Baloncesto lFinal de la Liga ACB

La defensa propulsa al Barcelona

  • El equipo catalán asusta desde el inicio al Bilbao Basket, debutante en estas lides, para marcar el ritmo hasta el final con un gran Lorbek · Los vascos deben mejorar mucho para no volver a Bilbao con 2-0

El Barcelona marcó su territorio ayer en el Palau Blaugrana y se impuso de forma clara al Bilbao Basket (74-64) en el partido inaugural de la final de la ACB, con un ritmo trepidante y las mejores versiones de Erazem Lorbek y de una férrea defensa que ahogó a los sorprendentes jugadores de Fotis Katsikaris, que en la fase regular asaltaron el templo azulgrana y a él llegaron con esperanzas de repetir la hazaña. No obstante, los muchos aficionados vascos no escogieron el mejor día para desplazarse a Barcelona, donde esperaba un equipo muy serio que jugó a pleno rendimiento casi los 40 minutos al completo.

Tan sólo al inicio del segundo cuarto tuteó el Bilbao a los locales. Consiguió correr un poco más, como es de su agrado, y encontró el acierto necesario desde el triple para recortar diferencias que habían llegado a los 15 puntos en el primer cuarto. Y es que el Barça salió como un cohete a la pista y tras el descanso, cuando selló este 1-0 que le da tranquilidad el duelo de de mañana.

Dejar a Navarro a sus anchas es peligroso, y más si no es él sino todo el equipo el que sale enchufado a más voltios de los que puede soportar el inexperto bloque vizcaíno, debutante en estas lides. Katsikaris no supo dar con la fórmula para anular a los de Xavi Pascual en ataque, que siempre encontraban a un hombre solo, una manera de entrar a la pintura, de desquiciar al rival.

El hombre clave anoche fue Erazem Lorbek. El ala-pívot abrió la pista, anotó desde todos los lados y debilitó el ya de por sí mermado juego interior bilbaíno. Pascual sabía que era el punto débil más fácil de atacar, y la batería de Perovic -de menos a más esta temporada-, Vázquez y Ndong hizo su trabajo de desgaste para dejar que el creativo Lorbek apuntillara.

Así, en pleno vendaval azulgrana, el conjunto vasco se dejó llevar a la deriva, seguramente guardando fuerzas para intentar una machada en el segundo asalto y evitar irse de vuelta a Miribilla con un 2-0 más que complicado, que necesitaría de toda la magia del recinto vizcaíno para que la seria acabara en Barcelona.

En el tercer cuarto, las diferencias llegaron a los 26 puntos, algo impresionante en una final y más a tenor de los partidos de la fase regular entre vizcaínos y barceloneses. El Bilbao Básket arribó pleno de moral, pero pagó su inexperiencia en un Palau digno, esta vez sí, de las grandes ocasiones.

Pese a todo, el último periodo fue claramente para el Bilbao (10-24) fruto de la cierta y lógica relajación del Barça, que sigue sin conocer la derrota en este play off y refuerza su condición de favorito para recuperar un título perdido la temporada pasada ante el Baskonia (3-0), del que se vengaron por la vía rápida en semifinales.

Control del rebote en ambas canastas, una intensidad por encima de lo habitual, aportación de todos y cada uno de los integrantes de la plantilla y unas sensaciones que seguramente no habían tenido hasta el momento auparon al Barça a una victoria sin paliativos. No obstante, ahí va un lema de Pascual, la clave es saber levantarse tras la derrota y controlar los sentimientos tras la victoria.

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