Las armas del perseguidor: Raúl, defensa y orgullo

  • El Real Madrid se coloca a siete puntos del Barça con un juego mejorado y un capitán rejuvenecido

Raúl, la defensa y el orgullo: el Real Madrid recurrió a tres tradicionales armas para regenerarse en sólo dos meses y cargarse de ilusión para el tramo final de la temporada. El equipo blanco afronta los octavos de final de la Liga de Campeones europea ante el Liverpool inglés y los últimos catorce partidos de la competición doméstica en el mejor momento tanto anímico como futbolístico.

Atrás quedan meses de problemas en el club blanco dentro y fuera de la cancha durante los que ha debido soportar los constantes halagos a su archirrival, el mejor Barcelona de la historia, según los números.

En el mes de diciembre, la derrota en el Camp Nou ante el Barcelona por 2-0 llevaba la diferencia entre ambos hasta los 12 puntos. La distancia en lo intangible era aún mayor.

El club se empezó a ordenar desde el césped. El áspero estratega se centró en la mejora de la condición física de los jugadores y en el orden defensivo. Las victorias pírricas cimentaron la confianza de la plantilla. Las victorias llegaban, pero el Barcelona no cedía.

De repente, en sólo una semana, el Real Madrid ha mejorado su juego, ya golea y ha recortado cinco puntos al Barcelona, del que le separan todavía siete. Ya nadie teme al Liverpool de Fernando Torres. Ni al Barcelona. "El Madrid ha crecido colectivamente y en todas la parcelas los jugadores han crecido", resume Juande Ramos. No se sabe si al Madrid le dará tiempo a dar caza al Barça, pero la Liga se ha puesto preciosa.

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