El espectáculo sólo estuvo en las gradas

  • Suráfrica no estuvo acertada de cara a gol ante un adversario iraquí que se dedicó a defender con una férrea línea de cinco

La Copa Confederaciones echó a andar con un encuentro repleto de mediocridad entre Suráfrica e Iraq, en el que el espectáculo estuvo en las gradas del Ellis Park Stadium, que asistieron a la incapacidad goleadora de los Bafana Bafana ante un defensivo adversario.

En el estadio que acogerá la final del torneo, con el césped en precario estado, los nervios del debut provocaron un arranque tímido de los surafricanos, que atacaron sin control ni precisión. La dureza en el juego, con entrada de roja directa de Fanteni, perdonada por el uruguayo Jorge Larrionda a los dos minutos de juego, y el abucheo de su propia afición hacia Booth, el único jugador blanco sudafricano del equipo titular, marcaron una primera mitad para el olvido en la que la mejor acción la firmó Sibaya.

La segunda mitad despertó a Suráfrica. Salió con más agresividad a por el triunfo ante una Irak sin hambre de éxito, encerrada con cinco defensas, que se contentó con el empate y se limitó a despejar cada balón que cayó en zona defensiva.

Sin nada de espectáculo pero más ritmo, los locales comenzaron a encadenar ocasiones. Acusó su falta de puntería con Parker como protagonista y Fanteni en dos acciones, la de más peligro con un testarazo tras saque de esquina que rozó el larguero en el minuto 72. La entrada en escena de Mashego y los últimos minutos jugados por Pienaar aumentaron los argumentos de victoria local. No llegó por pura mala suerte.

Un cabezazo de Dikgacoi superó al portero, pero lo sacó sin querer sobre la línea Parker cuando entraba a gol. Al final, el empate dejó un beun sabor de boca en el bando iraquí.

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