Un duelo de altura en El Sardinero

  • Real Madrid y Racing enfrentan sus sueños de título y Liga de Campeones

Racing y Real Madrid miden en El Sardinero dos sueños, el histórico de acceder a la Liga de Campeones de la próxima temporada para los cántabros ante la cercanía de repetir dos títulos ligueros de forma consecutiva para los madridistas.

El Racing recibe al Real Madrid con el objetivo de sumar puntos con los que mantener intactas sus opciones de clasificarse para la Liga de Campeones y al tiempo consolidar su posición entre los equipos que ocupan puestos europeos. Los cántabros afrontan la visita del líder con la moral muy alta después de haberse impuesto el pasado sábado al Valencia en Mestalla (1-2) y haberse acercado a la última posición que da derecho a jugar la Champions. Si la visita del Real Madrid a El Sardinero siempre ha tenido mucho gancho en Santander, ahora nadie quiere perderse este partido en el que los blancos llegan a Cantabria dispuestos a mantener o reforzar su liderazgo, ante un Racing que sabe a lo que juega, lo hace bien y en modo alguno salta al campo como comparsa.

Las gradas se llenarán por séptima vez en lo que va de temporada y todo apunta a que no será la última ya que todavía debe visitar al Racing el Sevilla, rival directo de los cántabros. El duelo entre Racing y Real Madrid también deja un bonito enfrentamiento en las porterías. Toño y Casillas luchan por el trofeo Zamora al portero menos goleado de Primera división.

En el bando madridista, Casillas estará bien protegido, ya que todo indica que Schuster alineará la defensa que bautizó como "la mejor de Europa". Sergio Ramos, Pepe, Cannavaro y Heinze, formarán una línea defensiva que por lesiones, sanciones o decisiones del técnico, sólo ha jugado en una ocasión juntos, de buen recuerdo para los blancos, en el triunfo en el Camp Nou.

No ha sido muy habitual esta temporada declaraciones fuertes en rueda de prensa. Más allá del cambiante humor de Schuster ante los medios, ningún futbolista ha sacado los pies del tiesto. Antes de este encuentro, Sergio Ramos sí mostró su malestar con sus compañeros y el club. Se siente poco defendido por la cantidad de cartulinas que recibe, cree que los árbitros le han colgado una 'etiqueta' y piensa que de poco ayudan declaraciones como las de su compañero Heinze, que le pidió más tranquilidad sobre el campo. Sus declaraciones no le costarán el puesto, pero si más de una conversación en los vestuarios.

La baja de Guti trastoca el dibujo de Schuster. Se verá en Santander un Real Madrid más defensivo, ya que el hueco del segundo capitán lo ocupará Diarra. Y la principal duda del técnico es dar continuidad a Robinho y Robben en los extremos o sentar al holandés que durante la semana ha arrastrado problemas musculares. Si es así, Saviola recibirá la oportunidad que tanto tiempo lleva esperando.

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