoria baskonista, pero el Barcelona encontró oxígeno en los tiros libres y en un hombre habitualmente poco resolutivo al final, Tomic, que metió tiros libres esenciales. Un robo y canasta de Heurtel cuando el Baskonia atacaba para empatar decidió.

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