El Sevilla vuelve a golpear

  • Los de Nervión se imponen de nuevo al Atlético y consiguen el pase a las semifinales con un excelente encuentro

  • Los de Montella hicieron una gran lectura de lo que requería el partido

El Sevilla volvió a ganar al Atlético de Madrid en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, como ya hizo en la ida (1-2), y en un buen partido se mostró muy efectivo y eliminó a un conjunto colchonero que lo intentó hasta el final, pero sin éxito por su falta de claridad y puntería.

A los 25 segundos, en una jugada vertiginosa, sublime y con varios toques rápidos y precisos, el Sevilla se adelantó por medio de Escudero, que hizo el 1-0 a centro de Sarabia y asestó un golpe psicológico a los rojiblancos, que necesitaban ahora dos goles para forzar la prórroga y tres para ganar la eliminatoria. Fue el premio a un comienzo muy fuerte, con mucha concentración e intensidad, del conjunto de Vincenzo Montella, aunque los madrileños, superado el mazazo inicial, fueron capaces de reaccionar rápido y, tras avisar Godín con un cabezazo a los dos minutos que Sergio Rico paró en dos tiempos, pronto apareció Griezmann. A los 13 minutos, y cuando su equipo ya se había hecho con el mando del medio campo con Gabi, Koke y Saúl Ñíguez escorado a la banda izquierda, el francés aprovechó un robo de balón en la frontal del área local para empatar con un gran gol, de una volea por alto, al ver adelantado a Sergio Rico, poco afortunado en esta acción.

Esto animó al Atlético, que siguió ganándole ligeramente la partida en el centro del campo al dúo Nzonzi-Banega, con Vrsaljko y Saúl muy incisivos como carrileros y la movilidad de Gameiro y Griezmann, muy suelto e implicado cerca del área, si bien los sevillistas no se descompusieron en un choque vibrante, de gran tensión e intensidad. Aun así, el equipo de Simeone exhibió una mayor peligrosidad y con varias llegadas, sobre todo por las galopadas de Vrsaljko, pudo igualar la eliminatoria en un remate alto de Griezmann, una acción de Gameiro que, en plancha, no llegó de milagro a un pase del croata o un nuevo tiro del francés, solo, que salió alto tras otro centro de Vrsaljko.

Sus intentos fueron baldíos, pues se llegó al descanso con 1-1 y con todo por decidir. En la reanudación, no obstante, los de Simeone volvieron a salir despistados y lo pagaron caro. Así, en el primer minuto, una internada por la izquierda de Correa acabó en penalti al derribarle en el área Saúl y, aunque Moyá se tiró a donde iba el balón, Banega lo convirtió en el 2-1 con un tiro ajustado. Esto ya deshacía la opción de la prórroga y obligaba a seguir marcando dos goles a un Atlético que se fue con más descaro arriba y acosó con fuerza y fe a los sevillistas, pero sin precisión.

Ángel Correa acarició el 2-2 a los siete minutos de esta mitad, pero, solo en el área, quiso fusilar a Rico y éste, con un paradón, salvó un gol cantado. Simeone quemó sus naves al dar entrada pronto a Fernando Torres, Carrasco y Thomas, por Gabi, Correa y Giménez, los tres con tarjeta.

El Sevilla aguantó bien, se vació y se defendió con orden, aunque el Atlético, totalmente volcado en busca de la épica, tuvo alguna ocasión como en un cabezazo alto de Godín a la hora de juego. Sin embargo, fueron los de Nervión los que sentenciaron con el 3-1 a once del final al culminar Sarabia una contra. A partir de ahí, el Atlético chocó contra el muro sevillista.

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