granada b | jumilla

El filial capea el temporal

  • Un gol de David Grande a veinte minutos del final evita la primera derrota en la Ciudad Deportiva de un mediocre filial que desperdicia otra buena oportunidad para estar arriba

Jean Carlos es trabado por hasta dos contrarios en una lucha en el centro del campo por el esférico. Jean Carlos es trabado por hasta dos contrarios en una lucha en el centro del campo por el esférico.

Jean Carlos es trabado por hasta dos contrarios en una lucha en el centro del campo por el esférico. / reportaje gráfico: carlos gil

Granada B y Jumilla no pasaron del empate en uno de esos partidos monótonos que acabará perdiéndose en el armario de una videoteca cualquiera sin que ningún aficionado se preocupe por rescatarlo del olvido. No tuvo chicha ni 'limoná', que se suele decir, más allá de un buen primer cuarto de hora del filial -hasta que llegó el tanto de Titi- y una tediosa y larga espera hasta que David Grande acertó en el segundo de los testarazos a centros desde la banda de los que dispuso. Entre medias, ocasiones aisladas, pinceladas de intensidad y un filial carente de ideas frente a un cuadro vinícola sabedor de que todas sus opciones de convertirse en el primer equipo que hace hincar las rodillas a los de Morilla en la Ciudad Deportiva pasaban por un exquisito trabajo de posicionamiento.

El plan le salió a medias ante un Granada B que, pese a su espesor, volvió a demostrar que rescatar los tres puntos de la instalación del Parque Nueva Granada es una tarea muy difícil. Los rojiblancos se convierten en un equipo rudo y correoso entre los cuatro muros de la zona norte. Ni el temporal, ni la lluvia, ni el tedio, ni tener en el campo de enfrente a los 'mayores' de José Luis Oltra entrenando después de perder en Lugo in extremis, ni tampoco las rachas de viento que cada cierto tiempo 'aromatizan' la instalación... Nada consigue evitar que, con mejor o peor juego, los rojiblancos terminen puntuando dentro de sus dominios.

La pareja formada en el centro del campo por Isi y Andrés dejó mucho que desear

Había amenaza de suspensión por el temporal, y al final todo el mundo acabó mirando al cielo. Pero por mera distracción ante la falta de emoción de un encuentro gris como la borrasca que azota estos días la península. Morilla devolvió a David Grande a la titularidad tras perderse el encuentro del lunes en Las Palmas por acumulación de tarjetas amarillas. Esa decisión, y la de clavar a Juancho en la izquierda, fue la mejor que pudo tomar el sevillano. El colombiano fue un auténtico puntal en la primera parte por ese perfil, y en la segunda permutado de banda tras los cambios. Y es que lo que hacía presagiar el 'B' en los compases iniciales poco se pareció a lo que vendría a raíz del varapalo que supuso el gol de Titi al cuarto de hora de encuentro. El murciano nunca falla a su cita con el gol ante el que fue su equipo. Ya la puso en la escuadra desde su casa en un partido en Los Cármenes cuando vestía la zamarra del UCAM, y ayer apenas tuvo una oportunidad aprovechó para batir por bajo a Aarón.

Todo cambió entonces. El Granada B había sido más incisivo hasta ese momento pero pareció bloquearse ante un UCAM que en la brega y el cerrojazo parecía sentirse como Pedro por su casa. Eso sí, las pocas ocasiones las ponía el conjunto granadinista. Todas con Juancho y David Grande como protagonistas. Una primera antes del descanso que ni uno ni otro supieron transformar, una segunda en el 67' en un centro desde la izquierda que el madrileño estrelló en el poste y la definitiva, tres minutos más tarde; en una acción calcada a la anterior aunque por el perfil opuesto. El colombiano sirvió y el ariete de Torrejón alojó con la testa el cuero en las mallas visitantes. Con la inestimable ayuda de Jaume, que pudo hacer más.

Buscó la reacción Morilla durante toda la segunda mitad con los cambios. Buil apenas pudo alegrar un mustio centro del campo comandado por Isi y Andrés García y Caio volvió a decepcionar. Y Casi ni jugó. En el caso del brasileño, cierto es que ha estado toda una vuelta inactivo, mas empieza a ser demasiado habitual que pase desapercibido. Al filial le salvan los empates de Murcia y UCAM y el Jumilla sigue en su particular eterna lucha.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios